28/05/2009

Benedetti y esa vieja costumbre de sentir

Te quiero en mi paraíso,

es decir que en mi país

la gente viva feliz

aunque no tenga permiso...

Mario Benedetti

Hasta ahora puedo intentar emborronar algunas letras. Lo confieso, estoy anonadado... Creí que lo tendríamos todavía un largo tiempo entre nosotros. No lo juzgué nunca inmortal como a Dalí, porque Mario fue siempre humano, muy humano... Se bajó de la torre de marfil en que se recluyen los poetas y accedió a convivir con nosotros los simples mortales admiradores de su obra. Así, cantó al amor, bebió, rió y comió a más y mejor, pronunció algunas mentiras y dijo muchas verdades, conoció muchas mujeres, pero amó a una sola: a Luz María, la compañera de toda su vida, que al partir de este mundo, se llevó casi toda su vida...
 
Lo mejor que tenía era esa capacidad de ser sincero, que lo llevaba a admitir que hacía rabietas en exceso, que guardaba celosamente ciertos rencores, que le gustaba el fútbol (aunque no tanto quizá como a Galeano y aunque tampoco reveló cual era su equipo favorito), que frecuentaba desde su época de novio cierta cantina, que le caían mal los gringos...
 
No tuve oportunidad de conocerlo personalmente, aunque si hubo alguien en Yucatán que pugnó para traerlo, fui yo. Quizá porque era un poeta de la cotidianidad, que acostumbraba llamar con meridiana llaneza, las cosas por su nombre, fue despreciado por los integrantes del parnaso, de esa selecta elite seudo literaria que lo tildaba de cantilenista y poeta menor. Fue despreciado por los miembros de esas cofradías que únicamente perjudican a los pueblos con sus poses y retórica, porque no era un poeta de los que tristemente abundan hoy: de tonos ambiguos, apariencia afeminada y preferencias pendulares.
 
Mario confesó abiertamente su atracción por las mujeres, su credo socialista, su inveterado ateísmo. Era por definición, todo aquello que puede ser susceptible de esperarse o suponerse de un escritor: ser capaz de la violencia máxima o de la ternura extrema. Yo amaba su ironía y su sarcasmo, ese humor tan ácido, rayano en la crueldad con que podía motejar cuanto pudiera transformarse en blanco de su crítica. Admiré su producción prolífica y extensa; era genial haciendo teatro, magníficos sus cuentos, apasionantes sus novelas, pletóricos de reflexión sus textos ensayísticos, pero su poesía era otra cosa, simple y sencillamente divina, para la cual desde mi particular punto de vista, el idioma tendría necesidad de inventar ex profeso un adjetivo.
 
Aun recuerdo mis ya lejanos dieciséis años, estaba en primer año de bachillerato y habiendo leído a Marinetti, buscaba el ideal estético en el progreso, el vértigo y la velocidad: un auto de carreras en pleno movimiento era más bello que la Victoria de Samotracia y entonces, Dios decidió meter baza y tropecé con él, con Mario... Fue todo obra de la casualidad ¿del azar?, quien sabe... no en balde decía Anatole France que el azar es el seudónimo que adopta Dios cuando no quiere firmar... y ese día no quiso. Era un sábado, de esos en que la inmensidad de la ciudad me hacía pensar en el futuro, el atardecer hervía, jugueteaba con el televisor intentando sintonizar algo que me pareciera interesante y fue entonces que me enredé en los arpegios de uno de los temas más infinitamente dulces que en la tierra existen: si te quiero es porque sos, mi amor, mi cómplice y todo y en la calle codo a codo, somos mucho más que dos...
 
Ignoro si fue el influjo de la guitarra o la cadencia de la interpretación o la trascendencia de la letra, pero quedé impactado, en silencio oré para que el conductor del intrascendente programa de variedades tuviera la lucidez suficiente para revelar el nombre del autor y de la canción. Mis plegarias fueron escuchadas: Te Quiero del poeta uruguayo Mario Benedetti. A duras penas conseguí reprimir mi ansiedad de que llegara el lunes (inusitada aberración para un preparatoriano, pero a veces se dan casos) y apenas posé las plantas en la escuela, emprendí la búsqueda sistemática, metódica y hasta frenética del único ser que consideraba podía informarme a cabalidad: el prefecto, que por su origen colombiano, tendría que darme noticias (lo que es la inocencia; catalogaba Sudamérica como un pequeño vecindario en el que todos sus habitantes, necesariamente se conocían), toda vez que di con el ubicuo personaje, lo cuestioné al respecto.
 
Benedetti es grandioso, tiene un libro que compila toda su obra: Inventario, deberías adquirirlo sentenció. Ni tardo ni perezoso pedí a mi padre que me lo comprase y a partir de entonces, se estableció un vínculo afectivo y de cercanía con Mario. Conocí la historia de su amor por Luz María, sus peripecias políticas, los desencuentros de su exilio y su retorno victorioso al Uruguay. Siempre estuve al pendiente de la publicación de su última obra para incluirla en mi modesta biblioteca. Amé, viví, me ilusioné, sufrí y tuve un hijo con la distante compañía de Mario. Cuando confié a algunos amigos las circunstancias de nuestro encuentro, de cómo por una canción, conseguí un libro tan extenso, muchos tildaron lo ocurrido de locura.
 
Tal vez lo fue, pero me siento orgulloso, de haber tenido esa sublime inconsciencia, esa suprema irresponsabilidad que me hizo dar con el hombre que me alentó a sentir el sendero de las letras... Cuando murió Luz María dije a un amigo: no tarda Mario en seguirla, el suyo es uno de esos amores célebres que excluye la existencia sin el otro... Querido Mario, ahora que te has ido, me has robado las palabras elocuentes e inútiles, que hubiese usado para pretender erigirte un epitafio, recibe pues a consecuencia de su falta, este sencillo homenaje. Gracias por recordarnos a los hombres esa vieja costumbre de sentir...

POST SCRIPTUM.- Gisella, espero que mis letras puedan llegar a tus australes latitudes. Ojalá sea esto de tu agrado. Saludos.

Pues mi querida Isabel, digamos Isabel como en La Vecina Orilla, el cuento de Benedetti, he aquí lo que mi reducido intelecto produce. Saludos cordiales.

Gracias Clau por acompañarme en el árido sendero de la ausencia. Te quiero mucho y tienes un lugar muy especial en mí. Besitos.

Ivonne, ¿Qué me queda? Ya son tres meses y esto duele aun... Me haces falta y te extraño mucho. Te amo para siempre. Besos.

Guillermito: alguna vez hijito, espero que te emociones y vibres como hice yo, con los poemas, cuentos, novelas y canciones de Mario Benedetti, que se fue del mundo para entrar a la inmortalidad. Te amo infinitamente ratoncito cachetón. Besitos.
 
28/05/2009 14:12 Autor: Guillermo Barrera Fernández. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

15/05/2009

Periodismo y Libertad

La razón nos conduce a la verdad
 
La constitución política de los Estados Unidos Mexicanos consigna en su artículo séptimo que es inviolable la libertad de escribir y publicar sobre cualquier materia, por lo que ninguna ley o autoridad pueden establecer censura previa, ni exigir fianza a los autores o impresores, ni coartar la libertad de imprenta (a estas alturas del partido, yo le llamaría mas bien de prensa), que no tiene mas límites que el respeto a la vida privada, a la moral y a la paz pública. Al respecto, podemos opinar que cuanto eclosiona de nuestra pluma, puede o no ser susceptible de agradar o no, a nuestro prójimo, pero eso escapa de nuestra capacidad y control como periodistas, lo esencial es decir y hacer lo que en honor a la verdad pensamos, plantearlo de manera asertiva y con ánimo constructivo, buscando siempre el bien común y la estabilidad social.

Es por todos conocidos que son sumamente escasos los medios de información del tipo que sean, llámense impresos o electrónicos, que permiten a sus colaboradores, expresar sus opiniones y puntos de vista con entera libertad y sin presiones de ninguna índole. Lo anterior, debido a lo que por desgracia todos los mexicanos sabemos: que la mayoría de los periodistas carecen casi por completo de ética profesional y de compromisos afectivos, poseyendo en cambio únicamente intereses (inconfesables las mas de las ocasiones).

De esta manera, podemos advertir con facilidad los sectarismos vigentes en la prensa, tendientes a descalificar toda acción o criterio que discrepe de los que postulen sus directores o propietarios. Lo planteado con antelación no alude la filosofía política que fundamenta la corriente de opinión representada por el medio de que se trate, que puede ser de derecha, izquierda o de centro, siendo todas las vertientes posibles dignas de respeto, sino se refiere a los intereses creados que por conveniencia se opta por defender y eso sí, no es saludable bajo ningún concepto.

Es precisamente debido a que los diferentes medios de información o los corporativos en que se agrupan, representan intereses aliados o anexos a los de sus poseedores, que los trabajadores que en ellos prestan sus servicios (principalmente reporteros, editorialistas, editores y caricaturistas) reciben indicaciones exactas de la postura política que deberán asumir (la famosa y malhadada línea) que lo único que provoca es el fenómeno mediático de la desinformación y la distorsión noticiosa de los diversos acontecimientos que se suscitan.

Motivado precisamente por el posicionamiento ideológico del medio en el que desempeñan su quehacer, es que se genera otro fenómeno muy propio del periodismo nacional conocido como el embute, que no es otra cosa sino una suerte de chantaje ejercido por los malos periodistas (no teman, no daré nombres aunque me se muchísimos) a diferentes personajes de la vida informativa, para dirigir las opiniones hacia un determinado sentido o simplemente para enaltecer o denigrar a voluntad una imagen pública (aquí es menester mencionar que entre nosotros los mexicanos es mas temida la llamada muerte social o civil, que la terminación misma de la existencia física, por mucho que presumamos ser muy machos y que la parca nos pela los dientes).

No es posible pasar por alto que en diversos momentos y pasajes de nuestra historia nacional, los periodistas han jugado (para bien o para mal) papeles protagónicos o preponderantes y han podido contribuir de una u otra forma al triunfo o la caída de determinados regímenes políticos. En semejante orden de ideas, tampoco podemos soslayar que los periodistas han sido objeto de actitudes represivas de parte del aparato gubernamental, que la picaresca popular plasmó magistralmente en expresiones como: destierro, encierro o entierro y otras de jaez similar. Muchos periodistas por ende, han perdido su empleo y sido perseguidos, golpeados, encarcelados y asesinados inclusive, por la fidelidad demostrada al cumplimiento de su deber de informar la realidad de los sucesos y merced a la integridad y el apego demostrado a sus ideales de respeto a la libre expresión de las ideas y hacia la pluralidad y la autenticidad del acontecer cotidiano.

El devenir nacional nos ha puesto de manifiesto la abigarrada tipicidad de periodistas existentes, desde un valiente Héctor Félix, pasando por un coherente Armando Ayala, un íntegro Eduardo Menéndez, un plural Daniel Barquet, un incluyente Rodrigo Menéndez, hasta oportunistas y perjuros como Carlos Loret de Mola, resentidos como su hijo Rafael Loret hasta llegar a otros, francamente venales y corruptos, cuyos nombre no vale la pena mencionar, pues esta no es una apología de la traición, las claudicaciones y la defensa de los intereses bastardos (el lector medianamente avezado ya sabe, por supuesto a quienes me refiero). Lamentablemente ninguna publicación esta libre de la presencia de semejantes alimañas en sus filas (y lo peor es que dicho tipo de sabandijas también tiene un público que los sigue).

Es obligación de todo periodista expresarse con propiedad y corrección y no pasar jamás por alto su obligación de constituirse en referente y epítome del lenguaje social. Un buen periodista no debe por ende, demeritar la trascendencia de su labor, utilizando expresiones populacheras o soeces, que denigren la magnitud de su tarea.

En épocas como las actuales, de efervescencia política, el respeto a la ética periodística, el culto a la integridad y el acatamiento a la verdad, revisten ribetes de cuestiones torales para el mantenimiento de la paz y el equilibrio sociales, tan caros siempre para nuestro país.

Los periodistas tenemos el compromiso irrestricto de respetar la vida privada y la moral pública en el ejercicio de nuestras funciones, es lamentable e indignante percatarse de multiplicidad de trasgresiones a esta elemental norma de civilidad y decoro.

Concluyendo, en caso de cualesquier planteamiento u opinión vertido en el ámbito de los medios de comunicación masiva que agravie o dañe a alguien en particular, es primordial y de gente bien nacida, posibilitar el derecho de réplica, dando al adversario la oportunidad de expresar sus puntos de vista. Ojalá en el transcurrir de las actividades proselitistas, candidatos, medios de comunicación y periodistas, demostremos madurez, mesura y caballerosidad. No perdamos nunca de vista, que una cosa es tener libertad para hacer del dominio público nuestros planteamientos personales y otra muy diferente, incurrir en los excesos y abusos característicos del libertinaje y la anarquía mediáticos.

POST SCRIPTUM.- A propósito de intimidación a quienes ejercemos el oficio periodístico (que se limita, según algunos exaltados, a incordiar), recibí el diez de mayo en el marco de la comida que ofrecimos a mi madre, un mensaje de texto inequívocamente dirigido a mí, pues llevaba mi nombre, de parte del candidato de un partido político a diputado federal. La cuestión carecería por completo de relevancia, si no fuera porque el candidato en cuestión no se distingue por el aprecio dispensado al autor de estas líneas, antes bien, varias personas me han contado que le provoco franca animadversión. Me parece preocupante lo reseñado con antelación, habida cuenta que el número telefónico en que recibí el recado, únicamente estaba en poder de familiares cercanos, lo que me hace presumir la intervención de mi teléfono celular, mi correo electrónico, los sitios de las diferentes redes sociales que integro, mi correspondencia y todo aquello relativo a mi persona y la expresión de mis afectos o preferencias, de parte de piratas cibernéticos o de equivalente laya. Me reservo por el momento, el derecho de hacer público el nombre del candidato y el partido político que eventualmente habrían violado mi privacidad y manifiesto que de persistir estas irregularidades, recurriré a las instancias jurisdiccionales competentes para proceder conforme a derecho corresponda y hacer todo del dominio público, en aras de resguardar y preservar el sagrado derecho a la intimidad que todo ciudadano tiene. Lo que si deseo que quede muy claro es que los chantajes conmigo no van. Ojalá y quien envió el mensaje de marras, tenga la amabilidad de ponerse en contacto conmigo, para informarme como obtuvo mi número celular personal. Sabe donde encontrarme.

Felicitaciones a la maestra Dolores Rodríguez Sabido por su reciente incorporación a la cámara de diputados. No obstante haberle tocado el cierre de la gestión legislativa, Yucatán gana una representante de elevada estatura moral y destacada capacidad profesional. Yucatán es una entidad afortunada por ganar en su persona y la de Ismael Peraza Valdez, aunque desde diferentes trincheras, dos legisladores preocupados por el progreso de su patria chica. Mucho éxito maestra Loló y un abrazo fraterno, Ismael.

Que fabuloso es el reencuentro de dos personas que hablan un lenguaje común, ¿Verdad Elina? Saludos cordiales.

Guillermito: papá intenta darte el ejemplo de la coherencia y el compromiso necesarios en los principios y los afectos. Pido a Dios me de fortaleza para nunca decepcionarte. Te amo infinitamente ratoncito cachetón. Besitos.
 
15/05/2009 00:07 Autor: Guillermo Barrera Fernández. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

12/04/2009

Vacaciones

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Sabia virtud de conocer el tiempo

                                                                       Renato Leduc

 

De niño siempre esperaba ansiosamente las vacaciones. Ese tiempo capaz de convertir cualquier día en sábado, con mañanas frescas y luminosas en el panorama más halagador posible: un cielo intensamente azul y el rostro cariñoso de mi madre.

Anhelaba poder dormir sin pausa, sin la inquietud de que llegara mi nana, tras alzar el frente de mi pabellón, a decirme que era preciso alistarse para ir a la escuela, donde aprendería muchas cosas y disfrutaría jugar con mis amigos.

Ansiaba despertar arrobado por los trinos vocingleros de las aves propias de mi región, cobijado por el sonoro trajín cotidiano de mi casa: el ronronear de la licuadora de mi abuela preparando su plátano con leche, los rítmicos golpes de Andrea, la cocinera, macerando la carne para el guisado y el aromático silbido de los obligatorios frijoles que bendecían nuestra mesa.

Esperaba poder recorrer una y otra vez el pasillo principal que se me figuraba interminable pateando la pelota, improvisar con la nutrida tropa de soldados de materiales de variopinta índole, sustanciales modificaciones a los episodios nacionales: tras reñido combate a la bayoneta triunfaban los niños héroes, protagonizaba el heroico rescate del emperador dejando chasqueado y deshecho al pelotón de fusilamiento, encabezaba la restauración de un agradecido don Porfirio, retirándome después a la vida privada como moderno Cincinato, evocaba las hazañas de César, soñaba con la valentía de Leónidas, hacía del ejército mexicano la mas moderna y potente maquinaria invicta de combate.

Aguardaba la llegada de mi padre embozado tras la marcha que tamborileaba a fuerza de aldabonazos, preparándome para el escozor que causaría en mi cara el roce de su barba y almacenando todo el júbilo de mi mal disimulada inquietud por abordar el reluciente impala azul que nos transportaría a distantes y encantadoras regiones como paseo de Montejo o itzimná y con algo de buena suerte, al paraíso terrenal o por lo menos a su versión actualizada, con el atractivo de la hasta entonces inusitada pizza: Soleil.

Huelga decir que viajar al puerto involucraba una odisea en toda forma; primero por la infinita distancia hasta Progreso, que hacía todo un logro dejar atrás el horizonte familiar de la iglesia de Santiago, siguiendo por la imperativa parada en la gasolinera para cargar combustible y disfrutar las primeras golosinas, hasta concluir con la visión del tanque de agua porteño que prometía todo género de venturas y deleites.

Si no viajábamos, nuestras expectativas se cifraban en el parque, con sus tardes tibias, de campana jubilosa de misa de precepto, con la risa por el encuentro espontáneo con vecinos que permitiría organizar el juego de las escondidas o carreras, que concluían salomónicamente con la peregrinación al santuario de Polito que nos prodigaba inmensos barquillos de helado de coco o marquesitas, que nos hacían concebir el perdón de nuestras culpas como opción factible de parte de un Dios tutelar, que asomaba bonachón su rostro para contemplarnos.

Las noches implicaban recibir la caricia amable de la brisa, columbrar la redonda y plateada faz de una luna brillante como tostón de entonces, la caminata de rigor a la cochera para dejar el auto a buen recaudo y escuchar la voz nostálgica del ferrocarril que llegaba a la estación, plena de acentos tenues que aseguraban que la felicidad sería interminable y que el mundo y sus problemas nunca nos alcanzarían.

Pese a mi obstinación por impedirlo, el tiempo transcurrió inevitable y la placidez y la comodidad infantiles mudaron por la dinámica y el bullicioso vaivén de la adolescencia. A ello se añadió el brioso y vibrante clarín de la juventud y su afán por transformarlo todo, después llegaron sin mediar para ello invitación alguna, los desengaños y fracasos de la madurez y acompañándolos, las primeras pérdidas. Y hoy, que el ocaso comienza a dejar advertir su perfil en lontananza, no puedo sino desear que mi hijo, esa versión corregida y aumentada de mí, mejorada con sus ojotes, confirmada por los cachetes de durazno y delineada en un par de dientes de conejo, pueda gozar de dicha semejante: una infancia feliz, en una ciudad propicia para ello como es Mérida, donde pueda abrir el paréntesis que importa empezar con el relato de la historia de su vida, saga que ruego a Dios, tenga a diferencia de la mía, un final de película, donde el amor se imponga a todas las adversidades.

POST SCRIPTUM.- Madame Mim, no sabes cuanto te extraño, que falta me haces y que solo me siento sin ti. Te amo por y para siempre…

Quienes tenemos oportunidad de estar presentes de una forma u otra en los diferentes medios de comunicación, tenemos la obligación de expresarnos con la mayor propiedad posible y de constituirnos en modelo a seguir para el público que nos favorece con su atención. De suerte tal, que la búsqueda del bien común y desterrar actitudes populacheras, son para nosotros imprescriptibles.

Guillermito: En estos días hijo, la nostalgia es para mí un ejercicio ineludible. Existen muchas cosas que hoy día no entiendes y que espero que mañana puedas comprender a cabalidad. No sabes lo importante que es para mí tomarte en brazos y recordar con ello, la trascendencia de mis deberes en este mundo y la certeza de que el bien mayor de mi vida y la fuente de amor por excelencia, eres tú. Como dijera Benedetti, eres el astillero donde reparo mis sueños. Te amo infinitamente ratoncito cachetón. Besos.

 

 

 

12/04/2009 19:16 Autor: Guillermo Barrera Fernández. Enlace permanente. Tema: Cultura y Educacion. No hay comentarios. Comentar.

08/04/2009

Otros Enfoques sobre el aborto

Tenamaxtli Mercado

Buscando otros enfoques sobre el aborto, he revisado que hay sobre sexualidad y relaciones sociales en diferentes civilizaciones y èpocas.

Recientemente, los diputados de Jalisco han aprobado una "Ley Antiaborto".  Algunos grupos aplaudieron entusiasmados, jurando que asì, està "garantizada" la vida desde la concepcion.

Otros, indignados, juraron que a partir de esa ley, las mujeres seràn mas victimas de una sociedad machista, retrògrada y oscurantista.

Ambas posturas han terminado por parecerme tremendamente absurdas, sentimentaleras y extremadamente mitòmanas.

Para la mujer madre, ni siquiera se le ha garantizado la consulta en su clìnica ( si es que tiene seguro social), menos van a tener garantizada la vida del menor.

Supongamos que se "permitiera el aborto", eso no resuelve las razones por las cuales se provocan abortos inducidos... segun los datos que aportan. Es decir: violaciones y abusos.

Hay Mitos en èste tema:

Todas las mujeres que abortan son pobres: Falso. El aborto es mas recurrente en clases medias, medias altas o altas.  Eso no quita lo terrible de la otra cara: es muy comun que las mujeres pobres, al no sentirse dueñas de su destino, buscan tener muchos hijos (que Dios nos dè) para garantizarse el compromiso con su pareja.

 El aborto es un derecho. El aborto es el sintoma de un problema. Es la conclusion (supuesta solucion) de un proceso.

Las  mujeres que abortan son unas vampiresas.  Falso. Muchas abortan porque efectivamente, viven un proceso complejo que las lleva a eso.

Hay obviedades:

Cuando un huevo de caguama es fèrtil, sabemos que saldran tortugas caguamas. Cuando sembramos una semilla de naranjo, sabemos que la "instruccion" genètica es que genere un arbol de naranjas.

Asi, cuando un espermatozoide fecunda un òvulo, la instruccion dada es hacer un ser humano. Asì de sencillo.

El problema:

Que la izquierda quiere votos y la derecha tambien. Por lo tanto buscan hacer del sintoma la enfermedad.

Las condiciones sociales son las que llevan a que exista el aborto.

El Ser Humano es un ser social, dialògico, que se realiza en comunidad. En constante cambio y con posibilidad de ser conciente y de evolucionar a voluntad.

Las Relaciones Humanas, son relaciones sociales.  La sexualidad, al ser prte esencial de lo humano, se ve influida por las condiciones del entorno.

Cuando se tiene una sociedad violenta, donde se manipula la ignorancia, donde se saca provecho de victimizar a otros/as, donde se duerme la conciencia....

Entonces las relaciones entre varones y mujeres son marcadas por esas tendencias.

No hay una conciencia de la vida, no se honra la vida.

Y perdonen los "providos" pero lo que ellos hacen es propaganda nada mas.  Mostrar fetos ensangrentados es morboso.  Como mostrar peliculas snuff.  Es perder la sensibilidad a la belleza de la vida.

El enfoque de ellos es el mismo pràcticamente que el de los "proabortistas".  Todo lo ven como si fuera un partido de futbol.

El derecho del niño sobre el de la madre o de la madre sobre el niño. Absurdo.

Los seres humanos, seamos niños, seamos adultos (iba a escribir maduros, pero mejor dejemos asi), seamos ancianos, somos humanos por las caraceristicas compartidas como especie, no por lo productivos que seamos. No porque afectemos o no el plan de vida de otros humanos.

El punto central, es que los "providos" no atienden al problema: las CONDICIONES SOCIALES.

Miseria, ignorancia, violencia, depredacion de la naturaleza, todo es un batido que trae como resultas eso: aborto, destruccion de bosques, contaminacion, insensibilidad respecto a la vida y la sexualidad de otros.

¿Cómo son las relaciones sexuales?

¿Se dan a plena conciencia de lo que se es y de un plan de vida?  

Traigo fresca la lectura de la visión tántrica de la sexualidad: Festejaban los Dioses en el paraíso. Cuando la vanidad de uno de ellos causó incomodidad en Visnú, asi que èste le retò: tienes que aprender.

Lo manda a la Tierra y al caer, el golpe lo divide en dos y pierde la memoria.

Una parte, conserva el polo femenino y la otra el polo masculino.

Visnú le dice, que solo cuando logren fusionarse ambas partes, recordara su origen sagrado y podrá hacer uso de su energía y poder.

Para una sociedad que lee poco, investiga menos y reflexiona todavía menos, la búsqueda de una sexualidad trascendente es algo exótico, impensable.

Para las izquierdas ávidas de votos, lo importante es tener un sector de víctimas eternizadas a las cuales “representar”. Para la derecha siempre doble moral, el punto es ignorar las condiciones sociales y enfocarse a campañas sentimentales.

Intentando hallar esos otros enfoques, planteamos lo siguiente:

LO URGENTE

a)      Las Casas de adopción para embarazos realmente en situaciones graves son una salida triste pero sensata.

b)      Es mejor prevenir. Las campañas de

“Usted Decide: Condón- Abstención- Método Natural”, me parecen sensatas también.  Repartir condones es tan… ingenuo, como repartir cucharas pensando en que así se evitan las enfermedades gastrointestinales. Si algún “progre” quiere creer que asi se crea conciencia de la sexualidad, pues … allà el. Si algún asustado pro-vida, cree que NO repartir es mejor… pues… umm….

 

c)      Educación Sexual Integral. No tenemos una Tradicion sobre sexualidad tan profunda como en la China o la India ancestrales. En el catolicismo tan poco profundizado que se tiene en México, la sexualidad es más un problema que una Vía de Evolución y Sacralidad.  Pero permítanme explicarle a las mentes mas “racionales”:  Lo Sagrado, el Misterio, no significa que sea “intocable”, “que asuste”.  Lo Sagrado significa que es de lo mas sublime que tiene el ser humano. Lo Misterioso significa que es una constante invitación a admirarse, a buscar la belleza. Por eso, la sexualidad es una Vía. En el Cristianismo mìstico, se habla del Matrimonio Sagrado, como en la India de Sexualidad Sagrada.  Sè que no todo mundo entiende ni tiene porque, rodear éste tema con tanto ritual y arquetipos. No lo hagan, pero al menos, hay que ir despertando la conciencia, de que toda relación humana, incluida las de pareja, son una via para la realización plena del ser humano. Son la forma de expresar lo mejor que se tiene, se es y se puede hacer.

d)      Creo que la visión “liberal”, “progresista” sobre el ser humano, ya diò lo que podía dar. De los “conservadores” mejor ni hablo, solos se han quedado. El Ser Humano, la Mujer por ejemplo, claro que puede decidir por sí misma.  El Hombre también. Aun siendo un niño. Aun siendo apenas un humano en potencia. Hay que dejar que fluya la vida.

 

Lo importante es sanar las condiciones sociales. Vuelvo a subrayar. Y para sanarlas, hay que recuperar el sentido comunitario de la vida.  Somos seres interrelacionados.  Crecemos en comunidad.

Mujer que no está preparada, hombre que no está preparado, no den flujo a la vida.

Yo prefiero ver a jóvenes de 18 provocando cambios sociales, culturales, tecnológicos, etc… a verlos perdidos porque no saben que hacer por traer a la vida a un niño/a.

 

El “progre” les dirá que basta con abortar.  El conservador les dirá que sean castos y no se toquen.

 

Otro enfoque es sencillamente, ser concientes, asumir la responsabilidad. Tener un Plan de Vida real.

e)      ¿Penalizar si o no? ¿Despenalizar hace libre y consciente a alguien?

 

Hace tiempo, un comentarista de televisión me decía, que había ido con el novio de su hija (18 años) a preguntar por el costo de un aborto. Y con una sonrisa satisfecha me dijo: “yo asì soy, soy progresista. Yo mismo llevè a mi hija a abortar y es que son muy chicos. Ya más adelante, que tengan familia”.

 

Vamos, como haberse ido a quitar una verruga u operarse de los senos.

 

Penalizar el síntoma es como maldecir la oscuridad.

El aborto es la forma en que se manifiestan problemas mucho más hondos (en cuanto a las razones involucradas). 

 

Es perder tiempo. Pero dudo que un Estado Neoliberal quiera atender problemas sociales. Y dudo que un Estado “progresista” quiera dejar de tener ese segmento de “victimas eternas”.

 

Risa trágica leer en un diario: “En Jalisco, ya está garantizada la vida”.

 

Y otro: “En Jalisco, la mujer sigue siendo víctima del oscurantismo y la intolerancia”.

 

Si claro. Como cambian las cosas solo porque esté escrito lo que se debe hacer.

 

Diputados, reúnanse de nuevo y castíguese realmente la pederastia, la pornografía involuntaria, el acoso, la violencia intrafamiliar.

 

f)       Será Utopía, pero las utopías son como el horizonte: no sabemos si las alcancemos, pero nos señalan para donde caminar.

Crear una sociedad crítica, solidaria, conciente, sabia, que lea, se informe, investigue, donde la sexualidad y las relaciones humanas estén inspiradas en la dignidad, la búsqueda de la belleza (y hablo en sentido amplio, por favor, no mercantil), la sinceridad, la autonomía, la libertad, la responsabilidad.

 

Dar paso pues, a una visión sobre sexualidad mucho mas plena, mucho mas trascendente.

 

Que haya 1200 sex shop en Jalisco no nos hace una sociedad “sexualmente madura”, y hace años, cuando no las había, tampoco lo eramos, solo se reprimía o se estilaban otros recursos.

Quizás, así, estaríamos alcanzando ese horizonte, donde cada acto que se haga: comer, beber, respirar, trabajar, leer, tener sexo y amar, sean hechos a plena conciencia.

Quizás entonces, no habría tantas enfermedades, tanto dolor, tanta violencia y tanta angustia.

Y dejaríamos de ser rehenes de tanto sinvergüenza de izquierda y derecha que lucran con temas tan terribles.

08/04/2009 14:41 Autor: Tenamaxtli. Enlace permanente. Tema: Espiritualidad. No hay comentarios. Comentar.


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