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21/01/2009

Presenta la UNTC ( sinarquista) 8 nuevos proyectos

martes 20 de enero de 2009

Ingresará ocho proyectos productivos la UNTC


Por: Jorge Laurel Contreras
Publicado en El Sol de Acapulco



Al menos 8 proyectos productivos ingresará la Unión Nacional de Trabajadores del Campo (UNTC) para antes del 30 de los corrientes, ante la SAGARPA y SRA, para que estos aterricen de manera inmediata en comunidades rurales de Acapulco y otros municipios de la Costa Chica en la entidad para beneficiar preferentemente a mujeres.

Tras informar lo anterior, el presidente de la UNTC, Leonardo Andraca Hernández, explico que estas dependencias se comprometieron a agilizar la entrega de recursos para dichos proyectos en este 2009.

El propósito, va encaminado a apoyar las zonas marginadas, para evitar que a sus habitantes les pegue la crisis de manera frontal, por lo que dentro de esos apoyos se destacan la creación de micro negocios, cocinas económicas, artesanías, tendajones, novedades y regalos.

Agregó que también se tiene previsto preparar a elementos de los diferentes municipios del estado de Guerrero, para que ellos mismos estén en condiciones de elaborar sus propios proyectos sin necesidad de intermediarios.

El dirigente Andraca Hernández, menciono que con lo que respecta a Acapulco, Techan de Galeana y Marquelia, se busca beneficiar a por lo menos 300 familias con proyectos productivos viables.

De igual manera, señalo que se ingresa en este mismo mes el proyecto denominado “Organízate” por parte de la SAGARPA, para que del mismo se puedan establecer en Guerrero talleres de capacitación, organización sobre el manejo de los conflictos.

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21/01/2009 11:25 Autor: UNTC - Secretaria de Prensa. Enlace permanente. Tema: Sindicalismo y Economìa Solidaria No hay comentarios. Comentar.

18/01/2009

Economìa Solidaria: Alternativa frente al Neoliberalismo

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El modelo de economía solidaria una alternativa frente al neoliberalismo (Colacot)

Lunes, 22/12/08

América Latina, incluido el Caribe, es un continente con una extensión de 20 millones de kilómetros cuadrados, con grandes recursos naturales y humanos, suelos fértiles, todos los climas y temperaturas, lluvias abundantes, ríos navegables, la mas grande reserva selvática, de agua dulce y de oxigeno, el subsuelo rico en petróleo y toda clase de minerales, rodeado por los océanos Atlántico y Pacífico, poblado por 500 millones de habitantes, de los cuales el 35% son jóvenes menores de 30 años, por lo cual se ha denominado el Continente de la Esperanza.

No obstante esta potencia natural y humana, el modelo social, cultural, económico político capitalista que históricamente ha dominado y explotado nuestras riquezas naturales, científicas, tecnológicas y el trabajo humano, ha conducido a que 126 millones de trabajadores se hallen en el total desempleo, y el 60 % de los trabajadores ocupados laboran en la economía informal o sumergida.

Los organismos internacionales estima que 22 millones de niños trabajan para sobrevivir o ayudar a la sobre-vivencia de su familia, es decir, uno de cada cinco niños, de los cuales 18 millones son menores de 15 años, y que mas de 350 millones de personas se hallan en el grado de pobreza y exclusión social.

Al drama anterior se suma el endeudamiento externo que asciende a mas 750 Mil Millones de Dólares, pues a pesar de haber pagado ya dos veces su valor, hoy para poder pagar el servicio de la misma los gobiernos tienen que recurrir a mas endeudamiento externo por cuanto la estructura productiva generadora de divisas fue destruida por la política neoliberal aperturista de libre ingreso y salida capitales, mercancías y ganancias.

Con esta estrategia, las potencias económicas internacionales estrangularon nuestras economías, pues los subsidios a sus exportaciones, mas los múltiples obstáculos al ingreso de nuestra producción a los mercados de los países industrializados han eliminado la capacidad competitiva que la producción latinoamericana podría tener.

Un ejemplo es el caso Estados Unidos que en el 2004 invirtió en subsidios solo a la agricultura $US 331 Mil Millones, lo que confirma que es mentira la inexistencia del mal llamado libre mercado y libre competencia.

Otro flagelo de los pueblos de la región es la inequitativa distribución de la riqueza en la región lo que ha conducido a que el 10% de los mas ricos reciben entre el 40 y 47 % del ingreso total, mientras que el 20% de los mas pobres reciben solo entre el 2% y 4% del mismo ingreso, desigualdad social que continúa creciendo por la expropiación de las riquezas y el patrimonio de las naciones, que obligan a la mayoría de los Estados y gobiernos a renunciar a su Soberanía Nacional y a su función social como rector del bien común.

No obstante lo anterior, en el presente siglo el drama humano se agrava por la constante amenaza de los mercaderes de la guerra y de la muerte que en su afán hegemónico y monopólico ejecutan acciones bélicas y genocidas contra pueblos y naciones que no se someten al dominio imperial o que poseen recursos naturales energéticos que los Estados Unidos de América consideran que tienen derecho para apropiarse.

Seguir leyendo el documento en archivo adjunto

Autor/a: 
Luis Francisco Verano Paez (Presidencia Colacot)
18/01/2009 19:38 Autor: Revista Orden Sinárquico. Enlace permanente. Tema: Sindicalismo y Economìa Solidaria No hay comentarios. Comentar.

¿Economìa de Revoluciòn?

¿Economía de revolución? - Leonardo Boff

Miércoles, 06/08/08

En las negociaciones de la ronda de Doha sobre comercio internacional se ha notado algo cruel. Mientras los países ricos se negaban a disminuir los subsidios agrícolas y a modificar otros renglones de la agenda comercial para preservar su alto nivel de consumo, otros luchaban, desesperadamente, para garantizar la supervivencia de sus pueblos.

La visión de los países opulentos es miope, pues ya está instalada la crisis alimentaria, posiblemente de larga duración, que puede afectarlos a ellos, pero mucho más a millones y millones de personas, que se enfrentan no a la pobreza sino directamente a la muerte. Ya han estallado revueltas de hambrientos en cuarenta países sin que la prensa empresarial, comprometida con el orden imperante, haya hecho referencia alguna. Los hambrientos siempre dan miedo.

La crisis alimentaria asociada a los trastornos provenientes de los cambios climáticos es de tal envergadura que nos está permitido hablar de la urgencia de una revolución. Esta fue la palabra usada el día 2 de febrero de 2007 en París por el ex-presidente francés Chirac al oír los resultados alarmantes sobre el calentamiento global. Advertía que, ante la situación actual, debemos tomar la palabra revolución en su sentido más literal. Es urgente hacer cambios radicales en las formas de producción y de consumo si queremos salvarnos y preservar la vida en nuestro Planeta. Esta vez no podemos hacer economía de revolución. Hay que llevarla a cabo ya ahora.

Evidentemente no se trata de revolución en el sentido de utilizar la violencia, sino con el sentido que le dio nuestro historiador Caio Prado Jr: «transformaciones capaces de estructurar la vida de todo un sistema social de manera que se corresponda con las necesidades más profundas y generales de sus poblaciones, algo que confiere un nuevo rumbo a las vidas humanas».

Pues eso es lo que se está imponiendo a nivel mundial. La Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la mayoría de los gobiernos han implantado un tipo de industrialización de la agricultura con la liberalización de los mercados que se rigen por la competición y por la especulación, que han acabado por afectar a la soberanía alimentaria de la mayoría de los países del mundo. Es una ilusión pensar que los que han producido la crisis, tienen la llave de su solución. Ellos proponen más de lo mismo: más producción, más fertilizantes, más productos genéticamente modificados, más mercado no para saciar el hambre sino para hacer más dinero. Ninguno piensa en colocar más dinero en las manos de los hambrientos para que puedan comprar comida y sobrevivir. Pueden morir de hambre delante de una mesa repleta a la cual no tienen acceso.

La solución se encuentra en las manos de aquellos que en el mundo entero garantizan gran parte del suministro alimentario: la agricultura familiar y las pequeñas cooperativas populares. La agricultura familiar en Brasil representa el 70% de los alimentos que llegan a la mesa. Es responsable del 67% del fríjol, del 89% de la mandioca, del 70% de los pollos, del 60% de los cerdos, del 56% de los lácteos, del 69% de la lechuga y del 75% de la cebolla. Estos pequeños agricultores, articulados entre sí y también a nivel internacional, deben formular las políticas de producción, privilegiar los mercados locales y regionales y mantener bajo vigilancia los mercados mundiales para inhibir la especulación e impedir la formación de oligopolios.

Este tipo de agricultura aprovecha los conocimientos ancestrales, sabe preservar los suelos y enriquecer su fertilidad con nutrientes naturales. Brasil, al lado del agronegocio, tiene que privilegiar la agricultura familiar, pues ella tiene condiciones para garantizar nuestra soberanía alimentaria y ser la mesa puesta para las hambres del mundo entero.

18/01/2009 19:28 Autor: Revista Orden Sinárquico. Enlace permanente. Tema: Sindicalismo y Economìa Solidaria No hay comentarios. Comentar.

13/12/2008

*"Que cada familia mexicana sea dueña de una vivienda digna"

*De los postulados Sinarquistas

viernes 12 de diciembre de 2008

EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA



El Sinarquismo proclama: “todas propietarios de su vivienda”, incluso se podría reclamar: “Que la vivienda sea de quien la habite”.

Estamos conscientes de que una de los problemas difíciles de resolver es el de la vivienda porque hay:

a) Devaluación constante de la moneda.
b) Constante disminución en el poder adquisitivo del obrero.
c) Materiales de construcción caros.
d) Costo de los terrenos imposible de cubrir por la mayoría de los mexicanos.
e) Demanda creciente por el incremento demográfico.
f) Déficits en servicios públicos.
g) Nula reposición de los edificios viejos.
h) Hay constante incremento en el déficit de vivienda por: incremento vegetativo de la población, migraciones internas y la conveniente reposición.



Pero la acción del Sinarquismo en este aspecto no será en ningún momento los procedimientos que se han puesto de moda: invasión de terrenos que han permanecido ociosos, invasión de terrenos propiedad de gobiernos municipales o estatales, incluso federales, porque el Sinarquismo considera que en ese tipo de maniobras hay una ilegalidad.

La Unión Nacional Sinarquista optará en el momento propicio, es decir, cuando tenga facilidades por comprar algún terreno y comunalmente atender la construcción de viviendas.

Es histórico el antecedente sobre colonización que la UNS realizó en María Auxiliadora en Baja California Sur, en donde los que emprendieron tal labor construyeron casas, perforaron pozos y esto a pesar de que el gobierno de Ávila Camacho había prometido colaborar con materiales y otros apoyos, pero no cumplió, además de que el apoyo que tendría quedar la propia organización no llegó oportunamente. Ese antecedente demostró que cuando un grupo Sinarquista emprende una labor sabe hacerla. En María Auxiliadora no era cuestión de resolver problemas de vivienda sino evitar que el territorio californiano cayera en manos extranjeras.

Desde luego, las acciones que están más a la mano son las de animar, a quienes no tienen vivienda a hacer algún ahorro, a gestionar algún programa de vivienda social, pero la acción más difícil es la de pretender que los más desafortunados puedan tener una vivienda digna. Periódicamente en las asambleas sinarquistas habrá de hacerse un análisis para ver las posibilidades de resolver ese problema, de promover mecanismos adecuados para abaratar a construcción de viviendas.

Cuando hemos analizado los problemas que trae consigo la falta de una vivienda propia y digna encontramos que los males que trae consigo son:

1. DESINTEGRACION DE LA VIDA FAMILIAR en cuanto tal. El hombre a emborracharse en la cantina; los hijos a jugar en la calle. “No apetece estar en casa”. Del malestar se salta a la riña; de ésta surge el distanciamiento psicológico entre marido y mujer. De ahí a la ruptura matrimonial no hay más que un paso.

2. EL INDICE DE MORALIDAD interna dentro de cada hogar se ve disminuido. ¿Qué ambiente de respeto, de continencia, va a reinar en una familia donde hermanos y hermanas de cierta edad deben dormir en el mismo cuarto?

3. LA EDAD DEL MATRIMONIO SE RETRASA. No se pueden pagar alquileres tan altos. No se quiere vivir con los padres por los conflictos que esto origina, sobre todo los de hacinamiento y promiscuidad.

4. LA EDUCACION DE LOS HIJOS SE VE DIFICULTADA.

5. Acosados por la necesidad y estrechez NO QUEDA TIEMPO PARA PENSAR EN PROBLEMAS POLITICOS, PERO SI HAY EL RIESGO DE PENSAR EN SOLUCIONES VIOLENTAS.

6. EL PAIS ARRASTRA UN LASTRE de individuos que al no tener satisfechas las exigencias mínimas de la persona humana mantienen un estado de constante rebeldía contra la sociedad.

7. Toda clase de enfermedades se incuban en esos antros de inmundicias. La falta de higiene, la suciedad cría niños enfermizos, con un cierto índice de retraso mental, propensos a múltiples dolencias.

En nuestro programa de acción hemos de insistir en la meta: UN HOGAR PARA CADA FAMILIA. Esto significa insistir ante los órganos legislativos una ley que vaya más allá del INFONATIV y se instauren instituciones gubernamentales para mejoramiento de la vivienda, para atender por otros medios vivienda para los campesinos y los más desposeídos.

Una posibilidad de acción, si realmente los Sinarquistas queremos colaborar a resolver el problema de la vivienda hay que concretar un esfuerzo. Las mañanas de días de descanso puedo colaborar en las edificaciones de autoconstrucción que muchas familias de escasos recursos emprenden para resolver poco a poco su problema. La ayuda física puede ser acarrear el agua necesaria, hacer la mezcla de mortero y arena, trasladar los ladrillos, etc. Esto se puede iniciar con quienes se afilian a la UNS y emprender la construcción de su vivienda con un programa de acción grupal.

13/12/2008 18:12 Autor: Revista Orden Sinárquico. Enlace permanente. Tema: Sindicalismo y Economìa Solidaria No hay comentarios. Comentar.

La rebeldìa de los Trabajadores (Parte 1).

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La Rebeldía de los Trabajadores.

 

Juana entró por fin a la empresa X. Tenía sus papeles en regla y ya los había entregado en la agencia que la contrató. Le dijeron que iba a trabajar en la IBM. Sin embargo, tres semanas mas tarde, desapareció la agencia y se vió de pronto en el desempleo. Nadie le dio liquidación. Su sueldo de 600 por semana apenas ajustaba pero esperaba mejorar con trabajo su ingreso. Pero le dijeron que no era IBM su patron.  La Agencia ya había desaparecido. Nadie se hizo responsable ni de avisarle. Simplemente ya no la dejaron entrar a su lugar de trabajo.

 

Escenas como ésta se repiten sin cesar en el mundo laboral. Con  salarios bajísimos apenas unos pesos mas arriba del salario mínimo, para que Fox pueda felicitarse de que en México no se paga ya el mínimo, la gente de las grandes empresas multinacionales se tiene que someter a las condiciones o no hay trabajo. La Agencia contrata y vende la mano de obra a la trasnacional, pero se evita las responsabilidades legales. Una funesta complicidad. Claro, los entusiastas del Mercado aseguran que así se evita el desempleo. Cierto. Pero solo es un placebo.

 

    A las condiciones endebles del contrato laboral se suman las amenazas que el torvo neoliberal Carlos Abascal Carranza tiene en mente: eliminar los contratos colectivos, elminar la jornada de 8 horas, eliminar un salario de garantía, todo para facilitar la compra – venta de mano de obra.

 

   Los gerentes de recursos humanos suelen adoptar una actitud de conveniencia y defensa de los intereses de sus amos. Con sus notables excepciones, adoptan incluso la ofensa y la humillación para imponerse. Quien paga manda parecen decir, mandando al infierno la ética y la moral aun cuando muchos se declaran creyentes.

 

    Muchas razones más existen para que los Trabajadores se sientan en condiciones degradantes, de sometimiento. Esto provoca la Rebeldía.

 

    Y  la búsqueda de mejorar las condiciones de vida.  Pero ¿Cómo?

 

Según el marxismo clásico, las contradicciones de intereses existentes entre trabajadores y propietarios son el detonante de la conciencia que hará surgir sindicatos y organizaciones para dirigir el cambio hacia una nueva sociedad “sin patrones y sin amos”.

 

     En nuestro punto de vista falta mucho a ésta tesis. La conciencia no es producto “automático” de experimentar la injusticia. Muchas veces, el trabajador promovido a supervisor es peor que el mismo dueño de la empresa. Incluso, muchas veces, el dueño es fina persona y el encargado del negocio es un sujeto vil y prepotente.

 

     ¿Cual es el camino entonces?

 

El sistema de acumulación de Capital es muy diferente al capitalismo europeo del Siglo XIX. También diferente al del Siglo XX.

 

Igual de perverso, individualista, depredatorio e inhumano. Pero ha evolucionado.

 

     Creemos que el marxismo se equivocó también al proponer la tesis de que la Historia es un mecanismo fijo y que solo había que encontrar las leyes definitivas para hacer la sociedad perfecta. Al creer su tesis de la “sociedad perfecta” se consideraba imposible la crítica y la autocrítica.

 

    ¿Existe una esperanza para los trabajadores?

 

Si. Veamos algunos puntos que iremos ampliando después.

  • La Organización Sindical auténtica. Liberarse del charrismo sindical es la primera tarea. Un sindicato debe responder a los intereses de sus propios miembros. Pero no manipularlos. Años de manipulación priísta hicieron creer que los sindicatos son nidos de oportunistas corruptos. No es posible reformar esos sindicatos. Es mejor inventar nuevos.
  • Educación y capacitación. Educarse, aprender, estudiar mucho, aprovechar cursos, diplomados, talleres… La ignorancia en nuestros días es aprovechada por las oligarquías, pero es responsabilidad de cada uno el aprender. Solo el Conocimiento nos hará libres.
  • La Organización Solidaria. No basta coincidir en intereses. Es preciso crear lazos de solidaridad, de fraternidad, de respeto. La Etica Sinárquica no es un manojo de consejos para beatos…Es un camino de evolución y realización plena de lo humano.
  • La Formación Política y la Militancia. Mucha queja y mucho lamento, pero eso no resuelve nada. Muchos trabajadores igual van a votar por el PAN y el PRI, partidos que en amasiato han creado el neoliberalismo mexicano y tienen maniatados a los  trabajadores.

 

El Movimiento Nacional Sinarquista aspira a que por medio de la participación política, la educación técnica e ideológica, los trabajadores vayan adquiriendo la posibilidad de administrar sus propias condiciones laborales. Siguiendo un proceso de participación dentro de su empresa:

 

a)      Reparto de Utilidades y Derechos Laborales: Seguridad Social, Pensión, Asistencia Médica, Vacaciones, etc…

b)      Participación dentro de Comisiones mixtas en la empresa para Seguridad, condiciones laborales, solución de conflictos, etc.

c)      Participación de los trabajadores en la toma de decisiones dentro de su sector, formación y capacitación adecuada para que en su momento, adquiera mas responsabilidades.

d)     Accionariado. Que la empresa y cada trabajador tenga parte de la propiedad de la empresa en que trabaja. Sea por medio de acciones, o por otros medios legales, pero que la responsabilidad y los derechos a las utilidades sean recíprocas y equilibradas.

e)      Empresa Comunitaria. Y Empresa Cooperativa. Autogestión.

¿Es posible tener condiciones laborales dignas en un sistema basado en la avaricia y el control de la informaciòn?

   No. Definitivamente.

Es necesaria una Economìa basada en la Solidaridad. No es cuestion de "sentimentalismo". Ni de esperar en la buena intenciòn del patron o en la supuesta buena fè.

La economìa es la forma en que una sociedad determinada resueve sus necesidades bàsicas. Asì como la forma de distribuir y evolucionar los bienes generados y el conocimiento adquirido en el proceso.

En el Capitalismo, la economìa està hecha para satisfacer las ganancias de una empresa.  Los promotores del "capitalismo con rostro humano" aseguran que se puede conseguir un nivel de vida digno para la mayoria de ciudadanos al permitirles tener sus propias empresas. Fomentar la pequeña y mediana empresa, dicen.

Muy bien, el problema es que las empresas trasnacionales se tragan lo que encuentran. la dinàmica de crecimiento les lleva a aplastar a los competidores pequeños y asi, el capital se va a cada vez, menos manos.

Y lo que vemos: Crisis recurrentes que llevan a la quiebra a miles de pequeños negocios que al cerrar, dejan el Mercado en manos de los tiburones. Y vuelta a empezar. Una prèdica del tenor de "Mexico es mas grande que sus problemas", varios comerciales televisos y un cambio de partido en el poder para que todo vuelva a empezar.

El marxismo, se va al extremo. Pretende instituir un Estado administrador de la riqueza generada y que èste reparta en justa proporcion. Basta ver los resultados de èstos marxismos en la pràctica. El Estado no es un ente inmaculado y puro. Quien dirige al Estado es el Partido Unico y èste es gobernado por grupos de lideres que suelen eternizarse en el puesto. Sin posibilidad de crìtica o autocrìtica, claro.

¿Que podemos hacer?

 

 No poseemos la verdad absoluta. No se trata de recetas infalibles y dogmàticas, como en el marxismo.

Hay que ser muy flexibles en la estrategia, pero muy firmes en los principios.

La Economìa de 3 Polos permite eso.  Un Estado que planifique y al planificar, regule mediante un sistema de seguridad social efectivo y sano a la poblacon trabajadora. Mas aun: que la base econòmica, fomente que la empresa sea de quien la trabaje.

Probablemente, algunos modelos socialistas (socialismo comunitario) se acerquen a lo que planteamos. Pero nos preocupa la tendencia a generar CAudillos y Partidos Unicos.

De ahì, que insistamos tanto en la autogestiòn y la  organizacion comunitaria a la par de un Estado que planifique en forma democràtica. Esta serìa la tarea de los sindicatos y de los trabajadores aun sin organizar: crear conciencia de Pueblo y de la autonomìa.

Anexo èste Video, que bien lo podrìamos suscribir. Excepto, en algunos puntos. Pero veamoslo y seguimos en contacto.

 

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13/12/2008 17:59 Autor: Revista Orden Sinárquico. Enlace permanente. Tema: Sindicalismo y Economìa Solidaria No hay comentarios. Comentar.

Una farsa mas contra los trabajadores

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Néstor de Buen

La farsa del outsourcing y de los contratos a prueba

Desde hace algunos años se ha puesto de moda un sistema, propiciado por empresarios deshonestos, sindicatos corporativos y la bendición no tan remota de las autoridades laborales, mediante el cual una autodenominada “empresa de administración de personal” celebra contratos de arrendamiento con un patrón cualquiera y pone a su disposición a los trabajadores que necesite, garantizando, inclusive con fianzas, que no tendrá problemas laborales. A eso le agrega la existencia de un contrato colectivo de trabajo firmado con el dueño de un registro sindical (probablemente empleado del arrendador), en el que se borran las posibilidades de emplazamientos a huelga al arrendatario, ya que los trabajadores con que cuenta no son, supuestamente, sus trabajadores, sino del arrendador.

El “arrendatario” queda liberado, de esa manera (por lo menos eso supone), de responsabilidades laborales. Puede prescindir de los trabajadores que no le gusten y no tendrá obligación de repartir utilidades a sus empleados porque, teóricamente, no lo son.

La formulita ha tenido éxito notable y para darle cierto aire institucional, aprovechando una institución diferente, a la empresa se le denomina outsourcing, lo que quiere decir más o menos “provisión externa”. Claro está que el supuesto arrendador es insolvente por si, en algún momento, los trabajadores rentados se ponen flamencos y lo demandan.

El outsourcing es otra cosa. Se puso de moda hace poco más o menos veinte años y consiste en que una empresa de gran tamaño, por ejemplo una automotriz, prefiere comprar las piezas a diversos proveedores del extranjero, que se encargan de diseñar los vehículos, fabricar carrocerías, motores, llantas, instrumentos eléctricos, defensas, faros o lo que sea, que le envían al principal para que en su planta –tal vez en Chicago– se dedique a armar el vehículo. La idea es que esos proveedores externos sean solventes, ocupantes de mano de obra más barata, con capacidad de exportación y ganas de ganarse un dinerito por el servicio. No es imposible que la empresa proveedora no sea otra cosa que una sucursal de la principal, suficientemente disimulada desde el punto de vista jurídico, en la que en forma directa o con prestanombres las acciones son, a final de cuentas, propiedad de la empresa supuestamente arrendataria de los servicios.

En México se ha dado en llamar outsourcing a las simples proveedoras de mano de obra. Se olvida que nuestra Ley Federal del Trabajo (LFT) regula con detalles importantes la condición de los intermediarios que no excluyen las responsabilidades laborales de los beneficiarios de los servicios, salvo que los proveedores no sean solventes.

Otra formulita es la que constituyen los “grupos de empresa”, en los cuales la existencia de diversas sociedades supuestamente independientes trabajan alrededor de una empresa principal. Ésta les encarga los trabajos: obtención de materia prima, transformación, montaje, etcétera, y esas empresas cuentan con trabajadores y contratos colectivos de trabajo de protección y mediante mecanismos contables diabólicos sus ingresos son parejos a los gastos y no tienen utilidades, aparentemente. Entregan sus productos a la principal, con precios a modo, y ésta, habitualmente denominada holding (tenedora de las acciones) recibe a precio muy conveniente el producto, lo vende con utilidad notable y, a fin de cuentas, como no tiene trabajadores, aparentemente, no tiene por qué repartir utilidades.

Es obvio que ese sistema se olvida de que una empresa laboral no es un concepto jurídico sino una estructura económica que puede estar integrada por un propietario o varios propietarios individuales o una o varias sociedades mercantiles (artículo 16 de la LFT) y, por tanto, la responsabilidad laboral es conjunta. Hay antecedentes claros sobre el particular, en especial una resolución de la Suprema Corte en un amparo promovido por Marcos Than Clemente en un juicio laboral contra Radio Cadena Nacional, en el que se indica que los empresarios son libres para utilizar las formas jurídicas que les convengan, pero que eso no puede afectar los derechos de los trabajadores.

Ahora, lo que está de moda, gracias al impulso que le está dando la Secretaría del Trabajo, es la posibilidad de celebrar contratos de trabajo a prueba, que el patrón puede dar por terminados sin problemas. Eso requeriría una reforma de la LFT, que esperamos no se produzca.

Es España se siguió ese sistema que acabó en rotundo fracaso porque los trabajadores no asumían el espíritu de empresa, ni eran capacitados (el patrón se ahorraba ese gasto) y en su condición precaria, eran frecuentes los accidentes de trabajo. La fórmula no funcionó y fue sustituida en el Estatuto de los Trabajadores por la posibilidad de despidos de menor costo.

Todo esto conduce a una evolución negativa del derecho del trabajo. Las tendencias conservadoras, vigentes en México desde hace muchos años, inclinan las disposiciones de la ley hacia el beneficio del capital. La existencia intolerable de sindicatos corporativos y de contratos colectivos de trabajo de protección favorecen las formulitas. Por ello mismo, los especialistas con sentido social se inclinan, nos inclinamos, por el rechazo rotundo a esas soluciones, que no es difícil que alguno de estos días se presenten como iniciativa de reformas a la LFT. Habrá que tener cuidado.

 

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13/12/2008 16:04 Autor: Revista Orden Sinárquico. Enlace permanente. Tema: Sindicalismo y Economìa Solidaria No hay comentarios. Comentar.

06/12/2008

Crisis Financiera y fundamentalismo del libre mercado

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Entrevista a Noam Chomsky "La crisis financiera marca el fin de un modelo cultural cuya doctrina es el fundamentalismo del libre mercado"


Agencia Reforma

La crisis financiera actual representa también la crisis de un modelo cultural que tiene como principal doctrina al fundamentalismo del libre mercado, aseguró en entrevista Noam Chomsky (Philadelphia, 1928), calificado como el intelectual más influyente del planeta por las revistas Foreign Policy y Prospect Magazine en 2005.

"Donde la liberación financiera ha tenido lugar, a menudo resulta ser desastrosa, un hecho que debe ser suficientemente familiar en América Latina", dijo el lingüista y profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts.

"Este modelo intelectual ha sufrido un duro golpe. Ha sido modificado radicalmente por la intervención del Estado, el mismo tipo de intervención que ha sido prohibida para los países pobres. El modelo será objeto de nuevas modificaciones de acuerdo a los intereses de los centros de poder económico que en gran medida controlan la política estatal".

Estados Unidos (EU) ha destinado 700 mil millones de dólares para salvar a los bancos, el ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan dijo que cometió un error al confiar en el libre mercado, el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz comparó la caída del sistema financiero con la caída del Muro de Berlín, a diario pierden las bolsas de valores y se dice que lo peor está por llegar.

-¿Cuál es la magnitud de la actual crisis económica?

Nadie sabe qué tan grave será. Y no es una sola crisis: hay varias. Una es la crisis financiera que se encuentra en las primeras páginas. Otra es la recesión en la economía real, es decir, la economía productiva. Una tercera, en EU, es la inminente crisis del ineficiente y costoso sistema privado de atención a la salud, que socavará el presupuesto federal a menos que se aborde en serio. Estos interactúan de manera compleja.

No veo ninguna utilidad en compararla con el Muro de Berlín. Ese fue un paso crucial para la caída de la URSS. No hay indicios de que las instituciones del Estado capitalista estén enfrentando un destino similar, excepto sectores como los bancos de inversión y algunas otras en el sector financiero, y por muy diferentes razones, sectores industriales como el automotriz en EU.

-¿Cuáles son las lecciones de esta crisis?

La más inmediata es que el fundamentalismo de mercado fue un desastre, lo cual no debería sorprender a los latinoamericanos o a otros sometidos a esta disciplina. Más específicamente, la liberalización financiera conduce al desastre. También, que la liberalización es un serio golpe c ontra la democracia. Otra lección subraya la sensible observación del principal filósofo social estadounidense del siglo 20, John Dewey: la política es "la sombra que las grandes empresas proyectan sobre la sociedad".

-¿Será el ocaso del poder de los Estados Unidos y el inicio de la hegemonía de China o la India?

Es muy poco probable, a pesar de que la crisis puede llevar adelante el proceso de diversificación de la economía mundial. Los EU tienen enormes ventajas, aparte de su abrumador poderío militar. Europa tiene una economía de escala comparable, pero es heterogénea, y ha sido renuente a dar un paso adelante en los asuntos mundiales, prefiere permanecer bajo la sombra de EU. China y la India han estado creciendo, al igual que otros países de Asia que desafían la ortodoxia neoliberal, pero tienen enormes problemas internos. Un indicador está dado por el Índice de Desarrollo Humano de la ONU: China ocupa el lugar 81; India, el 128 (apenas por encima de Laos y Camboya). Y eso es sólo la superficie.

-¿Es la crisis de las finanzas o la crisis de un modelo cultural?

Es la crisis de un "modelo cultural" si por esto nos referimos a un sistema doctrinal: el fundamentalismo del libre mercado. Pero, a pesar de las pretensiones, esa doctrina nunca fue aceptada por los mismos centros de poder occidentales, pese a que fueron felices en predicarlo a los demás. Esto es un patrón histórico que se remonta por siglos, y es un importante factor en la creación del Tercer Mundo en las regiones colonizadas.

Autor de "Hegemonía o supervivencia. La estrategia imperialista de EU", Chomsky menciona que Ronald Reagan, quien es reconocido como el "sumo sacerdote de los libres mercados", incrementó el tamaño del gobierno, rescató el Continental Illinois Bank y fundó el consorcio Sematech para salvar a la industria de semiconductores estadounidense, entre otras acciones.

La crisis económica también ha evidenciado el "desmantelamiento" que sufre la democracia a causa del sistema del libre mercado, consideró Chomsky, quien se ubicó en la onceava posición de la lista de junio pasado sobre los intelectuales más influyentes del mundo. En la lista elaborada por Foreign Policy, editada por el Fondo Carnegie para la Paz Internacional, los primeros 10 fueron musulmanes. "En una democracia, las organizaciones populares, sindicatos, partidos políticos y otros, podrían estar formulando soluciones y presionando a los representantes políticos para ponerlas en práctica y no hay ninguna señal de eso", sostuvo.

Es sorprendente, agregó el icono de la izquierda internacional, que los principales medios de comunicación estadounidenses insistan en invertir recursos públicos para salvar a los bancos, sin ningún tipo de control público, mientras que condenan el rescate de la industria automotriz.

Los empleados de la industria del auto ganan 56 mil 650 dólares al año, casi lo que gana en un día Robert Rubin, actual presidente del Comité Ejecutivo de Citigroup, y uno de los responsables del actual desastre económico, en su calidad de ex Secretario del Tesoro de Bill Clinton, apuntó.

-¿Qué puede esperar el mundo y Estados Unidos si Barak Obama gana las elecciones?

Las bases de Obama parecen ser las de un demócrata centralista, tal vez no como Clinton. Un análisis más detallado tendría que considerar caso por caso.

-¿Qué representa el que un afroamericano pueda llegar a ser presidente de EU?

Es bastante significativo, como el hecho de que en las elecciones del partido Demócrata los candidatos fueron una mujer y un negro. Hace 40 años habría sido prácticamente inconcebible. Este es uno de los muchos indicios de la militancia popular de la década de 1960 y sus secuelas.

-¿Cuáles serán las consecuencias de la crisis económica en el ámbito cultural?

Eso es impredecible. Las crisis económicas a menudo se han visto acompañadas por la aparición del gran arte.

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06/12/2008 23:53 Autor: Revista Orden Sinárquico. Enlace permanente. Tema: Sindicalismo y Economìa Solidaria No hay comentarios. Comentar.

08/08/2008

Actividades de la Union Nacional de Trabajadores del Campo-Sinarquistas

jueves 31 de julio de 2008

REALIZARA LA UNTC EL 2º TALLER DE TÉCNICAS Y PROYECTOS CAMPESINOS EN JOSE MARIA MORELOS, OAXACA.


Se realizara el segundo curso de técnicas y proyectos campesinos, y ahora se efectuara en el poblado de José Maria Morelos, Oaxaca.

Así lo informo en entrevista telefónica el Presidente Nacional de La Unión Nacional de Trabajadores del Campo A. C. Sr. Leonardo Andraca Hernández, expreso “se seguirá el mismo esquema del taller realizado en Quechultenango, Gro., solo que en Morelos, Oaxaca serán otro los proyectos campesinos a tratar” menciono que por ser dos zonas diferentes, en Morelos, Oaxaca. se analizara y proyectara un proyecto campesino para los papayeros de la zona, ya que ahí en esa zona de la Costa Chica de Oaxaca, existe la mejor papaya de México.

El Taller mencionado se realizara el sábado 2 y domingo 3 de Agosto será celebrado este evento de la UNTC y contara con el apoyo de las Ingenieras Claudia Menera Gómez y Claudia Enciso y del Ing. Emilio Gerardo Barragán.

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08/08/2008 11:05 Autor: Revista Orden Sinárquico. Enlace permanente. Tema: Sindicalismo y Economìa Solidaria No hay comentarios. Comentar.

12/06/2008

Red Latinoamericana de Economia Solidaria

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Autora: Altagracia Villarreal (Chilo)*

Nuevamente nos reunimos las Redes Internacionales Promotoras de Economía Solidaria en el Foro Social Mundial Policéntrico en Caracas, Venezuela. No fue solamente un encuentro e intercambio de experiencias, sino el espacio de articulación y coordinación "“ democrática, plural, respetuosa de las particularidades locales y regionales- de luchas y proyectos. Sin duda alguna nuevamente constatamos la integralidad de nuestra propuesta de Socioeconomía Solidaria en relación a los demás movimientos de Alterglobalización presente en el Foro Social Mundial.

Uno de los temas más debatidos fue la experiencia de los Ministerios de Economía Solidaria (Brasil y Venezuela), los que se crean en respuesta a las iniciativas que vienen de la sociedad, desde los movimientos sociales y/o políticos. En Brasil en el Ministerio de Trabajo existe la Subsecretaria de Economía Solidaria y en Venezuela esta el Ministerio de Economía Popular. Aglutinan la Economía Solidaria, desde las organizaciones populares, sindicales, cooperativas, reconociendo las diversas formas en que se expresa la Economía Solidaria que incluye a las cooperativas pero que va más lejos que ellas (primeros resultados del "mapeamiento"? en Brasil). La asignación presupuestaria a estos ministerios da cuenta de la naturaleza distinta de los dos procesos, aun cuando en el caso de Brasil las políticas públicas de Economía Solidaria pasan también por otros ministerios (Desarrollo Social, Trabajo, Desarrollo Agrario, Salud).

Partiendo de estas experiencias analizamos la necesidad de llegar a políticas públicas a favor de la Economía Solidaria y no sólo políticas de gobierno y menos políticas compensatorias o asistencialistas. En ese sentido se necesita de políticas públicas estructurantes de los sujetos sociales y emancipadoras que superen el clientelismo. Las políticas públicas que favorecen el crecimiento y desarrollo de la Economía Solidaria, no son las políticas asistenciales de "lucha contra la pobreza"? (paliativos al modelo neoliberal) sino las políticas que promueven desarrollo desde los espacios locales, desde la valoración de las capacidades de la gente, las familias, las comunidades, los territorios.

Esas políticas públicas deben tener en cuenta que las prácticas de Economía Popular Solidaria son profundamente disfuncionales al modelo neoliberal. De ahí la importancia que los estados promuevan la Economía Solidaria desde la lógica de ésta que parte de la centralidad de la persona humana, la prioridad del trabajo y la cooperación, de atender los derechos económicos sociales y culturales de las personas, sus familias y las comunidades.

Las políticas públicas deben ser transversales en tanto que la Economía Popular Solidaria implica el conjunto de dimensiones de la vida. De ahí la importancia de interacción con todos los sectores públicos sin dejar de lado la prioridad de los sectores de trabajo, educación, salud, vivienda y por supuesto las políticas económicas (Ministerio de Economía y Finanzas).

Existen ya experiencias de políticas públicas descentralizadas a favor del desarrollo de La Economía Solidaria, como por ejemplo a nivel de las municipalidades. Pero esto requiere de una movilización desde las comunidades locales. De ahí la importancia del trabajo en red.

Quedan dos cosas por hacer: Consolidar y fortalecer al movimiento de Economía Solidaria y buscar caminos para la alianza con otros actores y con los gobiernos, a condición que los gobiernos entiendan que los actores de la Economía Solidaria son ciudadanos de pleno derecho y no solo beneficiarios.

La Economía Solidaria puede inspirarse de los pueblos originarios de América Latina y en sus valores ancestrales, tales como: la tierra, casa común de la humanidad; la vida humana integrada a los ecosistemas; concebir a la persona y a la comunidad como parte del universo; construir a partir de la historia de los pueblos y de su cosmovisión; valorar el trabajo humano; compartir la tecnología y los saberes; utilizar colectivamente las potencialidades; formas de acumulación de sabiduría colectiva más que de riqueza material.

Algo nuevo y significativo, dentro de este sexto Foro, fue la reunión con el Ministro de Economía Popular del gobierno de Venezuela, Elías Jaua Milano, y los/as representantes de las Redes Latinoamericanas de la Socioeconomía Solidaria.

Algunos de los puntos tratados fueron acerca del Nuevo modelo socio-productivo y desarrollo endógeno que lo orientan a promover una dinámica que parte de las potencialidades propias de cada comunidad, y que se orienta a impulsar el beneficio colectivo y el desarrollo local.

Para ello, proponen estrategias integrales de articulación entre los diferentes actores socio-económicos, hacia la creación de una estructura productiva eficiente y diversificada, social y ambientalmente sustentable, sujeta a las prioridades e intereses estratégicos locales y a los objetivos nacionales de desarrollo. De este modo, en lugar de dictar las prioridades públicas, la demanda externa pasa a ser supeditada al beneficio que de ella se derive para el desarrollo local.

Representa un paradigma totalmente nuevo, al colocar la prioridad en los valores, capacidades y vocaciones productivas propias de cada comunidad y su desarrollo humano, en lugar de subordinarlo a los valores económicos, los imperativos de la competitividad y el mercado externo.

Para concretizar estos principios, se creó, La Misión Vuelvan Caras, que es el instrumento de vanguardia en la lucha contra la pobreza y la plena inclusión de las comunidades excluidas de las dinámicas socio-productivas. Y han establecido también Núcleos de Desarrollo Endógeno como instrumento de integración de redes y articulaciones con el gobierno revolucionario

A nivel regional, propone a los Pueblos latinoamericanas la integración política y cultura solidaria por encima de la integración económica, para avanzar hacia un eje continental de desarrollo que permita la superación de la dependencia estructural; nuestra articulación en torno a las identidades populares latinoamericanas, y la creación efectiva de un orden mundial multipolar y justo, basado en relaciones de mutuo intercambio. A su vez, propugna un modelo de cooperación internacional centrado en los intereses de los países del Sur, por medio de los convenios de transferencia tecnológica, cooperación solidaria y horizontal, y alianzas estratégicas en torno a intereses de desarrollo comunes. En relación a esto nos compartió como lo han ido realizando, estableciendo convenios entre países como con Cuba con los que se realiza transferencia de petróleo y a cambio se envían 20,000 médicos cubanos. Con Argentina el trueque es con carne, con Brasil es con granos y otros alimentos y siguen avanzando en la integración regional entre países.

Esta entrevista, que fue la última actividad que realizamos juntas todas las redes, nos llenó de esperanza.

Sí hay posibilidades de ir construyendo otras relaciones, otras políticas públicas y de esta manera OTRO MUNDO ES POSIBLE Y YA LO ESTAMOS EMPEZANDO A VIVIR.

Notas

* Representante de la Coalición Rural México, A.C. (organización binacional México-EU), y participante en el Consejo Mexicano de Empresas de la Economía Solidaria, A.C.

Artículo publicado originalmente en la Revista CHRISTUS, Marzo-abril 2007, No.759 y reproducido con permiso de Mario Monroy

12/06/2008 01:54 Autor: Revista Orden Sinárquico. Enlace permanente. Tema: Sindicalismo y Economìa Solidaria No hay comentarios. Comentar.

06/06/2008

Contra el Globalismo ( Tierra y Pueblo)

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CONTRA EL GLOBALISMO, REFLEXIONES Y NUEVAS ESTRATEGIAS




Hábitat, identidad, sociabilidad: puntos de referencia para una perspectiva estratégica.
Es tiempo de refutar esquemas gastados (manidos) y de recorrer nuevos caminos.

Al lenguaje todo detalle tiene su importancia, sobretodo la elección de los elementos significativos. “globalización” y “mundialismo” son términos a veces sobrepuestos o incluso confusos, que en cambio indican aspectos distintos no obstante estén en el ámbito del mismo fenómeno.
La globalización (corporate globalization) nos parece se puede definir como “proceso de liberalización de los intercambios economíco- financiarios dirigido a la constitución de un mercado único planetario”.
El mundialismo (global governance) creemos que se puede definir como “proceso de homologación socio-cultural que afirma la hegemonía del pensamiento único neoliberal como modelo universal y
tiende a la constitución, con formas no necesariamente explícitas, de un dominio mundial.
Ambos procesos se valen de nuevas potentes tecnologías, sobretodo en el campo crucial de la comunicación. Ambos son difundidos: por medio de la manipulación mediática y la corrupción económica por más que suficiente, por medio la presión financiera y la fuerza militar por más que necesario.
Se trata de procesos complementarios y relacionados, cada uno de los cuales no sería pensable sin el otro. Para evitar equívocos, nos referiremos por lo tanto al globalismo como a la sumatoria (suma) dinámica de los dos procesos (globalización y mundialismo) distintos pero indispensables.
Se podría decir, bajo un cierto perfil, que el inicio de los procesos globales haya coincidido con el lanzamiento mismo del capitalismo, cuya compulsión a la metástasis, como en el cáncer, es congénita: la expansión por todo medio en cualquier espacio es de hecho una tendencia constante en el desarrollo histórico del sistema capitalista.
Más específicamente, sin embargo, el frenético proceso difusivo en el cual son reconocibles los caracteres del actual globalismo tiene inicio en el último ventenio del siglo XX y manifiesta sus primeros efectos en la época de la presidencia Reagan en los Estados Unidos (1981 – 1989) y del ministerio Thatcher en Gran Bretaña (1979 – 1990): lugares y personajes significativos. Ambos Estados son las históricas guaridas del economocentrismo con inclinación mercantilístico-financiaria, y ambos individuos son ajenos a la política en el sentido del “noble” arte del gobierno del Estado: uno ha sido actor cinematográfico de poca notoriedad antes de hacer aprendizaje como gobernador de California, la otra es hija de un vendedor de fruta. Según la teorética liberal-liberista el Estado debe hacer cuanto menos política posible y sobre todo no debe sustituirse a los centros de decisión económica. Su despolititación es la premisa indispensable de la vuelta al revés en la jerarquía de las funciones dirigida a subordinar lo público a lo privado, lo comunitario a lo individual, las mismas instituciones impersonales al imperativo económico de la empresa: los círculos industriales y financieros, las multinacionales que se transforman en empresas globales, los centros de poder a veces ocultos que dependientes de tal sistema de intereses, se apoderan directamente del Estado para vaciarlo de sus prerrogativas esenciales, y no ciertamente para trasladar éstas a comunidades libres autogobernables. Es en cambio la función económica a que se aparta de la tutela de la política y coloca a sus testaferros, en este caso, al mando de las máximas potencias capitalistas mundiales.
En la época Reagan-Thatcher comienza el gran asalto al welfare state de tradición típicamente europea, avanza con ímpetu el financieramiento de la economía y sobre todo, en 1986, a través del G7, es introducida la desreglamentación financiaria global. Despega en resumen lo que el mismo Edward N. Luttwak, entendido en la materia, ha definido “capitalismo sobrealimentado”, o “turbo-capitalismo”: la quinta esencia del globalismo.
Las consecuencias están hoy delante de nuestros ojos: un neo-colonialismo fundado en la usura institucionalizada en los siervo-organismos globalistas (World Bank, World Trade Organization, International Monetary Fund, etc.), verdaderas mutaciones antropológicas generadas por el pensamiento totalitario neoliberal; agresiones militares desencadenadas contra los reacios al nuevo orden mundial. Y después la destrucción del medio ambiente, el loco ataque a la identidad de los pueblos, la explotación neo-esclavista del trabajo e incluso también el infantil.
En el curso de la gran ofensiva globalista el crimen organizado se ha globalizado también y ha penetrado en profundidad en los sistemas económicos y políticos, incluso en Estados importantes. Al reciclaje del dinero sucio y al tradicional contrabando de armas y droga, ha sostenido el tráfico de clandestinos y de la mano de obra esclavizada. Además ha invertido enormes sumas en el sector inmobiliario, en el estratégico de los medios de comunicación y en el esencial del crédito. Entre gobernantes, especuladores y padrinos de la mafia hay a menudo establecidos ligamenes orgánicos. Y algunas veces los criminales han infiltrado sus propios hombres en los mismos aparatos de gobierno, asumiendo en algunos casos el control.
En la compleja acción de oposición al globalismo consideramos sean destacables algunos aspectos prioritarios.
1) En materia de ambiente se combate una batalla fundamental contra el economocentrismo que es la raíz del globalismo. Ésta no puede utilísticamente limitarse a la “contención del daño” sino que debería más bien desarrollarse sobre tres líneas distintas y correlacionadas:
- tutela y vivificación del carácter sagrado, en sentido anagógico, del medio ambiente en todos
sus componentes vivientes y no vivientes;
- salvaguarda del paisaje, en cuanto a factor contitutivo esencial de la identidad étnica, contra el afeamiento y el saqueo economicista: lucha a la especulación inmobiliaria, a las “grandes obras” de devastación, a la deforestación, a la canalización de las aguas, a la utilización industrial, etc.:
- oposición a todo campo de la explotación ambiental, sobre todo si privado y lucrativo, por sus desastrosas consecuencis prácticas (efecto invernadero, desertificación, modificaciones climáticas, inundaciones, polución atmosférica, etc.).
Dentro de estas líneas principales de referencia se colocan elementos más específicos y articulados de la acción ambientalista, que preferiremos no atribuir al apelativo de la “ecología” (la segunda parte del término compuesto deriva del griego ???o? y específicamente significa discurso, estudio) sino más bien a aquel de la “ecofilia”, osea del amor por la propia morada (????? = vivienda + f???a = amor).
2) Un ámbito esencial de la lucha antiglobalista es aquel cultural-identitario. El desarraigo de los pueblos y la cancelación de las identidades está en la misma naturaleza del globalismo, que prospera allí donde gentes atontadas y amorfas, sin ningunas tradiciónes ni valores de referencia, se dejan dócilmente estandarizar, more armentorum, al pensamiento único y al consumo global.
La invasión de Europa por parte de los así llamados “inmigrantes”, una Völkerwanderung sin precentes en época moderna, no procede de la atracción del modelo occidental (como impúdicamente sostienen los defensores de su pretendida “superioridad”), más bién de la hábil promoción que los globalistas mismos realizan, reduciendo a las gentes al hambre y a la desesperación por un lado, y seduciéndole por el otro con el espejismo, instalado por vía televisiva, de un luminoso futuro en el país de las jaulas. En Europa, los llamados “inmigrantes” en realidad cumplen, con gran ventaja para los globalistas, una doble función de devastación: de una parte funcionan como reserva de mano de obra a ínfimo coste, utilísima para subversión del mercado del trabajo y para acometer contra la renta y condiciones de vida de los trabajadores europeos; de la otra parte constituyen un factor objetivo de desnaturalización de la identidad étnica, utilísimo para abatir el bastión inespugnado de una Kultur multimilenaria en la chusma indistinta del melting pot. De aquí el derecho inalienable de los pueblos de Europa a la autotutela étnica, osea a la salvaguarda de la propia cultura y de la propia tradición, claro está sin ninguna presunción racista de superioridad. Pero por otra parte, como subraya Alain de Benoist, “quien calla acerca del capitalismo no debe lamentarse de la inmigración”.
La identidad es en otro sentido el presupuesto básico esencial de una necesidad de autogobierno, que no sea meramente instrumental a las convulsiones poujadisticas de quien anhela sustraerse a las imposiciones tributarias independientemente del uso que viene dado de los recursos derivados (mientras sin embargo reivindica servicios y ventajas), o a los saqueos de quién ansía enriquecerse con cualquier medio, lícito o ilícito; sino más bien fundamentándose sin duda en una concepción democrática y comunitaria de las relaciones sociales, que apoye sobre la relación directa de libertad y derechos con responsabilidades y deberes. A la cual la naturaleza antiglobalista, ya en el plano estrictamente antropológico, es consubstancial.
3) El tema social ocupa una importancia central en la oposición al globalismo. Este último se caracteriza por un darwinismo social basado en el paroxismo economicista, sobre el enpobrecimiento de los pueblos, sobre la desestabilización y sobre la subversión de las relaciones sociales a beneficio de una casta innoble y depravada constituida en el fundamentalismo del dinero. La llamada nueva economía, el centralismo de la Bolsa, el Finanzkapitalismus, son los instrumentos modernos de esta guerra social. El globalismo propone e impone modelos de consumo superficiales y nocivos. Disminuye la “pobreza absoluta” ampliando los mercados y multiplicando los beneficios, mientras tanto extiende, en la misma medida, la tenaza de la pobreza relativa y reduce de esta forma a un estado de permanente precariedad, en la carencia de sólidas pespectivas existenciales y familiares, millones de jóvenes en Europa y otros lugares. Llama con el nombre de “privatización” al robo de los servicios de interés público, que realiza con la llamada subsidariedad horizontal propulsora del lucro individual, mientras que obstaculiza cualquier forma de subsiedariedad vertical, de autogobierno del territorio, puesto que es la aprobada por el interés comunitario. Plutocrátas, usureros y explotadores son elevados a artífices socio-antropológicos esenciales en los procesos globalistas. La justicia social, al contrario, es un elemento base de la misma identidad europea, cuya afirmación constituye un objetivo irrenunciable de la lucha antiglobalista.
Aspiramos podernos ocupar, fundamentalmente, de nosotros mismos (Wir selbst), no cultivando la perversa ambición de extender nuestros modelos tradicionales a la entera ecúmene. Justo por esto, dado que otros en cambio quisieran ocuparse de nosotros en lugar nuestro y malgré nous, advertimos la necesidad de mirar a nuestro alrededor y de extender por cuanto sea posible la resistencia, que reducida en ámbito local sería probablemente dominada.
El globalismo no es un destino ineludible, como sostiene la insistente propaganda de sus partidarios. En contra suya se ha levantado un poderoso movimiento antagonista, una red compuesta, diversamente formada, no privada a veces de contradicciones, pero que tiene el mérito de la iniciativa y de la acción.
En el mare magnum del movimiento anti-globalista, al lado de tendencias francamente poco condivisibles (¿), fermentan reflexiones nuevas, y diversas, que reabren el debate, y por lo tanto a una posible reconsideración, factores ya considerados inamovibles. Neo-comunitaristas, ambientalistas radicales, animalistas, bio-regionalistas, partidarios de la agricultura campesina, identitarios, autonomistas, exponentes de movimientos de liberación y muchos otros más participan a la resistencia en primera línea y contribuyen de esta manera a conferir un auténtico rasgo postmoderno a un movimiento que algunos quisieran en cambio instrumentalizar y englobar según los cánones consentidos en los esquemas de la politique politicienne. El antiglobalismo está de hecho caracterizado por numerosos elementos que poseen un propio alcance intrínseco y políticamente “neutro”, y que por lo tanto no encuentran adscripción en las taxonomías politiqueras. La línea de la discriminación no pasa entre aclaraciones homologadas, ésta más bien distingue quien se opone sólo a “un cierto tipo” de globalismo de quien es contrario al gobalismo como tal, bajo el presupuesto que no exista una versión “buena”. No vemos razones que impidan una convergencia y un entendimiento estratégico entre todos aquellos que se reconocen en esta última posición.
En el terreno del anti-economicismo, en particular, puede desintegrarse la osificada homologación política de las categorias de referencia. El cuadro de las tendencias, de los valores de referencia, de la proyección cultural y social puede resultar provechosamente confundido. Los esquemas, y entre ellos el de “derecha-izquierda” típico del parlamentarismo representativo, es, a estas alturas, sólo instrumental al sistema, pueden descomponerse y recomponerse en nuevas formaciones. En el rechazo de un reacionarismo grosero y de un progresismo miserable la lucha de resistencia al globalismo puede verdaderamente forjar una mentalidad persuasora, si logrará encaminar hasta el fondo nuevas vias, si será capaz de ser al mismo tiempo, en espíritu y acción, conservadora por lo oportuno y revolucionaria por necesidad:
National freedom, Social justice, Cultural identity

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06/06/2008 15:19 Autor: Tierra y Pueblo. Enlace permanente. Tema: Sindicalismo y Economìa Solidaria No hay comentarios. Comentar.

19/05/2008

Juicio Sobre el Neoliberalismo

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Pedro Casaldáliga


 

 

El gran desafío para cualquier conciencia humana, y evidentemente para toda acción pastoral, es, sin duda, el neoliberalismo, ese sistema, ahora único y señor, y que se cree definitivo, el "no va más" de la historia humana. No soy especialista ni en política ni en economía ni en sociología, pero quiero compartir, humanamente y cristianamente, con ustedes ese desafío mundial.

Para salir al paso de cualquier ingenuidad, es bueno recordar que el neoliberalismo es capitalismo puro; más aún, es el capitalismo llevado a las últimas consecuencias. No es sólo el capital sobre el trabajo, sino el capital contra el trabajo; trabajo que sería un derecho de todos y que está siendo prohibido a una mayoría creciente, por obra del desempleo. El lucro por el lucro, que en el capitalismo neoliberal se constituye en el mercado total y omnipotente, haciendo de la misma humanidad una compraventa. La propiedad privada, cada vez más privatista y privatizadora: el neoliberalismo es el capitalismo de la exclusión decretada para la inmensa mayoría de la humanidad. Siempre el capitalismo impidió a muchos «tener», a la mayoría; hoy el neoliberalismo le impide «ser» a esa mayoría inmensa. Hablábamos de tres o cuatro mundos. Para el sistema neoliberal el mundo se divide redondamente en dos: los que tienen y cuentan y pueden vivir bien, y los que no tienen y no son y, por lo mismo, sobran.

El capitalismo que podríamos llamar más tradicional se apoderaba de los estados y capitalizaba encima de ellos. El capitalismo neoliberal propugna e impone la estructura del estado mínimo. Con lo cual, de hecho, acaba negando la misma sociedad. Un mundo, con sus países, sin unos estados auténticamente representativos y garantes de los espacios, oportunidades y armonía de convivencia para los ciudadanos y ciudadanas, ya es un mundo sin sociedad. Y sin futuro también. El neoliberalismo es tan homicida como suicida. A los países de ese otro mundo, el tercero, les queda el desempleo, el hambre, la violencia.

Una violencia que es reacción muy explicable de seres estructuralmente violentados. En nuestros países pobres la economía informal ya era aproximadamente el 70 % de la economía. Hoy día la violencia ha pasado a ser una nueva economía de sobrevivencia. Para el primer mundo, también, el creciente desempleo y la dramática perspectiva del sinsentido. Y para ambos mundos la marea incontrolable de la migración. Ya, analistas muy sensatos del futuro próximo, han definido el siglo XXI como el siglo de las migraciones. «Los nuevos bárbaros» habremos de invadir el nuevo imperio. O se le da espacio a la humanidad o la humanidad se lo toma.

Y esa iniquidad toda del neoliberalismo, supuestamente acabadas las alternativas, las utopías, la socialización humanizadora, entraña la iniquidad de una impunidad total. A nadie ha de rendirle cuentas. Teóricos o teólogos, digamos, de esa religión-idólatra del mercado total, han tenido el coraje de aceptar que un 15 % de la humanidad tendrá de hecho el derecho de vivir y de vivir bien. La humanidad restante sobra. Un maltusianismo economicosocial definitivo. El Dios de la vida, PadreMadre de toda la humanidad, calculó mal, se empeñó ingenuamente y habrá de ceder su puesto a ese otro Dios de las minorías y... de la muerte.

Para nosotros, el neoliberalismo es esencialmente inicuo, es pecado, pecado mortal, porque mata. Un juicio simplemente humano y con mas razón si es cristiano, sólo puede condenar de raíz el neoliberalismo, su filosofía y su práctica. No negamos, evidentemente, el derecho y hasta la necesidad del mercado. Siempre, a su modo, la humanidad, lo ha ejercido. Negamos, eso sí, la primacía y la totalidad del mercado. Ser humano no es solamente comprar o vender. El lucro a toda costa y sin otras consideraciones y el consumismo desenfrenado matan físicamente a los que no tienen acceso, y matan moralmente a los supuestamente beneficiados. Pero además destruyen el entorno humano. Son antiecológicos por definición.

Para la fe religiosa, la humanidad posee una genética divina. Está destinada a la vida. Y para la fe religiosa, el universo, con sus potencialidades, es una casa común: la oikos de todos los hijos e hijas del único Dios Padre-Madre. Tener fe en ese Dios de la vida y en su proyecto para la humanidad, necesariamente exige una total rebeldía frente a ese sistema excluidor, homicida y ecocida.

Yo vengo propugnando el macroecumenismo, aun a sabiendas de ciertas susceptibilidades, y no precisamente para prescindir de mi identidad cristiana y católica. Creo en el macroecumenismo porque creo en el Dios único, Presencia, Llamado y Encuentro en todas las religiones. A partir de un macroecumenismo vivido con lucidez y sinceridad, es evidente que las grandes Causas de la humanidad se tornarán nuestras Causas. Porque son las Causas de Dios. Los derechos humanos son derechos divinos. En cristiano, la gran Causa de Jesús: el Reino, que es el proyecto de Dios para la humanidad.

La teología de la liberación, precursoramente, salió al paso del neoliberalismo al proclamar la opción por los pobres y sus causas como la opción de la iglesia, y el criterio ético para la sociedad. Se ha repetido mucho la afirmación del Papa Juan Pablo II acerca de la teología de la liberación. Es bueno recordar que la teología de la liberación nunca fue comunista; que el muro de Berlín nunca fue la cátedra de la teología de la liberación; y que el neoliberalismo sí es el mayor muro que la humanidad haya levantado entre una minoría de privilegiados y la mayoría de los excluídos.

Acerca de la vigencia de la opción por los pobres y de la teología de la liberación basta reconocer que hay pobres, cada vez más numerosos y cada vez más pobres; confesar todavía al Dios de los pobres y a su hijo Jesús, que los proclamó bienaventurados; y pensar en la relación entrañable que existe entre esos pobres y ese Dios, entre los pobres y el evangelio.

¿Qué queda de la opción por los pobres? ¿Qué queda de la teología de la liberación? Son dos preguntas que se van haciendo impertinentes. La respuesta es más que sencilla, insoslayable: mientras exista el Dios de los pobres y haya pobres en el mundo y haya cristianos y cristianas que opten por ese Dios y por esos pobres, y haya cabezas cristianas que piensen la relación que existe entre los pobres y el Dios del evangelio habrá opción por los pobres y la teología de la liberación. La opción por los pobres no es, para la iglesia de Jesús, una opción facultativa, o una más entre otras: es la opción históricosocial de la iglesia, la versión político-económica del mandamiento del amor.

Yo recordaba estos días las tres autodefiniciones de Dios:

-«Yo soy el que te saqué de Egipto», dice el Señor en el libro del Éxodo (20, l). Yo soy el Dios de la liberación.

-«Yo soy el que iréis viendo cómo soy» (Ex 3, 14). Yo soy vuestro futuro, soy la utopía de la humanidad.

-«Dios es amor» o traducido más exactamente, «Dios consiste en amar» (1Jn 4, 16). Dios es la solidaridad.

Estas tres autodefiniciones divinas serían simultáneamente la más radical condenación del neoliberalismo, de la esclavitud del mercado, del fin de las utopías, y de la insolidaridad; y al mismo tiempo serían la garantía suprema de la esperanza de los pobres, en esta noche oscura que les quiere negar hasta el espacio de la sobrevivencia; y la confirmación revelada de la teología de la liberación y de la política alternativa de la solidaridad, la participación y la igualdad fraterna.

Hablo de la iglesia de Jesús, de las iglesias cristianas, y quisiera hacer constar que posiblemente sea ése el primer desafío: la vivencia y la expresión en el mundo actual de un ecumenismo real. La unidad de los cristianos no es sólo una especie de condición reconocida por el propio Jesús, diríamos, «que todos sean uno para que el mundo crea», sino también una condición sacramental para que el mundo viva. Si alguna misión tiene la iglesia en este mundo es, sin duda alguna, la de anunciar y practicar la filiación divina y la fraternidad y sororidad humanas.

A lo largo de la historia la iglesia de Jesús muchas veces no ha sabido ser la diakonía que Jesús soñaba: ser proximidad, hacerse prójimo de los caídos a la orilla del camino de la sociedad; anunciar la buena noticia a los pobres y liberar a los cautivos; dar de comer, vestir, humanizar... El terrible antitestimonio de las diferentes guerras cristianas y las muchas cruzadas conquistadoras, así como el ansia de poder, el lujo y la insensibilidad frente a las injusticias institucionalizadas, dejan a la iglesia con una «deuda externa» cuya cancelación sería el paso previo para su credibilidad y para una evangelización verdaderamente nueva y eficaz.

Uno puede temer, justamente, que la historia futura condene a la iglesia de hoy por no manifestarse con gallardía profética frente al neoliberalismo, como ya ha sido condenada la iglesia de ayer por no haberse pronunciado debidamente contra los colonialismos en América Latina, en Africa o en el continente asiático, y, muy particularmente, contra la esclavitud del pueblo negro.

Pienso que como iglesia sufrimos una multisecular esquizofrenia, la dicotomia entre la fe y la política, entre la caridad y la economía, entre la escatología y la historia. En el fondo no acabamos de creer en la encarnación histórica de Dios, en esa unidad de lo humano y lo divino en la figura de Jesús de Nazaret.

El paradigma programático más actual y siempre más evangélico para la iglesia de ese Jesús debería ser la evangelización liberadora, comunitaria e inculturada. En nuestro Continente, por la gracia de Dios, por la sangre de nuestros mártires la iglesia de América latina ha sabido, en teoría por lo menos, proclamar esa evangelización inegral.

A partir del Concilio Vaticano II, y ubicando en nuestra hora y en nuestro lugar los signos de los lugares y de los tiempos, los tres grandes concilios continentales de Medellín, Puebla y Santo Domingo, asumieron, respectivamente, la opción por los pobres, la comunidad como «comunión y participación» y la inculturación.

En una versión muy lúcida y práctica, la iglesia de Brasil en concreto, y no solamente ella, ha ido traduciendo ese programa renovador en las comunidades eclesiales de base, en las pastorales específicas, en la multiplicación y diversificación de los ministerios y en programas nacionales de respuesta a situaciones de emergencia o a reivindicaciones populares.

La «campaña de la fraternidad» que la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil viene organizando desde el año 1964, tuvo como lema en 1996 «Fraternidad y Política», y su lema fue la hermosa utopía del salmo 85: «La Justicia y la paz se abrazarán». Sólo con leer los temas y lemas de esas treinta y tres campañas anuales, ya se percibe la voluntad de encarnar la fe y de hacer social el amor.

A raíz de la famosa afirmación del Papa, en el avión en que venía a Centroamérica sobre la teología de la liberación, me llamó un periodista de México para preguntarme si ya había muerto de verdad esa teología. Yo tenía en las manos, precisamente, el texto base de esa campaña de la fraternidad brasileña: todo él es pura teología de la liberación, en su contenido y hasta en su metodología de ver, juzgar y actuar.

Por cierto que, el mismo Papa, en otro vuelo hacia América Latina, acosado por los periodistas, respondió categóricamente: «Yo también soy teólogo de la liberación». Y, en aquella carta ya histórica que el mismo Papa envió al episcopado brasileño en una ocasión de alta emotividad, Juan Pablo II afirmaba que «la teología de la liberación es no solamente oportuna sino útil y necesaria». El Concilio Vaticano II quiso ser el aggionarmento, la renovación moderna de la iglesia semper renovanda (que siempre ha de renovarse). Desgraciadamente para algunos, el Vaticano II fue un inoportuno soplo del Espíritu, o ya habría pasado también de actualidad. El gran teólogo Rahner pensaba, por el contrario, que nos llevará un siglo para implementar ese pentecostal concilio.

Pues bien, esa constante renovación, la renovación mayor de la iglesia, solamente se dará en la medida en que ella se vaya convirtiendo al Dios de la Vida y de la historia revelado en Jesucristo, y a los excluidos de la historia y de la vida, crucificados con Él; en la medida en que también ella sepa que está en el mundo no para condenar al mundo sino para salvarlo. Con una salvación integral, que es liberación total.

 

 

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19/05/2008 20:54 Autor: Revista Orden Sinárquico. Enlace permanente. Tema: Sindicalismo y Economìa Solidaria No hay comentarios. Comentar.

19/02/2008

Economìa Solidaria: Una autèntica revoluciòn econòmica

http://www.youtube.com/watch?v=UL8wjLZi3tk

 

¿QUE ES LA ECONOMÍA DE SOLIDARIDAD?


La economía solidaria o economía de solidaridad es una búsqueda teórica y práctica de formas alternativas de hacer economía, basadas en la solidaridad y el trabajo.


El principio o fundamento de la economía de solidaridad es que la introducción de niveles crecientes y cualitativamente superiores de solidaridad en las actividades, organizaciones e instituciones económicas, tanto a nivel de las empresas como en los mercados y en las políticas públicas, incrementa la eficiencia micro y macroeconómica, junto con generar un conjunto de beneficios sociales y culturales que favorecen a toda la sociedad.



1.1. La economía solidaria es una respuesta real y actual a los más graves problemas sociales de nuestra época:



- La pobreza, la exclusión y la marginación que afectan a multitudes de seres humanos, sectores sociales y pueblos enteros en diversas regiones del mundo.


- La desocupación y la cesantía de porcentajes elevados y crecientes de la fuerza de trabajo.


- Los límites e insuficiencias de la muy extendida economía informal o popular, que puede potenciarse y encontrar en la economía solidaria cauces apropiados para una mejor inserción en los mercados. La economía solidaria ha demostrado en muchos casos ser una alternativa capaz de conducir organizadamente a muchos trabajadores informales, a operar con mayor eficiencia, permitiendo la reinserción social y el progreso de vastos sectores que despliegan de modo independiente iniciativas que les generan ingresos y elevan su precario nivel y calidad de vida.


- Las enormes y crecientes injusticias y desigualdades sociales que genera el sistema económico predominante, que se traducen en procesos de desintegración de la convivencia social, conflictos que se prolongan sin solución apropiada, ingobernabilidad y desafección ciudadana, acentuada delincuencia y corrupción, etc. Siendo la economía de solidaridad una forma justa y humana de organización económica, su desarrollo puede contribuir eficazmente en la superación de esta serie de graves problemas que impactan negativamente a nuestras sociedades.


- La situación desmedrada en que en muchos países se encuentra la mujer en el ámbito del trabajo y de la economía, dificultada de acceder y de participar de manera protagónica en las actividades y organizaciones económicas, sociales y culturales. La economía solidaria ha demostrado ser una de las formas en que la mujer y la familia encuentran nuevas y amplias posibilidades de participación, desarrollo y potenciamiento de sus búsquedas basadas en la identidad de género.


- La crisis de las formas cooperativas, mutualistas y autogestionarias tradicionales, desde la cual se percibe la economía de solidaridad como un camino apropiado de renovación y refundación de las búsquedas de formas económicas asociativas y participativas que pongan al hombre y la comunidad por sobre las cosas y al trabajo por sobre el capital.


- El deterioro del medio ambiente y de los equilibrios ecológicos, derivados en gran parte de modos individualistas de producir, distribuir, consumir y acumular riqueza. La economía solidaria orienta hacia nuevas formas de producción y consumo, social y ambientalmente responsables.




1.2. La economía solidaria es un gran proyecto de desarrollo, transformación y perfeccionamiento de la economía:


- Cuando con serias y profundas razones muchos hoy día cuestionan la conveniencia e incluso la posibilidad de continuación del crecimiento económico, en las formas actualmente vigentes, la economía de solidaridad postula un nuevo tipo de desarrollo, alternativo, integral, a escala humana, sustentable, con énfasis en lo local. Otro desarrollo supone otra economía, y esa otra economía para un nuevo tipo de desarrollo puede ser la economía solidaria, o al menor, constituir un componente que efectúa una contribución importante en esa dirección.

- Cuando el "sistema" capitalista parece haberse implantado como el modo único de organización económica eficiente, no obstante sus enormes costos sociales y ambientales; cuando los proyectos socialistas basados en el Estado y la planificación han fracasado en su intento de establecer una economía justa y humana; cuando los motivos que históricamente fundaron los grandes movimientos de cambio social con sentido de justicia y equidad siguen vigentes, no encontrando sin embargo propuestas nuevas y alternativas que los encaucen; cuando las energías sociales y espirituales orientadas a la transformación social y que buscan formas éticamente superiores de organización económica, centradas en los valores de la justicia, la equidad, la libertad, la fraternidad y la comunidad, se encuentran desorientadas frente a una realidad adversa que parece tan imposible de cambiar; cuando cunde la desesperanza y se difunde la convicción de que "más de lo mismo" no conducirá a la humanidad hacia nuevos horizontes; en este difícil contexto histórico, que no son pocos los que conciben como una verdadera crisis de civilización, la economía de solidaridad aparece como el único modo nuevo de pensar y de proyectar procesos transformadores eficaces y profundos, en condiciones de concitar la conciencia y la voluntad de los más vastos sectores que anhelan una vida mejor y una sociedad más humana y convivial.

- Cuando se hace presente con urgencia la necesidad de un perfeccionamiento de la economía, tanto a nivel de las empresas, de la organización de los mercados, de las políticas públicas, de los procesos de globalización, etc., la economía de solidaridad se ofrece como una realidad y un proyecto capaz de contribuir al perfeccionamiento de la economía en el tiempo, con orientaciones, criterios, metodologías y modelos organizativos nuevos y eficientes.



1.3. La economía de solidaridad es un proceso real en el que convergen las búsquedas de variados y múltiples sectores y grupos.


- Grupos populares y organizaciones de base, que se organizan solidariamente para hacer frente a sus necesidades y problemas.


- Personas de todos los grupos sociales que quieren desarrollar iniciativas empresariales de nuevo tipo, eficientes y que sean acordes con un sentido social y ético que se proponen establecer en sus actividades.


- Movimientos cooperativos, mutualistas y autogestionarios, que encuentran en la economía de solidaridad una nueva perspectiva y nuevos conceptos que llegan a potenciar sus experiencias.


- Organizaciones y movimientos ecologistas, que descubren que los problemas del medio ambiente son causados por formas económicas y de desarrollo insolidarias.


- Pueblos originarios que luchan por recuperar su identidad, y que encuentran en la economía solidaria una forma económica moderna en que se aplican y viven valores y relaciones sociales acordes con sus culturas comunitarias tradicionales.


- Empresarios que quieren compaginar eficiencia y solidaridad, y que aspiran a establecer en sus empresas modalidades armónicas de convivencia humana.


- Organizaciones no-gubernamentales que se proponen objetivos de desarrollo humano y social, y que aspiran a contribuir con nuevas iniciativas y experiencias a procesos de desarrollo local, alternativo, sustentable.


- Instituciones públicas y poderes locales preocupadas de los problemas de la pobreza y la desocupación, y que ven en la economía solidaria una manera eficaz de abordarlos.


- Instituciones religiosas que conciben la economía solidaria como una forma de hacer economía coherente con sus orientaciones espirituales y éticas, y como formas eficaces de generar espacios de desarrollo humano y social.


- Intelectuales de variadas disciplinas que buscan nuevas respuestas a los grandes problemas sociales de nuestra época, nuevas maneras de pensar el cambio social y el desarrollo, nuevos paradigmas conceptuales y nuevas relaciones entre la teoría y la práctica social.


- Economistas que toman conciencia de las limitaciones e insuficiencias de los marcos teóricos de su disciplina convencional.



1.4. La economía de solidaridad es un nuevo enfoque conceptual, al nivel de la teoría económica, referido a las formas económicas cooperativas, autogestionarias y asociativas.


Desde los orígenes del capitalismo y a lo largo de la historia moderna y contemporánea, se han desarrollado múltiples búsquedas y procesos de experimentación de formas económicas alternativas, las cuales han asumido diferentes nombres: cooperativismo, autogestión, mutualismo, economía social y otros.


Un rasgo distintivo de dichas experiencias ha sido el ser acompañadas y orientadas por un pensamiento económico-social formulado en términos ético-filosófico, doctrinario o ideológico. A partir de estas formulaciones se establecen principios orientadores y modelos organizativos que expresan el "deber ser" de las propuestas económicas, y se derivan normativas de carácter jurídico y estatutario, que indican con cierta precisión cómo deben organizarse y funcionar las organizaciones que participan de las respectivas identidades.



Tales formas de pensamiento que orientan a las experiencias, sin duda útiles especialmente para motivar a quienes participan en ellas, se han demostrado insuficientes para: a) proporcionar adecuada guía y eficientes criterios de eficiencia económica en los procesos decisionales y de gestión de las operaciones que realizan; b) garantizar una identidad consistente a las experiencias y búsquedas, que a menudo pierden el perfil inicialmente deseado y se van asemejando y subordinando a las formas capitalistas y estatales de hacer economía, respecto a las cuales aspiran a diferenciarse y constituir alternativas válidas y viables; c) generar la confianza y convicción suficiente respecto a su eficacia económica, como para atraer hacia ellas los recursos humanos, financieros y materiales indispensables para su desarrollo; d) asegurarles la autonomía cultural que necesita cualquier movimiento y proceso que aspire a realizar cambios profundos en la economía y en la vida social.


Como explicación de todas estas limitaciones, puede mencionarse el hecho que las experiencias cooperativas, autogestionarias, mutualistas y otras afines, careciendo de un instrumental conceptual y analítico propio que las oriente en sus procesos decisionales, a menudo recurren a aquellas herramientas de análisis proporcionados por una ciencia económica convencional, que ha sido formulada a partir de experiencias y racionalidades operacionales muy distintas y en cierto sentido opuestas a las solidarias.


Aquellos cuatro aspectos, que implican limitaciones y deficiencias esenciales que se manifiestan a menudo en estas búsquedas y experiencias económicas alternativas, no pueden superarse sino mediante la disposición de una teoría científica, elaborada al nivel de la disciplina económica, que no sólo respetando sino aún fortaleciendo la identidad económica alternativa, exprese de modo coherente su racionalidad económica especial y le proporcione criterios rigurosos que guíen su proceso de toma de decisiones y su gestión y operación en los mercados en que participan.


La concepción de la economía de solidaridad es una elaboración científica de teoría económica que viene a llenar este vacío. Ella se establece al nivel epistemológico de la ciencia económica, y utiliza las herramientas conceptuales y metodológicas propias de ésta, convenientemente ampliadas y reelaboradas para expresar la identidad de formas económicas muy diferentes: la racionalidad especial de las economías alternativas fundadas en la cooperación, la autogestión, el mutualismo y la ayuda mutua. La economía de solidaridad constituye, en tal sentido, una contribución relevante al potenciamiento y desarrollo de las búsquedas de economías alternativas eficientes.


La concepción teórica de la economía de solidaridad ofrece, adicionalmente, otras contribuciones:


a) Proporciona un lenguaje moderno, renovado, motivador y cautivante, en un contexto cultural como el de hoy, en que las concepciones tradicionales del cooperativismo, el mutualismo y la autogestión parecen haber perdido capacidad de convocatoria.


b) Ofrece una posibilidad de integración bajo una común identidad social, a búsquedas y experiencias que se han desarrollado bajo distintas denominaciones, siendo en realidad convergentes en sus propósitos y efectivamente provistas de una misma racionalidad económica especial, que requiere ser profundizada.


c) Permite reconocer como parte de la misma búsqueda de formas económicas alternativas, a numerosas experiencias nuevas y originales que adoptan diferentes estructuras organizativas, que se conocen con distintos nombres, y que son protagonistas de una dinámica reactivación de los procesos de experimentación de la solidaridad y la cooperación en la economía y en la vida social.



S.S. Juan Pablo II expresó en su discurso ante la CEPAL (Comisión Económica para América Latina), en 1986: "La economía de la solidaridad es la gran esperanza para América Latina".
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19/02/2008 13:55 Autor: Centro de Estudios para el Desarrollo Humano y Social - UNS. Enlace permanente. Tema: Sindicalismo y Economìa Solidaria No hay comentarios. Comentar.


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