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REVISTA SINARQUÍA - Mexicanidad y Democracia

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Sabia virtud de conocer el tiempo

                                                                       Renato Leduc

 

De niño siempre esperaba ansiosamente las vacaciones. Ese tiempo capaz de convertir cualquier día en sábado, con mañanas frescas y luminosas en el panorama más halagador posible: un cielo intensamente azul y el rostro cariñoso de mi madre.

Anhelaba poder dormir sin pausa, sin la inquietud de que llegara mi nana, tras alzar el frente de mi pabellón, a decirme que era preciso alistarse para ir a la escuela, donde aprendería muchas cosas y disfrutaría jugar con mis amigos.

Ansiaba despertar arrobado por los trinos vocingleros de las aves propias de mi región, cobijado por el sonoro trajín cotidiano de mi casa: el ronronear de la licuadora de mi abuela preparando su plátano con leche, los rítmicos golpes de Andrea, la cocinera, macerando la carne para el guisado y el aromático silbido de los obligatorios frijoles que bendecían nuestra mesa.

Esperaba poder recorrer una y otra vez el pasillo principal que se me figuraba interminable pateando la pelota, improvisar con la nutrida tropa de soldados de materiales de variopinta índole, sustanciales modificaciones a los episodios nacionales: tras reñido combate a la bayoneta triunfaban los niños héroes, protagonizaba el heroico rescate del emperador dejando chasqueado y deshecho al pelotón de fusilamiento, encabezaba la restauración de un agradecido don Porfirio, retirándome después a la vida privada como moderno Cincinato, evocaba las hazañas de César, soñaba con la valentía de Leónidas, hacía del ejército mexicano la mas moderna y potente maquinaria invicta de combate.

Aguardaba la llegada de mi padre embozado tras la marcha que tamborileaba a fuerza de aldabonazos, preparándome para el escozor que causaría en mi cara el roce de su barba y almacenando todo el júbilo de mi mal disimulada inquietud por abordar el reluciente impala azul que nos transportaría a distantes y encantadoras regiones como paseo de Montejo o itzimná y con algo de buena suerte, al paraíso terrenal o por lo menos a su versión actualizada, con el atractivo de la hasta entonces inusitada pizza: Soleil.

Huelga decir que viajar al puerto involucraba una odisea en toda forma; primero por la infinita distancia hasta Progreso, que hacía todo un logro dejar atrás el horizonte familiar de la iglesia de Santiago, siguiendo por la imperativa parada en la gasolinera para cargar combustible y disfrutar las primeras golosinas, hasta concluir con la visión del tanque de agua porteño que prometía todo género de venturas y deleites.

Si no viajábamos, nuestras expectativas se cifraban en el parque, con sus tardes tibias, de campana jubilosa de misa de precepto, con la risa por el encuentro espontáneo con vecinos que permitiría organizar el juego de las escondidas o carreras, que concluían salomónicamente con la peregrinación al santuario de Polito que nos prodigaba inmensos barquillos de helado de coco o marquesitas, que nos hacían concebir el perdón de nuestras culpas como opción factible de parte de un Dios tutelar, que asomaba bonachón su rostro para contemplarnos.

Las noches implicaban recibir la caricia amable de la brisa, columbrar la redonda y plateada faz de una luna brillante como tostón de entonces, la caminata de rigor a la cochera para dejar el auto a buen recaudo y escuchar la voz nostálgica del ferrocarril que llegaba a la estación, plena de acentos tenues que aseguraban que la felicidad sería interminable y que el mundo y sus problemas nunca nos alcanzarían.

Pese a mi obstinación por impedirlo, el tiempo transcurrió inevitable y la placidez y la comodidad infantiles mudaron por la dinámica y el bullicioso vaivén de la adolescencia. A ello se añadió el brioso y vibrante clarín de la juventud y su afán por transformarlo todo, después llegaron sin mediar para ello invitación alguna, los desengaños y fracasos de la madurez y acompañándolos, las primeras pérdidas. Y hoy, que el ocaso comienza a dejar advertir su perfil en lontananza, no puedo sino desear que mi hijo, esa versión corregida y aumentada de mí, mejorada con sus ojotes, confirmada por los cachetes de durazno y delineada en un par de dientes de conejo, pueda gozar de dicha semejante: una infancia feliz, en una ciudad propicia para ello como es Mérida, donde pueda abrir el paréntesis que importa empezar con el relato de la historia de su vida, saga que ruego a Dios, tenga a diferencia de la mía, un final de película, donde el amor se imponga a todas las adversidades.

POST SCRIPTUM.- Madame Mim, no sabes cuanto te extraño, que falta me haces y que solo me siento sin ti. Te amo por y para siempre…

Quienes tenemos oportunidad de estar presentes de una forma u otra en los diferentes medios de comunicación, tenemos la obligación de expresarnos con la mayor propiedad posible y de constituirnos en modelo a seguir para el público que nos favorece con su atención. De suerte tal, que la búsqueda del bien común y desterrar actitudes populacheras, son para nosotros imprescriptibles.

Guillermito: En estos días hijo, la nostalgia es para mí un ejercicio ineludible. Existen muchas cosas que hoy día no entiendes y que espero que mañana puedas comprender a cabalidad. No sabes lo importante que es para mí tomarte en brazos y recordar con ello, la trascendencia de mis deberes en este mundo y la certeza de que el bien mayor de mi vida y la fuente de amor por excelencia, eres tú. Como dijera Benedetti, eres el astillero donde reparo mis sueños. Te amo infinitamente ratoncito cachetón. Besos.

 

 

 

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La Trova Yucateca

Tu boca es una flor, es una herida

y no se, si en tus labios escarlata

bebo la esencia que me da la vida

o el pérfido veneno que me mata

Manuel Fernández Torres (signado bajo el seudónimo Felipe Sassone)

 

Yucatán tiene alma de guitarra. Su sensibilidad vibra al menor contacto, como hacen las cuerdas del diapasón al ser pulsadas por manos expertas. Hablar de la trova nuestra es hacerlo del principal producto hecho en estas tierras del mayab. Es hacerlo igualmente del principal factor que ha creado a nivel internacional la reputación de que los yucatecos inventamos el romanticismo antes de Coki y después de él, lo perfeccionamos gracias a Guadalupe Trigo y Sergio Esquivel. Si hay algo que Yucatán produce y en serio, en cantidades verdaderamente industriales son canciones (y algunas hasta son buenas); y en semejante tenor, cantantes y compositores. No podemos olvidar que nuestra canción, nuestra manera de expresarnos, de elogiar al ser amado, de festinar nuestras alegrías, de llorar nuestras tristezas, es esa mezcla de sangre y sol, de nostalgia y lluvia, de luna y llanto. Nuestra canción es la fusión armónica del espíritu taciturno del indio maya y de la voz perpetuamente en tonalidades mayores del español. Posee características y peculiaridades que la distinguen de otras: el lenguaje sutil que emplea para tejer la inextricable telaraña del amor, para reprochar con la más acabada y completa elegancia, para alabar con refinamiento nuestros paisajes y costumbres, y para despedirse con ejemplar cortesanía. Es conjunción del trabajo coordinado de los mas destacados músicos vernáculos con los mas pulidos escritores locales (que en ese entonces, si gustaban de las mujeres). Todo lo anterior, con un tono y en términos tales que no pueden provocar tacharla de cursi o de ridícula. Nuestra canción refleja cabalmente el espíritu soñador y dado a la metáfora de nuestra gente, sensitiva y tierna, susceptible de dejarse llevar por la emoción. No es procaz, no es vulgar, no agravia ni injuria. Hace gala eso sí, de una fina ironía y del ingenio consustancial a los habitantes del trópico, mucho mas pícaros e ingeniosos que los hijos del septentrión o las regiones hiperbóreas. Su panteón es amplio y numeroso, tan poblado como el antiguo Olimpo griego y contempla la existencia de dioses mayores, menores y semidioses (es pertinente hacer público, que la clasificación que a continuación se expone, es fruto de mi propio y personal arbitrio). Entre los primeros podemos nombrar a Guty Cárdenas, Ricardo Palmerín, Pepe Domínguez, Manuel Díaz Massa, Coki Navarro, Luis Demetrio, Armando Manzanero (muy al pesar de quien esto escribe), Guadalupe Trigo y Sergio Esquivel. Entre los menores podemos citar a Ermilo Padrón López, Santiago Manzanero, Manuel Montes de Oca, Chucho Herrera, Luis Felipe Castillo, el Chief Sarlat, Pastor Cervera, Juan Acereto, Lauro Santamaría, Rosario Sansores, López Méndez y otros. Entre los semidioses quedan Monís Zorrilla, Díaz Bolio, Mediz Bolio, Manuel Burgos, Ramón Triay, Felipe de la Cruz, Jorge Carlos Castro, Carlos Gil, los hermanos Magaña, Ramiro José Esperanza, Luis Pérez Sabido y cualquier cantidad de cantantes y compositores; que en estos lares el mas tonto es capaz de súbitamente sentir que se le inflama el estro (no es albur) y ponerse a emborronar cuartillas o papel pautado hasta gestar una canción, no importando que rimen hormiga con barriga o incluir ordinarieces como sucedió a Manzanero que en su tema Por Debajo de la Mesa, enseñó sus limitaciones al expresar: se nos va acabando el trago (sic), lo que es admisible en una plática de cantina, pero no en una composición destinada a enamorar y a despertar en alguien los sentimientos mas sublimes y esfumados.

La canción yucateca ha sufrido mutaciones notorias: no es la misma la que afirma yo se que nunca besaré tu boca o peregrina de ojos claros y divinos, que aquella que asevera te amaré toda la vida, todos los años, los meses y los días o que expresa eres la nube blanca, gota a gota vas dejando caer sobre mi triste vida mujer, un diluvio de fe. El lenguaje ha ido evolucionando al ritmo que nuestra sociedad y nuestras costumbres por ende, se han ido modificando. Lo importante es que nunca ha perdido su esencia. Nunca ha extraviado el rumbo ni ha torcido su destino.

Quien esto escribe tiene la inmensa fortuna de contar entre sus antepasados por línea materna a la poetisa (perdón por el exabrupto, pero tengo que decir que me revienta llamar poeta a la mujer que escribe, existiendo un femenino. En semejante orden de ideas y en aras de una malentendida equidad de género, tendríamos que hablar de la caballa y no de la yegua o de la tigra y no de la tigresa) Rosario Sansores Pren (prima hermana de mi abuela Amelia, como solía recurrentemente llamarse en ese entonces a muchas niñas, en memoria de la difunta esposa del malogrado emperador Maximiliano), autora de la letra de Sombras, el pasillo ecuatoriano que con música de Carlos Brito Benavides, es el segundo himno nacional del Ecuador y que mi abuelo Manuel Fernández interpretaba magistralmente a la guitarra, haciendo una excepcional segunda voz (desde niño yo llevaba la primera merced a la magnanimidad de mi abuelo materno, que por cierto es autor al unísono de Lauro Santamaría de la canción Duda, muy poco interpretada ya, salvo por conocedores). No conocí a mi tía Rosario (murió en el 72 en el Distrito Federal, contabilizando yo tan solo cuatro años) y fue hasta muy tarde que me enteré de la historia trovadoresca de mi abuelo Manuel, (que por cierto, costeó sus estudios de jurisprudencia guitarra en ristre, lo que constituyó sin lugar a dudas, una pérdida sensible para nuestra trova) pero tuve innumerables oportunidades de solazarme con su destreza en la digitación, el requinto y su punteo guitarrísticos, que contribuyeron a tornarme en la calamidad literario musical que actualmente soy. Por el lado de la familia Barrera, se mucho menos (mi abuelo Nicasio murió antes que yo naciera), pero entiendo que mi abuelo paterno era un hombre que amaba nuestra música y auspiciaba con el desprendimiento y la generosidad que siempre lo caracterizaron, la confección de jaranas que dedicaba por costumbre a mi abuela Petita y mi tía Yarah. La música yucateca siempre ha tenido efectos taumatúrgicos en mí. Con languidez oriental he escuchado en diferentes etapas de mi vida sus acordes y arrullado por ellos, he conseguido afianzar valiosas amistades y amores de todo tipo.

Aun recuerdo aquellas tardes cálidas y tranquilas, en que con caminar cansino, se recortaba la figura (vestida impecablemente y por completo de blanco, desde el chambergo al calzado) del chispas Padrón y su señora esposa, doña Virginia Capetillo, que no perdían ocasión para declamar alguna cuarteta al autor de estas líneas o de invitarlo a degustar un sorbete con Polito, lo que invariablemente concluía con el mismo resultado: rauda y veloz carrera a los brazos de mi madre, imbuido de miedo cerval a aquellos dos jocundos e inofensivos ancianos, a quienes no supe valorar en su momento, habida cuenta de mi desconfianza y temor infantil y a los que hoy día, ya hecho hombre disfrutaría de manera inenarrable.

He tenido por otra parte, la inmensa fortuna de contar entre el número de mis amigos, a gente tan involucrada en el movimiento musical yucateco como son Roberto Mac Swiney padre y Luis Pérez Sabido, a quienes debo cuanto conozco del tema. Me honran con su amistad igualmente, descendientes del inmenso Guty como Roberto Cárdenas, el gentil propietario del hospitalario establecimiento donde nos recreamos y saciamos la sed (de amistad, musical y de toda índole) y personas vinculadas a la actualidad de nuestra trova como Luis Hernán Bolio, Gladys Medina Hadad (mejor conocida como María Medina) y por supuesto, nuestro apreciadísimo y entrañable amigo, Lorenzo Núñez Zapata (cuyo nom de guerre es Mozú).

Toda vez hecha la presente retrospectiva (que no implica perder la perspectiva), podemos manifestar sin temor a equivocarnos, que siempre habrá trova en Yucatán, en tanto existan corazones sensibles con disposición para patentizar de manera abierta las impresiones que los embargan. Para finalizar el presente opúsculo, debo aclarar que la palabra trova deriva del italiano trovare que significa encontrar o hallar y alude la capacidad de improvisación que tenían los errabundos juglares que iban de pueblo en pueblo, llevando noticias y cantando con eco conmovedor. No en balde los italianos dicen a la vista de un acierto (casual o planeado) si non e vero, e ben trovato (si no es verdad, fue bien hallado). Disfrutemos pues la trova nuestra de cada día y este mes dedicado por completo a la efeméride.

POST SCRIPTUM.- Guillermito: queda enterado hijo, que provienes de una familia proclive a la música y las bellas letras. Dios quiera y te interese saber cuanto sea posible al respecto. Te amo infinitamente. Besos

 

 

Simbologìa Solar de Malinalco

Por Armando Barrañón Cedillo
Número 18

Resumen.- Se presenta una interpretación de los símbolos solares que aparecen en el complejo astronómico de Malinalco y en los frescos del convento de Malinalco, considerándolos como expresiones de un substrato común al del chaman aislado en Asia. Se plantea la influencia de este complejo cultural, expresada en la simbología del árbol celeste, la flor solar y la amistad con los animales que son temas medulares de los cantares mexicanos y la plástica azteca. Esta simbología aparece en los frescos del convento de Malinalco, donde se traduce a los indígenas el tema cristiano del paraíso, obra maestra de pintores nativos entrenados en el Convento de Tlatelolco.

I INTRODUCCIÓN.

   Sabemos que el simbolismo astronómico de las religiones clásicas,  como es el caso de las religiones mesoamericanas, tuvo su génesis en los signos gráficos del Musteriense que reflejaban la sucesión en el Tiempo de los eventos como relaciones cuantitativas ordenadas. Sobre este antecedente se construirían los calendarios astronómicos lunares que encontramos en el paleolítico superior. Estos registros simbólicos de los ciclos lunares y las estaciones, enlazados con el movimiento solar guardan una relación estrecha con el fondo psicológico y lógico que estructura a la actividad científica.[1]
   La religión azteca fue, como todas las religiones, un sincretismo en la medida en que tiene un prehistoria al absorber a los sistemas de creencias anteriores o contemporáneos a ella. La dinámica social que genera la forma específica que toma el agregado de elementos culturales que forma a una religión específica puede tomar la forma concreta de crisis económicas, alteraciones geográficas, colonizaciones o emigraciones que dan lugar a un nuevo pueblo. Conforme aparecen los imperios, estas religiones se funden en la religión imperial que absorbe los cultos locales, como ocurrió en Egipto donde varios cultos dieron lugar a la religión oficial con dioses que eran venerados también en Grecia. Aún en la época cristiana había obispos que adoraban a Serapis y era común que los presbíteros cristianos fueran adivinos y curanderos. Lo mismo ocurrió en la zona hindú de influencia musulmana, donde un himno habla de  "los hijos del Islam, los adoradores del hijo de la Virgen, los parsis y los hijos del brahmán", con exclamaciones que unen los cuatro cultos: " ¡Allah ho Akbar! ¡ Ave Maria!  ¡Ahura mazda! ! Naray-Yana. [2]
    Las migraciones del continente asiático a América, que son la fuente de la población prehispánica, desplazaron un complejo cultural conservado a través del tiempo. Esto se manifiesta en conceptos religiosos y médicos como la "Pérdida del alma, intrusión de cuerpos extraños nocivos, métodos místicos de ascenso a los cielos y descenso a los infiernos en busca de la salud del paciente, práctica de limpias y otras creencias y procesos terapéuticos, presentan tal cantidad de elementos comunes en América y Asia que es imposible pensar en simples paralelismos"[3] Entre los distintos procedimientos empleados por los médicos nahuatlacas,  se encontraba  la succión para extraer objetos del cuerpo del enfermo, los cuales se materializaban en forma de papel, piedras u otros objetos [4]. Otro elemento común a los pueblos provenientes de esta gran migración es el mito de los amores de la Señora-Estrella que desciende del cielo y que se halla en el folklore de innumerables tribus desde Alaska hasta la Patagonia[5].

II EL COMPLEJO CULTURAL DEL CHAMAN.

   Los chamanes son hombres que se separan de su sociedad debido a la intensidad de su experiencia religiosa, la que los convierte en místicos que poseen una técnica extática. Desde un punto de vista morfológico, el chamanismo es vecino de las religiones indoeuropeas donde el Gran Dios celeste tiene una gran importancia, existen mensajeros  e hijos pero no hay diosas. Tanto en el caso de los indoeuropeos como los prototurcos, el chamanismo se inserta en una sociedad patriarcal, donde el jefe de familia tiene un gran prestigio y la economía es la de los cazadores y pastores.  Durante el siglo XIX los chamanes fueron considerados diabólicos por los observadores y los etnógrafos.
   Mientras que en Asia la vocación del chaman es decidida por los espíritus, en América del norte es voluntaria. En el chamanismo siberiano y del Asia central, coexisten el chamanismo hereditario y el inducido por los dioses y los espíritus; manifestándose la vocación ya sea de manera espontánea o mórbida. En la América del Norte también se da el chamanismo hereditario aunque debe ser revelado a través de una experiencia extática.
   Desde un punto de vista psicológico, el chamanismo ha sido concebido como una histeria inducida por el frío intenso, las noches largas, la soledad del desierto, la falta de vitaminas, que provoca una  debilidad nerviosa en los habitantes de las regiones polares.  Es en las zonas polares donde se da el chamanismo de una manera espontánea, alcanzando la ceremonia chamánica su cúspide al abandonar el alma el cuerpo del chaman para dirigirse al Cielo o descender a los Infiernos. Por el contrario, en la zona subártica el chaman necesita recurrir a los narcóticos o tan sólo dramatizar el ataque epiléptico que precede el viaje del alma. Esta estructura epileptoide o histeroide que se presenta en los medicine.-men, ha sido usada por Paul Radin como argumento para apoyar su tesis del origen psicopatológico de los brujos y sacerdotes, que no se relaciona directamente con una cuestión geográfica o climática..
   Las alucinaciones que componen su iniciación no son caóticas sino que poseen una estructura definida y su contenido teórico es exuberante. Los espíritus auxiliares pueden también inducir convulsiones además de estos sueños y torturar a los niños cuando no disponen de candidatos para chaman hasta que los hacen nerviosos y dormilones.
   El chaman muestra una notable integración mental, que se percibe en la perfecta coordinación de sus movimientos, el sorprendente dominio de su memoria y en general su autocontrol no conducen a pensar que exista una debilidad nerviosa. Inclusive hay un dominio del lenguaje que rebasa a los parámetros de la población a que pertenece, como ocurre con el chaman yakoute que maneja alrededor de 12000 palabras  mientras que el resto de sus paisanos llegan sólo a comprender 400.  Se considera al chaman guardián de las tradiciones, cantor, poeta, músico, filósofo y médico, todo lo cual desmiente esta supuesta debilidad nerviosa y revela la importancia de la instrucción teórica que acompaña a la iniciación del chaman. Al recibir de su maestro la iluminación, puede ver con los ojos cerrados, en la obscuridad y los eventos futuros asi como los secretos de los demás. Esta es la misma luz de los místicos de la teología cristiana, la luz de colores que señala el éxito de las meditaciones budistas, la esencia misma del atman de los Upanishads y la que conduce al alma en su viaje  a la reencarnación o la liberación en el Libro de los Muertos tibetano.
   De varias maneras el  chaman recibe la revelación de su profesión. Puede ser un hombre que en la noche se le aparece con una pluma de águila en las manos. Es el espíritu de la Noche que está en todas partes y no tiene nombre, sus mensajeros son el águila y el búho. La Madre Ave de Presa tiene una cabeza de águila y plumas de hierro, se posa sobre el Árbol, pone sus huevos y los incuba, necesitando tres años de incubación los grandes chamanes, dos los medianos y los pequeños uno. El sólo ver un espíritu ya sea en sueños o en vigilia es suficiente para considerar que el iniciado tiene ya una condición "espiritual", pues ya no tiene una existencia profana. Al crear los hombres, los dioses enviaron un águila para luchar contra la enfermedad y la muerte. Como los hombres no la entendían ni confiaban en ella, los dioses le ordenaron dar el poder de curar a uno de los hombres. Este fue el primer chaman que nació del comercio entre el águila y una mujer junto a un árbol. Asi, el Ser Supremo en forma de águila.solar crea a los ancestros. Para los caribes, el primer chaman escuchó el canto de los espíritus femeninos en el río y de ellos obtuvo los instrumentos de su profesión[6].
   En la Amazonia, el elegido para convertirse en chaman bororo encuentra un pájaro en la selva acompañado de un enjambre de papagayos[7]. En el Amazonas, el novicio se auxilia del tabaco y del canto para realizar el vuelo del alma, auxiliado por el pájaro kumalak y otros pájaros que viven en las montañas le prestan sus alas para que pueda acompañarlos a bailar[8]. En la Guayana británica, los novicios chamanes de los caribes del Barama entran en trance bailando frenéticamente después de beber una infusión de tabaco para relacionarse con el espíritu del jaguar[9]. Entre los Matako, los chamanes establecen una relación mística con un árbol que se encuentra en una isla en medio de un lago repleto de lagartos  y pirañas y sobre cuyas ramas se posan las almas como pájaros[10]. Entre los Toba-Pilaga, el "espíritu de las serpientes" se aparece al elegido en el bosque y le concede el poder de curar a los enfermos por mordedura de serpiente[11].
    Cada vez que el chaman se transforma en animales como el coyote o el jaguar, se restablece la amistad mística entre los hombres y los animales, supuesta en las religiones de los paleocazadores. Parte de las creencias mágico-religiosas de la época prelítica se han conservado en las mitologías que hoy conocemos. Ayudado por los espíritus auxiliares o por un maestro, el chaman aprende la lengua secreta de los animales, que es la de toda la Naturaleza. Para aprender la lengua de los pájaros se come una serpiente o cualquier otro animal que sea recipiente de las almas de los muertos o epifanía de los dioses. Al transformarse en pájaro, el chaman puede realizar el viaje al Cielo o al más allá. Esta amistad con los animales ha sido identificada muy frecuentemente con el Paraíso(Figs. 2,3, 4 y 7).
   Convertirse en esqueleto, como lo hace el chaman, significa renovarse completamente, pues en la muerte ritual  se rebasa la condición humana y se renace integrado a la matriz de la Gran Vida. El renacimiento por descuartización o el fuego aparece en el desmembramiento de Pelias por sus hijos, de Pelope por Tántalo y el papel de herrero que se le concede Jesucristo y los santos[12].
   Al realizarse la conquista espiritual de América, en el primer momento de contacto los indígenas  identificaron a Cristo con un héroe civilizador y a los santos con los chamanes[13]. En Brasil, los jesuitas criticaban a los chamanes por inventar todo tipo de tretas para mantener su influencia sobre los indígenas, prometiéndoles devolver la juventud a los viejos, una mayor fertilidad y amenazándo con convertirlos en pájaros si los rechazaban[14]. En 1549 se capturaron en Perú trescientos indígenas provenientes de las costas brasileñas, los que habían atravesado el continente buscando una tierra donde alcanzaran la inmortalidad. Sus encendidos relatos motivaron la conquista española del Omagua y Dorado, pues creyeron que se les confirmaba  la leyenda del Dorado [15]. El corregidor Rodrigo Yaguariguay, que organizó una fallida revuelta contra los españoles, era adorado por los indios como Dios Padre y su esposa era considerada la Santa Virgen mientras que su hija era llamada Santa María niña [16]. En 1778, un mesías chiriguano que se proclamaba Dios anunciando el Juicio Final e identificaba a su mujer con la Virgen María, fue perseguido por los franciscanos de la misión de Abapo[17].

 III MALINALCO EN LA HISTORIA.

   En Malinalco se encuentra un santuario dedicado a la iniciación de los caballeros águilas y jaguares, estando las esculturas zoomorfas colocadas en círculo sobre una banqueta de roca. Muestran la estilización característica del are mesoamericano pues se han esculpido en relieve sólo los rasgos más importantes de los animales desde el punto de vista de su función heráldica religiosa[18 ].
   El santuario de Chalma, vecino de Malinalco, es considerado un ejemplo típico de los santuarios de sustitución promovidos por los agustinos, con una fama que rivaliza con el de Guadalupe en el Tepeyac y a él acuden indígenas desde estados vecinos como Querétaro, Michoacán, Oaxaca, Guerrero, y aún desde partes tan remotas como la Huasteca potosina. Los primeros recados que se tienen de este santuario aparecen el la crónica del Padre Florencia, escritas en el siglo XVIII. En los alrededores de este santuario hay una cueva, donde se encontraba un ídolo que fue reemplazado en 1540 por un crucifijo, al que se conoce como el Santo Señor de Chalma[19].

III.1 Malinalco prehispánico.

   El símbolo malinalli aparece en  el calendario náhuatl para designar el duodécimo de los trece días y quiere decir heno [20]. Los nacidos en este signo, también llamado "matorral", debían sufrir cada año una enfermedad grave. tal como le ocurre a los matorrales que todos los años se secan y después reverdecen[21].
   El cronista Chimalpain nos relata que en el siglo VII,  Año 10 tochtli, Malinalco estaba sujeta a la alianza establecida entre los reinos de Culhuacán, Otumba y Tula. Los de Culhuacán se habían asentado en el Valle de México y derrotado a Xochimilco, Cuitláhuac, Mizquic y Coyoacan[22]. Malinalco fue conquistada en el siglo X por toltecas procedentes de Jalisco y Zacatecas que usaban el arco y la flecha, lo que les daba una superioridad militar sobre sus enemigos por ser armas desconocidas en esa época. Fue la misma ventaja que tuvieron las reducidas tropas inglesas al vencer a los franceses cuatro siglos después, gracias al manejo del tiro rápido, sincronizado y graneado[23].
   Malinalco participó en el siglo XIII, junto con Texcaltépec y Toluca, en la guerra contra los aztecas, quienes habían derrotado a los tepanecas. Del corazón enterrado de Copil, tlaciuhqui de Texcaltépec y muerto en este combate, brotó el nopal donde se posó el águila que devora a las tunas, símbolo de México-Tenochtitlan [24]. Este es el símbolo solar que aparece en una bóveda del convento de Malinalco y en el que se inspira la figura de águila en el observatorio solar de Malinalco (Fig. 1)

- Oh Ténuch,  hace algún tiempo que estamos aquí. Partirás enseguida e irás a observar, entre los tules, entre las cañas, en donde fuiste a enterrar el corazón dcel tlaciuhqui Cópil, en qué condiciones se encuentra. Según me dice nuestro dios Huitzilopuchtli, allí germinará el corazón de Cópil. Y tú partirás, tú que eres Ténuch irás a ver, allí donde brotó el tenuchtli, al corazón de Cópil; allí, sobre él, se yergue un águila que devora. Y aquel tenuchtli será, ciertamente, tú, tú Ténuch; y el águila que ves, ciertamente yo. Ello será nuestra fama en tanto que exista el mundo. Nunca se perderá la fama y la honra de Mexico Tenuchtitlan.

   Este Cópil, cuya cabeza fue depositada en Acopilco y su corazón enterrado en un tular, era hijo de Malinálxochitl y sobrino de Huitzilopochtli. En ese tular se edificó el templo mayor, lugar de adoración del dios Huitzilopochtli, ya que ahí se posó el águila que devora, señal del final de la peregrinación azteca.[25] Para consagrar este templo, se sacrificó al guerrero culhua  Chichicuáhuitl, después de tomarlo prisionero, como lo menciona el Cödice Boturini.[26]

III.2 Malinalco en la Colonia.

   Durante la conquista, Malinalco resistió el ataque de Andrés de Tapia al mando de ochenta peones y diez de a caballo y reforzado por indios de Cuernavaca, a quienes castigó por atacar a Cuernavaca después de haberse sometido ésta al rey español. Refugiados los malinalcas en las alturas de Malinalco, donde no podían llegar los caballos y disfrutaban de abundantes manantiales de agua, los españoles destruyeron lo que estaba en el llano y regresaron a Cuernavaca. Días después los malinalcas dieron la obediencia a Cortés, sirviéndole en lo sucesivo[27].
   Durante la expansión franciscana realizada de 1525 a 1531, se construye el convento de San Francisco de México y la presencia franciscana en la vecindad de Tenochtitlan se consolida al fundar los conventos de Tepeaca, Cuautitlán, , Tlalmanalco, Coatepec-Chalco, Toluca y Cuernavaca.. Hacia el norte, fray Andrés de Olmos fundará la misión de Pánuco cerca de 1530[28 ]. Los franciscanos que arribaron a la Nueva España en la segunda barcada, Fr. Antonio Maldonado, Fr. Antonio Ortiz, Fr. Alonso de Herrera y Fr. Diego de Almonte, fundaron este convento de Cuernavaca y de él fueron visitas Ocuila y Malinalco, así como la tierra caliente "que cae al mediodía hasta la mar del Sur"[29].
    En el capítulo de 1537, con el fin de conquistar espiritualmente la región de Tierra Caliente, los agustinos enviaron a fray Juan de San Román y fray Diego de Alvarado, llamado de Chávez, a Tiripitío. A este último fraile se le atribuye la fundación de la casa de Ocuila, vecina de Malinalco. Después de Tiripitío, la ruta hacia la región de Tierra Caliente se avanzó al construir el convento de Tacámbaro. En el capítulo de1540 se finaliza la fundación de Malinalco, junto con la de Cupándaro que se encuentra entre Ocuila y Tacámbaro. En 1545 la provincia agustina deja de depender de la de Castilla y adquiere autonomía bajo la advocación del Dulce Nombre de Jesús[30].
   En el período de 1545 a 1555 Malinalco se sumó al auge de la sericultura en la Nueva España al plantarse moreras en su territorio y en la región de Tierra Caliente. Esta actividad, que fue inicialmente promovida por los frailes y los encomenderos, fue impulsada por Cortés en sus dominios. Así lo hizo en Coyoacán y Cuernavaca, aunque a su muerte las tierras expropiadas a los indios para el cultivo de la morera fueron regresadas a sus antiguos dueños y la sericultura fue abandonada[31].
    En el primer tercio del siglo XVII Malinalco albergaba a uno de los tres ingenios más importantes de la Nueva España, que eran por entonces propiedad del Colegio Máximo perteneciente a la orden de los jesuitas. Esta orden había seguido los consejos del famoso comerciante Alonso de Villaseca y habían comprado lotes semidesarrollados que les permitieron extender su hacienda ganadera de Santa Lucía a 150 000 hectáreas, hasta hacerla colindar con  Guadalajara, Ixmiquilpan y Chilapa, a finales del siglo XVII.[32] Sabemos que las condiciones de trabajo en estos ingenios eran peligrosas pues el cuatequil,  que era un trabajo rotativo obligatorio, fue suprimido en la Nueva España debido a que en la famosa epidemia de 1576-1579 se dio una escasez de mano de obra que condujo a la prohibición de estas tandas cuando los trabajos que se realizaban eran dañinos como fue el caso de los ingenios.[33]
  El 22 de febrero de 1765, el Marqués de Cruillas indultó de tributo a la cabecera y alrededores de Malinalco, tomando en cuenta los estragos que causaba la epidemia de viruelas. Estos tributos habían sido fijados mediante el auto acordado el 17 de mayo de 1764, con lo que se aumentaba la dependencia de los indios gañanes o laboríos con respecto a los dueños de las haciendas. Así se desplazó gradualmente la principal fuente de tributación de los pueblos a las haciendas, conforme éstas aumentaron en tamaño y acogieron a un mayor número de indios peones[34].

IV EL CHAMANISMO EN EL OBSERVATORIO DE MALINALCO.

   Malinalli es el símbolo de las hierbas que nacen en un cráneo y designa también a la deidad lunar de cuatrocientos pechos, Mayahuel, quien amamanta a la Vía Láctea y es la diosa del pulque destrozada por Huitzilopochtli [35].
   Fueron los olmecas, asentados en la zona del Golfo quienes adoraron por primera vez como dios al jaguar. Su imagen satura la cerámica y la plástica monumental olmeca por lo que Covarrubias ha hablado de la obsesión felina que caracteriza al estilo olmeca. Tal vez Tepeyóllotl, advocación de Tezcatlipoca, dios de las cuevas y la deidad que de acuerdo con Krickeberg muy probablemente se veneraba  en la cueva de Malinalco[36], haya sido un préstamo de los olmecas a los nahuas.[37]
   Malinalco era considerado un centro importante para la práctica de la brujería, pues sus pobladores eran los más supersticiosos de Mesoamérica, al grado de que se le llamaba lugar "de donde salían los brujos". De ellos surgió la costumbre arraigada en Cholula, Tlaxcala y el Marquesado, de colocar banderetas pequeñas a los árboles frutales como el zapote, aguacate, ciruelos, tunales y magueyes. Fray Diego Durán aconseja eliminar esta costumbre pues es señal  de una evangelización imperfecta, por estar acompañada de ofrendas de pan, vino e inciensos[38].
  Los dioses de Chalman tienen en la cara pintado un huacal y sus labios son rojos, el adorno que los caracteriza es un disco en la frente y otro en la nuca, además de una banderola en la cabeza. Una mitad del escudo está pintada color sangre y tienen un témetl rojo en la mano[39].
   La diosa guerrera 13-Águila, reina de los Chalma,  posada sobre un cactus y emplumada y con el rostro bañado de sangre, es identificada con el Sabino de Chalma en el poema XIII de la colección de Sahagún [40]:

 

¡ El Aguila, el Aguial, el Quilaztli,
con sangre tiene cercado el rostro:
adornada está de plumas!
   ¡  Plumas-de-Aguila  vino,
vino a barrer los caminos:
   Ella, Sabino de Chalma, es morador de Culhuacan !
[...]
   - Es 13-Aguila nuestra Madre,
la reina de los de Chalma,
¡ Su cactus es su gloria !
   - ¡ Que mi príncipe Mixcóatl me llene !
Nuestra Madre la Guerrera,
el Ciervo de Colhuacan:
de plumas es su atavío.    La Señora de Chalman tiene una gran boca de hule y su rostro esta pintado de color rojo oscuro. La cabeza es de papel y tiene un adorno en la nuca. En la camisa tiene bordadas flores de río y porta un faldellín blanco, con sonajas y sandalias blancas. Su escudo está pintado de color sangra y un corazón y flores de quetzal rematan su bastón[41].
   En un poema dedicado a la deidad acuática Atlahua, originaria del Tlalocan, se relata la conversación entre el dios y sus adeptos, en la cual se celebra el poder fecundante de la lluvia que como una escoba de abeto barre y fecunda las tierras [42]: - Yo soy el de Chalma, yo soy el de Chalma,
el de las sandalias de penitente, el de las sandalias de penitente,
oscila el sol de mi frente  oscila
   - Grande, grande es tu manojo de abeto,
es la escoba  de la diosa Quilaztli:
tu manojo de abeto.
   Yo a ti clamo cual a Señor de las cañas,
que se sangra sobre tu escudo:
yo a ti clamo cual Señor de las cañas.
   La relación entre el sabino y la  fecundidad se manifiesta en el siguiente fagmento dedicado a Xipe Totec, dios de la vegetación y personificación del Falo Creador [43]:
 Mi dios lleva a cuestas esmeraldas de agua:
por medio del acueducto es su descenso.
Sabino de plumas de quetzal,
verde serpiente de turquesas,
me ha hecho mercedes.   Fue en Malinalco donde se asentó Malinalxóchitl, hermana de Huitzilopochtli, después de ser señalada como hechicera por los aztecas en su peregrinación a Tenochtitlan. Fue acusada de utilizar a los animales ponzoñosos para matar a sus enemigos y de por transformarse en cualquier animal, razones por las que fue abandonada por consejo de los sacerdotes aztecas. Según la Crónica Mexicana y las Relaciones originales de Chalco Amaquemecan, esto ocurrió en Michoacán. En la crónica de Fray Diego Durán se dice que los malinalcas y tarascos pertenecían a un mismo pueblo[44].
    La plástica de los tlacuilos del Convento de Malinalco recoge este elemento devocional femenino y lo plasma como punto de contacto en la forma de las imágenes de la Mater Dolorosa (Figs.8, 9 y 10), donde la Virgen toma el papel central dentro del culto cristiano. Junto a estos frescos se encuentra en la bóveda la representación del águila en el aguiar, imagen solar descrita en los poemas de los cantares mexicanos y que posada en el árbol celestial representa el éxtasis chamánico propio de los príncipes aztecas (Figs. 1 y 11).

IV.1 Malinalco y el culto solar del águila y el jaguar.

    El carácter océlotl, gobernaba la segunda cuenta de los trece días y se le consideraba de mal agüero. Los que nacían en este signo eran proclives a obtener cargos y privilegios por medio de la fuerza y la iranía, siendo además aficionados a la guerra y partidarios de las buenas causas. Al océlotl le correspondía la primera casa o día y la segunda tocaba a quauhtli, que es el águila. Los que nacían en este signo compartían las mismas cualidades que los del signo anterior, pero les gustaría robar y adueñarse de lo ajeno, llegando a ser avariciosos, por ser el águila un ave de rapiña[45]..
   En el mito náhuatl de creación del mundo, dos dioses se consumen en el fuego para crear el sol [46].

" Y cuando vino a salir el sol, pareció muy colorado, parecía que se contoneaba de una parte a otra; nadie lo podía mirar, porque quitaba la vista de los ojos, resplandecía y echaba rayos de sí en gran manera; y sus rayos se derramaron por todas partes; y después salió la luna, en la misma parte del oriente, a par del sol: primero salió el sol y tras él salió la luna; por el orden que entraron en el fuego por el mismo salieron hechos sol y luna".

   Inmediatamente después de este autosacrificio  de los dioses, un águila y un jaguar pasan por este fuego, razón por la cual las plumas del águila están ennegrecidas y la piel del tigre está manchada. De este mito se tomó la costumbre de llamar a los grandes guerreros quauhtlocélotl, es decir, "águila-jaguar", imagen que refleja la ideología del estado teocrático-militarista azteca. Gracias a este estrato ideológico se dio la expansión territorial azteca, pues el premio para los aztecas muertos en la guerra era convertirse en colibríes que se nutrían del néctar de las flores solares [47]
   En el segundo mes, conocido como Tlacaxipehualiztli, se sacrificaba un prisionero haciéndolo luchar contra dos caballeros águilas y dos caballeros jaguares, los cuales bailaban al pelear. Si el prisionero era un buen guerrero, era derrotado entre los cuatro caballeros. Estos caballeros salían de lo alto del templo, bajaban las escaleras en procesión detrás de los sacerdotes, hasta llegar a la piedra donde victimaban a los cautivos[48]. Un poema náhuatl nos describe el mito que se recrea en este sacrificio[49]:

"Al cabo de cuatro noches, de cuatro días, se ponen en pie nuestro padre, nuestro jefe. Y dicen en seguida los príncipes chichimecas:
- Ea, hay que darles nutrimiento. Tomemos por su soporte, tomemos por su trasero el Vaso de Aguila (Cuauhxicalli) y al Tubo de nuestro sustento (Tonacapiaztli). ¿ Será posible que causemos hambre anuestro creador, a nuestro hacedor ? Ea, hagamos el esfuerzo.
   Vienen luego dos, Micuexi y Macuexi, a los cuales les dan un canto para que mediante él flechen.
[...]   Luego flecharon cactus y grama. De ellos sale sangre. Criaron personas y las pusieron al sacrificio... Dicen ahora los chichimecas:
   - Hagamos frente a la llanura, a la estepa. Hagamos el esfuerzo, pongamos en obra el afán. Con lo cual emprenden la marcha".

   En lo alto del templo se encontraba una piedra llamada cuauhxicalli, la cual tenía las armas del sol, hacia la que subía el sacrificado deteniéndose  en los escalones para arremedar el movimiento del sol. Una vez arriba invocaba la imagen solar  que se hallaba encima del altar[50].
   En el patio llamado Cuauhxicalco, había dos piedras redondas de una braza, una en forma de rueda (temalacatl) y otra llamada cuauhxicalli (ánfora del Águila). En ella cuatro caballeros, llamados tigre mayor y menor así como águila mayor y menor, sacrificaban a los cautivos[51].
   La sala del palacio donde se reunían los capitanes llamados tlatlacochcalca y tlatlacateca para formar el consejo de guerra,  se llama quauhcalli, voz formada por cuauhtli (águila) y calli (casa),  Casa de las Águilas[52].Sobre esta Casa de las Águilas se edificó, después de la conquista española, la Iglesia Mayor de México[53] Por su valor a estos caballeros se les llamaba águilas o tigres por la valentía y el arrojo que mostraban en el combate. Gozaban de la mayor estimación por parte de los reyes, gozando de los mayores privilegios y exenciones siendo inapelable el consejo que daban al rey en tiempos de guerra. Estaban consagrados al culto del sol y disfrutaban de mercedes reales cuando destacaban en la guerra, las cuáles eran recibidas al concederles el rey el título de tequihua (hombre valiente). Sus insignias e indumentaria eran la siguiente [54]:
  Y era que le tomasen los cabellos de la coronilla, medio a medio de la cabeza, y trenzábanselos con una trenza colorada y, con la mesma trenza, le ataban juntamente un plumaje de plumas verdes y azules y coloradas, y de la lazada salía un cordón que colgaba a las espaldas y, al cabo de él, una borla colorada. Y esto era señal de que había hecho una hazaña, porque en haciendo dos le ponían dos borlas, según  los hechos.
   Hecho esto, el mesmo rey le daba una rodela y unas coracinas todas de plumería, muy galanas, y en el campo de la rodela, unas señales que le servían de armas, y una celada, a su modo, que le servía de divisa, con grandes plumas.  Vestíalos de ricas mantas y bragueros; dábales joyas, collares y orejeras y bezotes, exentándolos de todo género de alcabalas, tributos, pechos, etc.  Dábales privilegios, para que él y sus hijos pudiesen usar algodón  y traer cotaras y tener las mujeres que pudiesen sustentar, y desde aquel día podía entrar en palacio y sentarse con los demás en el aposento de las águilas
   La estatuaria azteca consagró obras importantes sobre el tema de estos caballeros que entregaban al Sol la substancia mágica que contiene la sangre, poniendo énfasis en el estoicismo y la energía que caracterizaban a estos esforzados guerreros[55]. El siguiente fragmento está dedicado a la bravura de las águilas divinas y la furia de los tigres [56]:

"El campo de batalla es el lugar:
donde se brinda en la guerra el divino licor,
donde se matizan las divinas águilas,
donde rugen de rabia los tigres,
donde llueven las variadas piedras preciosas de los joyeles,
donde ondulan los ricos colgajos de plumas finas,
donde se quiebran y hacen añicos los príncipes."    Después del sacrificio ritual, se depositaban los corazones, que eran llamados quauhnochtli(tunas del águila),  en una vasija y a los sacrificados se les llamaba quauhteca (morador del país del Águila)[57]. En otro sacrificio se guardaban los cabellos, arrancados a los esclavos destinados al sacrificio, en un vaso llamado cuaucáxitl [58]. Otro dios que recibía sacrificios humanos era el dios Quauitlícac [El que se para como águila], compañero del dios Páinal y que tenía un templo dedicado a su veneración en el barrio de Popotlan en Tacuba [59]. En otra festividad, dos guerreros portaban dos mazas corriendo en relevos hasta el patio del templo de Huitzilopochtli que se llamaba Quauhqiuáuac[60].
   A los guerreros que habían capturado cinco rivales en la guerra, se les honraba con el título de quauhyácatl, que quiere decir águila que guía, reglándoseles un "un barbote largo, verde, y borla para ponerse en la cabeza, con unas listas de plata entrepuestas en la pluma de la borla, y también le daba orejeras de cuero, y una manta rica que se llamaba cuechintli"[61].
   En este poema perteneciente a  la colección Tepepulco se habla de la diosa Madre, que se encuentra emplumada sobre un cactus redondo[62]: ¡ La deidad sobre los cactus redondos:
Nuestra Madre, Mariposa de obsidiana!
   Mirémosla: en las Nueve Llanuras
con corazones de ciervos se nutre.
    Es Nuestra Madre, la Reina de la Tierra:
con greda nueva, con pluma nueva se halla emplumada.     Este es el tema de madre que aparece en la figura del águila en el aguiar, rodeada del glifo que significa elagua florida y situada en la bóveda que cubre a la escalera del convento de Malinalco(fig.11).

IV.2   Malinalco y la flor solar del Arbol chamánico del mundo.

   El tema de las flores engloba no sólo el manto primaveral que cubre los campos[63], sino también el maíz que alimenta los hombres y que es llamado "flor de nuestra carne", además de designar a los sacrificados que son considerados como "divinas flores"[64]   Estas flores rojas divinas que brotan en las batallas, adornan los libros sagrados y están consagradas al Dios Águila, que descarna príncipes y que impera en el templo cuidado por el emperador Moctezuma [65].
    El río de flores compone al agua florida representa también a la sangre divina. Las tunas de águila representan los guerreros prisioneros que han de ser sacrificados y junto a las flores se encuentran los hermosos pájaros cuyo canto es fantástico y en los cuales se convertían los guerreros muertos en combate, para acompañar al sol en su curso celestial [66]. Este es el árbol florido, en el que según un poema se regocija el poeta Nezahualcóyotl, convertido en quetzal y  entonando bellos cantos, rodeado de flores y de los pájaros cantores xiuhquéchol, tzinizcan y tlauhquéchol [67]. Una serie de poemas nahuatlacas hablan sobre esta disposición de los príncipes entre las flores del Árbol florido [68]:

"   Echando múltiples brotes
está el árbol floreciente
de la Hermandad:
la raíz de la Sociedad
se ha hecho de los príncipes unidos
con que perdura aquí.
   Sólo veré la unión gloriosa de Aguilas y Tigres,
sufro pero deleito a la Hermandad
con que perdura aquí."    Las religiones mesoamericanas utilizaron a la flor mulipétala con círculos concéntricos, el girasol o chimalxóchitl, para representar al sol estático y en plenitud. Cuando esta flor multipétala tiene centro en espiral, designa al Sol que realiza su curso. Y si se trata de una media flor con el mismo centro en espiral, se alude al momento en que sale o se oculta al Sol. En los casos en que esta flor tiene cuatro pétalos, se hace referencia a la delimitación que hacen los solsticios de los cuatro rumbos del universo (Fig. 6).
   La espiral desdoblada en el centro de la flor refiere a la actividad solar en lo que ésta se relaciona con el mundo humano, por lo que se le ha dado el nombre de "forma del año", es decir, el día y la noche, los solsticios, etc. . En el glifo ollin, que está compuesto por dos espirales desdobladas y entrelazadas, se condensan estos aspectos: la ubicación de los solsticios y los rumbos del universo cuyo centro se halla en el centro de la Tierra [69].    Estas flores representan la alegría del mundo, su impulso vital, cuya hermosura es pasajera como la de los hombres. La brevedad de la vida y su plenitud se expresa en el éxtasis guerrero de los caballeros Aguilas y Tigres, donde se unen por un momento los ritmos universales y el latido del corazón humano, como lo expresa el siguiente fragmento [70]:
  " En ningún tiempo, en ningún tiempo cesará
tañer y cantar al sol:
   goza, oh príncipe mío,
tú no siempre estarás en la tierra:
hemos de irnos mañana o pasado.
   Da deleite a los Aguilas y Tigres:
nuestra gala única son las flores.
Todo el mundo en la tierra piensa:
y sólo un momento son hermosas
y brotan a nuestros ojos las flores.
   Oh, tú por quien se vive,
¿ cuál es tu riqueza, cuál es tu ramillete ?
   ¡ Flores preciosas que a maíz huelen,
se tomen prestadas en la tierra !
¿ Qué ? ¿ Hemos de llevarlas al Lugar de los descarnados ?
¿ Las llevaremos a tu casa ?"    Pero esta dicha se ve interrumpida por la conciencia de la caducidad de esta existencia, que es la misma que hay en las flores de los campos, como lo menciona un canto de Huexotzinco [71]: " Llega hasta acá la amargura y el dolor
de los que viven en el interior del que da la vida:
¡ haya llanto entre Aguilas y Tigres:
todos pereceremos, no quedará ninguno."
   En el símbolo de la flor se representa filosóficamente el concepto del tiempo, que lleva a la angustia de la muerte, de la que no se salvan los príncipes ni los sabios [72]:
"Azules flores, rojas, tornasoles
   se entrelacen: ¡ guirnaldas de tu frente !
¡ Con sólo secas, mortecidas flores
te amortajas, oh rey Nezahualcóyotl !
Tenedlo bien en cuenta, príncipes Aguilas y Tigres:
 no para siempre durará nuestra amistad:
un brevísimo tiempo, y a Su Casa nos vamos."    Son las flores solares, que engalanan al caballero Águila cuando baila en éxtasis y que conoce la región del misterio, lugar final de los hombres [73]:

 

" Con las flores del Aguila tú enredas al grupo de los nobles,
a la congregación de los amigos, oh bailador,
el licor del cacao embriaga y engalana a los hombres,
y con su canto, con sus flores va a engalanarse él
a la región del misterio,
¡ acaso allá cantan también los mexicanos !"    En el símbolo del Arbol Floreciente, cuyo néctar alimenta a los quetzales y a las aves fabulosas, se reproduce esta imagen del chaman transfigurado. En este poema se recrea el simbolismo del culto solar azteca que se representa en la bóveda del convento de Malinalco y que animaba al centro de iniciación tallado en roca de piedra en el centro ceremonial dedicado a la iniciación de los caballeros águilas y caballeros tigres [74]: "  Ya se extienden, ya se extienden nuestros cantos,
en la casa de las joyas, en la casa del oro
se ensancha el Arbol Floreciente:
se estremece, se remece:
¡beban miel en él los quetzales,
beban miel en él las aves doradas y las aves rojas!
¡ Tú te has convertido en el Arbol Floreciente:
abres tus ramas, tú las inclinas hacia abajo:
has venido a erguirte en la presencia del dios:
has brotado ramas nuevas: nosotros múltiples flores!
   ¡Yérguete aún, echa brotes en la tierra!
¡Tú te mueves: caen flores (cuando) tú te estremeces!"

    En los frescos de Malinalco se representan las flores solares para ilustrar a los catecúmenos el concepto europeo del paraíso que es traducido por los tlacuilos como el paraíso solar azteca(Fig. 5).  La plástica del observatorio solar de Malinalco también recoge este tema al ilustrar en los relieves que se encuentran en su interior las figuras del tigre y el águila, animales con los que se representa el drama de la evolución del sol y la luna en el espacio sideral.

V CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS.

    La religión azteca, como las demás religiones del mundo, tuvo la capacidad de asimilar los sistemas de creencias de los pueblos vecinos y las manifestaciones de la vida espiritual que le precedieron. Es muy probable que el complejo cultural del chaman, que se difundió con las migraciones a través del estrecho de Behring, haya florecido en tierras americanas influyendo en el desarrollo simbólico de la religión azteca, la cual adoptó los temas esenciales de la experiencia extática chamánica. Tal vez en Malinalco se haya dado la escisión definitiva con este substrato, que sin desaparecer, fue absorbido por el sacerdocio azteca. De esta manera Malinalco, lugar donde se despreció a una líder de este culto acusándola de hechicera, marcaría el declive del prestigio chamánico entre los aztecas y sería señal de que en ese momento se encontraba ya en total decadencia para los aztecas. Curiosamente, los frescos que decoran el convento de Malinalco para conversión de los indígenas, nos han dejado clara huella de la presencia de este mundo imaginario.

VI FIGURAS.


Figura 1.- Representación del águila, símbolo solar, en su aguiar. Convento de  Malinalco. (Foto de A. Barrañón.)


           Fig.2.- Detalle de los frescos del convento de Malinalco.
     Se muestran los pájaros rodeados de plantas con propiedades extáticas,  representado al paraíso. (Foto de A. Barrañón.)



Fig.3.- Detalle de los frescos del convento de Malinalco. Muestra el tema del ave posada en las ramas del árbol celestial para representar el paraíso. (Foto de A. Barrañón.)


Figura 4.- Muestra al conejo (tochtli), símbolo lunar
 degustando los frutos del árbol del paraíso. (Foto de A. Barrañón.).


Fig. 5.- Detalle de los frescos del convento de Malinalco. Representa el paraíso cristiano incorporando glifos (Foto de A. Barrañón.)


Fig. 6.- Detalla de la boveda del Convento de Malinalco
con la representaciones de la flor solar de cuatro pétalos.
aztecas y plantas con propiedades psicotrópicas.(Foto de A. Barrañón.)



Fig 7.- El tema del ave posada en el árbol del mundo es el leitmotif del fresco del paraíso en el Convento de Malinalco.(Foto de A. Barrañón.)


Fig. 8.- Mater Dolorosa, tlacuilos del

Convento de Malinalco. (Foto de A. Barrañón.)


Fig. 9.- Mater Dolorosa, tlacuilos del Convento de Malinalco. (Foto de A. Barrañón.)


Fig. 10.- De profundis, tlacuilos del
Convento de Malinalco. (Foto de A. Barrañón.)


Fig. 11.- Detalle del águial en el aguiar donde se
aprecia el glifo del agua florida.
 

REFERENCIAS.

[ 1 ]  Boris Frolov, "L’art paleolithique: prehistoire de la science ?", Unión Internacional de Ciencias Prehistóricas y Protohistóricas, X Congreso. México, 1981, Comisión XI. Arte Paleolítico, p. 64, 69, 70.
[ 2 ]  Van der Leeuw, G. Fenomenología de la religión. México: FCE, 1964, pp. 578-580.
[ 3 ]  López Austin, Alfredo. Textos de medicina náhuatl. México: UNAM, 1993, p. 15.
[ 4 ]  López Austin, Alfredo. Textos de medicina náhuatl. México: UNAM, 1993, p. 15.
[ 5 ]  Métraux, A. Religioni e riti magici nell’America Meridionalle. Milano: Il Saggiatore, 1971, p. 132.
[ 6 ]  Métraux, A. Le shamanisme chez les Indiens de l’Amérique de Sud tropicale., p. 210.
[ 7 ] Métraux, A. Le Shamanisme chez les Indiens de l’Amerique du Sud tropicale, "Acta americana ", vol. II, México 1944; I, pp. 197-219; II, pp. 320-341.
[ 8 ] A. Butt. Réalité  et idéal dans la pratique chamanique, "L’Homme", t. II, n. 3, Paris (sept-dic. 1962), pp. 5-52.
[ 9 ] J. Gillin. The Barama river Caribs of British Guinea, "Papers of the Peabody Museum of American Archeology and Ethnology", Harvard University Press, vol. XIV, n. 2 (1936), pp. 169-173.
[ 10 ]Métraux, A. Religioni e riti magici nell’America Meridionalle. Milano: Il Saggiatore, 1971, p. 119.
[ 11 ]Métraux, A. Études  d’ethnographie Toba-Pilaga (Gran Chaco), "Anhtropos", vol. XXXII (1937).
[ 12 ] Eliade, Mircea. Le chamanisme et les techniques archaïques de l’extase. Paris: Payot, 1983, p. 68-69.
[ 13 ] Métraux, A. Les hommes-Dieux chez les Chiriguano et dans l’Amerique du Sud, "Revista del Instituto de Etnología de la Universidad Nacional de Tucumán", t. II, parte I, 1931, pp. 61-91.
[ 14 ]  Jesuita Anónimo. Enformacaon do Brazil e de suas Capitanias (1584), "Revista do Inst. Hist. E geogr. brasileiro", t. VI, Rio de Janeiro 1844, p. 92.
[ 15 ] Métraux, A. Religioni e riti magici nell’America Meridionalle. Milano: Il Saggiatore, 1971, p. 26.
[ 16 ] P. Lozano. Historia de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán, ed. de A. Lamas. Buenos Aires, Biblioteca de la Plata, 1873-1875, t. III, pp. 330-363.
[ 17 ]  P. Mingo. Historia del Origen, Fundación y progresos del Colegio de Propaganda fide de Misioneros Apostólicos franciscanos observantes de la Villa de Tarija, p. 15
[ 18 ]  Westheim, Paul. Ideas fundamentales del arte prehispánico en México. México: Era, 1991, p. 49.
[ 19 ]Ricard, Robert. La conquista espiritual de México. México: FCE, 1991, p. 302.
[ 20 ] "El primer día de los trece es del primer carácter, que se llama cicpactli; el segundo de otro carácter que se llama ácatl que quiere decir caña; el tercer día es de otro carácter que se llama calli, quiere decir casa; el cuarto día es de otro carácter que se llama cuetzpallin, que quiere decir lagartija; el quinto día es de otro carácter que se llama cóatl, que quiere decir culebra; ...el duodécimo día es de otro carácter que se llama malinalli, que quiere decir heno...", en  Sahagún, Bernardino. Historia General de las cosas de Nueva España. México: Porrúa, 1992, p. 223.
[ 21 ] Durán, fr. Diego.  Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme. México: Porrúa, 1984, p. 230.
[ 22 ] Chimalpain Cuauhtlehuanitzin. Memorial Breve acerca de la Fundación de la Ciudad de Culuhuacán. México: UNAM, 1991, p. 3.
[ 23 ] Calderón, Francisco R. Historia económica de la Nueva España en tiempo de los Austrias. México: FCE, 1988, p.55.
[ 24 ]  Chimalpain Cuauhtlehuanitzin. Memorial Breve acerca de la Fundación de la Ciudad de Culuhuacán. México: UNAM, 1991, p. 7.
[ 25 ]González Torres, Yólotl. El sacrificio humano entre los mexicas. México: FCE, 1994, p. 246.
[ 26 ] Códice Boturini, p. 47, trad. Luis reyes.
[ 27 ]Cortés, Hernán. Cartas de Relación. México: Porrúa, 1993, pp. 148-151
[ 28 ]Ricard, Robert. La conquista espiritual de México. México: FCE, 1991, p. 141.
[ 29 ]Mendieta, fray Gerónimo de. Historia Eclesiástica Indiana. México: Porrúa, 1993, p. 248.
[ 30 ]Ricard, Robert. La conquista espiritual de México. México: FCE, 1991, p. 154.
[ 31 ]Calderón, Francisco R. Historia económica de la Nueva España en tiempo de los Austrias. México: FCE, 1988, p.333
[ 32 ] Calderón, Francisco R. Historia económica de la Nueva España en tiempo de los Austrias. México: FCE, 1988, p. 298-299.
[ 33 ] Calderón, Francisco R. Historia económica de la Nueva España en tiempo de los Austrias. México: FCE, 1988, p.248.
[ 34 ] Zavala, Silvio. La encomienda indiana. México: Porrúa, 1992, p. 676.
[ 35 ] Westheim, Paul. Ideas fundamentales del arte prehispánico en México. México: Era, 1991, p. 92.
[ 36 ] Krickeberg. Felsplastik und Felsbilder bei den Kulturvölkern Altmexikos.
[ 37 ] Westheim, Paul. Ideas fundamentales del arte prehispánico en México. México: Era, 1991, p. 254.
[ 38 ] Durán, fr. Diego. Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme. México: Porrúa, 1984, p. 284-285.
[ 39 ] Sahagún, Bernardino. Historia General de las cosas de Nueva España. México: Porrúa, 1992, p. 887.
[ 40 ] Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 118-121.
[ 41 ] Sahagún, Bernardino. Historia General de las cosas de Nueva España. México: Porrúa, 1992, p. 892.
[ 42 ] Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 138.
[ 43 ]Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 143-144.
[ 44 ] Limón Olvera, Silvia. Las cuevas y el mito de origen. México: CONACULTA,  1990, p. 68-69.
[ 45 ]Durán, fr. Diego.  Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme. México: Porrúa, 1984, p. 231.
[ 46 ] Sahagún, Bernardino. Historia General de las cosas de Nueva España. México: Porrúa, 1992, p. 433.
[ 47 ]"   Y al varón le hace merced que sea fuerte, valiente y vencedor en la guerra, y le hace merced que sea contado entre los soldados fuertes y valientes que se llama cuauhpétlatl, ocelopétlatl; y también (le) hace merced de riquezas y deleites, y de otros regalos que él suele dar a los que le sirven, y también le da honra y fama[...] Ausentaos de los pueblos, id en pos de los soldados viejos a la guerra, desead las cosas de la milicia: seguid a los valientes hombres que murieron en la guerra, que están ya holgándose y deleitándose y poseyendo muchas riquezas, que chupan la suavidad de las flores del cielo y sirven y regocijan al señor sol, que se llama Tiacauh, quauhtleuánitl, in yaomicaui   .". en: Sahagún, Bernardino. Historia General de las cosas de Nueva España. México: Porrúa, 1992, p. 335.
[ 48 ] " Peleaban contra ellos cuatro, los dos vestidos como tigres y los otros dos como águilas; y antes que[ comenzasen a pelear levantaban la rodela y la espada hacia el sol y luego comenzaban  a pelear uno contra uno; y si era valiente el que estaba atado y se defendía bien acometíanle todos cuatro; en esta pelea iban bailando y haciendo muchos meneos los cuatro.
   Cuando iban a acuchillar a los ya dichos hacían una procesión muy solemne de esta manera: salían de lo alto del cu que se llamaba Iopico muchos sacerdotes, aderezados con ornamentos que cada uno representaba a uno de los dioses; eran en gran número, iban ordenados como procesión (y) detrás de todos iban los  cuatro, dos tigres y dos águilas, que eran hombres fuertes; iban haciendo ademanes de pelea con la espada y con la rodela, como quien esgrime, y en llegando abajo iban hacia donde estaba la piedra como muela donde acuchillaban los cautivos, y rodéabanla todos y sentábanse en torno de ella, algo redrados, en sus icpales que llaman quéchol icpalli, estaban todos ordenados. ", Tomado de  De las ceremonias y sacrificios que se hacían en el segundo mes que se llamaba Tlacaxipehualiztli, en: Sahagún, Bernardino. Historia General de las cosas de Nueva España. México: Porrúa, 1992, p. 101.
[ 49 ] Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 132.
[ 50 ] Durán, fr. Diego. Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme. México: Porrúa, 1984, p. 107.
[ 51 ]Durán, fr. Diego.  Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme. México: Porrúa, 1984, p. 230.
[ 52 ] Sahagún, Bernardino. Historia General de las cosas de Nueva España. México: Porrúa, 1992, p. 466.
[ 53 ]Durán, fr. Diego. Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme. México: Porrúa, 1984, p. 106.
[ 54 ] Durán, fr. Diego. Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme. México: Porrúa, 1984, p. 113.
[ 55 ]A. Caso. Trece obras maestras de la Arqueología Mexicana. México, 1938, p. 95 .
[ 56 ]Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 76.
[ 57 ] Sahagún, Bernardino. Historia General de las cosas de Nueva España. México: Porrúa, 1992, p. 101.
[ 58 ]Sahagún, Bernardino. Historia General de las cosas de Nueva España. México: Porrúa, 1992, p. 512.
[ 59 ] Sahagún, Bernardino. Historia General de las cosas de Nueva España. México: Porrúa, 1992, p. 145.
[ 60 ]Sahagún, Bernardino. Historia General de las cosas de Nueva España. México: Porrúa, 1992, p. 145.
[ 61 ] Sahagún, Bernardino. Historia General de las cosas de Nueva España. México: Porrúa, 1992, p. 480.
[ 62 ] Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 118.
[ 63 ]"   En las juncias de Chalco, donde es la casa del dios,/el verde luciente tordo  y el tordo de rojo color gorjean:
sobre ruinas de piedra preciosas cantando gorjea el ave quetzal./Donde se tiende el agua florida, entre flores de jade olorosas,/con flores se enlaza el pájaro tornasol:/en medio de ellas canta, en medio de ellas trina el ave quetzal,/.../Bailan las flores olientes a cacao al son del tamboril:/viven cuajadas de roció y se reparten./Ya llegaron las flores, las flores primaverales:/bañadas están en la luz del sol:/¡ múltiples flores son tu corazón y tu carne, oh dios !/
¿ Quién no ambiciona tus flores, oh dios dador de la vida ?/ Están en la mano del que domina la muerte:/
se abren los capullos, se abren las corolas:/se secan las flores si las baña el sol./ Yo de su casa vengo, yo flor perfumada:/alzo mi canto, reparto mis flores:/¡ Bébase su néctar, repártanse las flores:/
abre sus flores el dios, de su casa vienen las flores acá !."/", en: Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 100.
[ 64 ] Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 118.
[ 65 ] Bernardino Sahagún. Ms. Cantares Mexicanos, en: Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 118-121.
[ 66 ]" ¡ Tu cuerpo y tu pensamiento/son brotes de hierba, oh príncipe Télitl,/una esmeralda es tu corazón,/
flor fragante de maíz, o de cacao./ Tú estás enlazado al Arbol Florido/a las flores que ríen en Tamoanchan:/
¡sobre estera de flores medran aquellas flores,/ y raíz no conocen !"
, en: Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 181.
[ 67 ] Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 101.
[ 68 ] Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 210.
[ 69 ] Constanza Vega Sosa. "El curso del sol en los glifos de la cerámica azteca tardía",  Estudios de Cultura Náhuatl, Vol. 17 (1984), p. 125.
[ 70 ] Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 187.
[ 71 ] Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 197.
[ 72 ] Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 201.
[ 73 ] Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 204.
[ 74 ] Garibay K., Angel María. Historia de la literatura náhuatl. México: Porrúa, 1971, p. 212.


Armando Barrañón Cedillo
Depto. de Ciencias Básicas, UAM-Azcapotzalco, Av. San Pablo 24, Col.Reynosa-Tamaulipas, D.F.

Ciencia Maya

De la Ciencia y Numeración maya                                                                               

El sistema de escritura maya, a menudo llamada jeroglífica por un vago parecido superficial con la escritura del Antiguo Egipto, era una combinación de símbolos fonéticos e ideogramas. El descifrado de la escritura maya ha sido un largo y laborioso proceso. Desafortunadamente, los sacerdotes españoles ordenaron la quema de todos los libros mayas poco después de la conquista. El hecho fue un gran golpe a la conservación del conocimiento de la antigua escritura maya. No todos los mayas hablaban la misma lengua.

Hicieron observaciones astronómicas extremadamente precisas. Sus diagramas de los movimientos de la luna y los planetas son iguales o superiores a los de cualquier otra civilización coetánea, aunque no hayan utilizado ningún artefacto para sus observaciones.

Al igual que otras civilizaciones mesoamericanas, los mayas utilizaban un sistema de numeración de base 20 (vigesimal) y de base 5. También los mayas preclásicos (o sus predecesores olmecas) desarrollaron independientemente el concepto de cero alrededor del año 36 AC.[1] Este es el primer uso documentado de un cero como lo conocemos hoy en día; vale decir que parecen haber estado usando el concepto de cero siglos antes que en el viejo mundo. Las inscripciones, los muestran en ocasiones trabajando con sumas de hasta cientos de millones y fechas tan extensas que tomaba varias líneas el poder representarlas.

Nivel

Multiplicador

Ejemplo A

Ejemplo B

Ejemplo C

× 400

 

× 20

× 1

 

 

 

       32

    429

   5125

 

 

Numeración romana

El sistema de numeración romana se desarrolló en la antigua Roma y se utilizó en todo su imperio. Es un sistema de numeración no posicional, en el que se usan algunas letras mayúsculas como símbolos para representar los números.

Los símbolos válidos en el sistema de numeración romano, y sus equivalencias decimales son:

Romano

Decimal

Nota

I

1

Unus

V

5

Quinque. V es la mitad superior de X; en etrusco Λ.

X

10

Decem

L

50

Quinquaginta

C

100

Letra inicial de Centum.

D

500

Quingenti. D, es la mitad de la Digamma Φ (como phi).

M

1000

De Mille. Originalmente era la letra Digamma.

Romano (miles)

Decimal

Nominación

V

5000

cinco mil

X

10000

diez mil

L

50000

cincuenta mil

C

100000

cien mil

D

500000

quinientos mil

M

1000000

un millón

 

Numeración egipcia

El sistema de numeración egipcio permitía representar números, desde el uno hasta millones, desde el inicio de la escritura jeroglífica. A principios del tercer milenio a. C. los egipcios disponían del primer sistema desarrollado de numeración de base 10. Aunque no era un sistema posicional, permitía el uso de grandes números y también describir pequeñas cantidades en forma de fracciones unitarias: las fracciones del Ojo de Horus.

En el Antiguo Egipto se podían representar las cifras con números o palabras (fonéticamente): como "30" o "treinta".

La representación fonética del número treinta, sería:


 

mientras que la expresión numérica de 30, era:

Sin embargo no era muy común la representación de voz, con la excepción de los números uno y dos.

Números cardinales

Los siguientes signos jeroglíficos eran usados para representar las diferentes potencias de diez en la escritura de izquierda a derecha.

Valor

1

10

100

1.000

10.000

100.000

1 millón, o
infinito

Jeroglífico


o

Descripción

trazo vertical (bastoncito)

asa o herradura invertida

cuerda enrollada (espiral)

Flor de loto con tallo.

Dedo

Renacuajo o rana.

Hombre arrodillado con las manos levantadas

 

Los demás valores se expresaban con la repetición del símbolo, el número de veces que fuera necesario. Por ejemplo, el bajorrelieve de Karnak, que habla del botín de Thutmose III (siglo XV a. C.) (Museo del Louvre, París), muestra el número 4622 como:

 


 

Está escrito de izquierda a derecha y de arriba a abajo pero en el grabado original en piedra están de derecha a izquierda y los signos están invertidos (los signos jeroglíficos podían ser escritos en ambas direcciones, de derecha a izquierda o de izquierda a derecha, incluso verticalmente).

Números ordinales [editar]

Para escribir los números ordinales los egipcios utilizaron tres formas diferentes:

Indicaban el número ordinal: primero, mediante el jeroglífico tpy

 

Para escribir los números ordinales: segundo a noveno, usaban los números cardinales, añadiendo el sufijo nu:

 

Los números ordinales décimo en adelante, se indicaban mediante el participio del verbo llenar: mt


El cero [editar]

En el Papiro Boulaq 18, datado en la dinastía XIII, hay un símbolo para el cero: el término nfr

 

La Diàspora Africana en Mèxico

domingo 14 de diciembre de 2008

LA DIÁSPORA AFRICANA EN MÉXICO


SEGUNDA PARTE DE UN PEDACITO DE ÁFRICA EN MÉXICO


Por: Antonio Mota Flores
ASI-GUERRERO


Una de las principales razones que me llevo a presentar este reportaje de la estirpe afromestiza de México, en la Agencia Sinarquista de Información, fue porque de alguna manera mi esposa lleva “gotas” de sangre africana, además del desconocimiento propio y el de muchas personas mas, pues es lamentable que en pleno siglo XXI muchos desconozcan que hay negros en México y sobre todo que esa presencia africana se encuentra ubicada principalmente en la costa chica de Oaxaca y Guerrero.

He tenido la oportunidad de conocer “varios pueblos negros” he visto sus tradiciones, costumbres y comportamientos, sobre todo sus hábitos muy comunes, entre ellos las danzas, los bailables con elementos integradores y perceptivos que son la vigorosidad en el zapateado, la picardía, la fortaleza y el entusiasmo.

Con la publicación de varios artículos periodísticos, escritos, libros, investigaciones, reportajes etc., se nos brinda una oportunidad de revalorizar nuestras diferentes culturas, costumbres y razas que existen en nuestro país, ya que solo conociendo nuestras raíces podremos reafirmar nuestra identidad, para reivindicar a la vez a esta llamada tercera raíz; “LA CULTURA NEGRA”.


Con respecto a la terminología aplicada en el sur del país, concretamente en Oaxaca y Guerrero, se dice que desde el siglo XIX empezaron a surgir los términos de “COSTA GRANDE” Y “COSTA CHICA”, la Grande se refiere al litoral ubicado desde Zihuatanejo hasta Acapulco, y la costa Chica a su continuación de Acapulco hasta la frontera entre los estados de Guerrero y Oaxaca, arrojando como distintivo entre estas dos regiones que los habitantes de la costa grande son “güeritos” y los habitantes de la costa chica, son de apariencia “morenita”.

Mis suegros Gertrudis García Escuen y Leonardo Andraca Hernández, ella originaria de José Maria Morelos, Agencia municipal de Santa Maria Huazolotitlán, Jamiltepec, Oaxaca, me hizo conocer “su pueblo” y pude investigar que anteriormente se llamaba Poza Verde y el cual es parte de la costa chica oaxaqueña, cuando visite por primera vez esos lugares, tuve la oportunidad de convivir con los “negros”, verlos, y analizar su forma de ser, pensar y actuar, visite varias agencias, como el potrero, el chivo etc. Y al estar parado en esas tierras sentí y viví una sensación muy grande, por momentos visualicé África, me sentí en África, ver la fortaleza de los “negros” oaxaqueños me hicieron compararlos con los africanos, y el resultado fue sorprendente, y en ese año de 2003 fue una sensación real y sincera, la que sentí por esa gente, no me sentí discriminatorio, pues nunca he sido racista y mi madre siempre me enseño a respetar y me inculco el respeto y me enseño la variedad de razas existentes en el mundo.

Cuando uno visita esas Agencias municipales del estado de Oaxaca, comparar África con esos pueblos no es cosa alejada a una realidad, puede uno encontrar muchas similitudes, en las casas, en el físico, en lo cultural etc.

Recuerdo también los gratos momentos que acompañé a los integrantes del comité nacional sinarquista en varias giras por la republica, en especial por Oaxaca mismas que compartí con Hugo García Torres(+) originario también de José Maria Morelos, con el que sostuve innumerables platicas con relación a la cultura y cimientos de su pueblo, de su raza y costumbres y empecé a descubrir el África mexicana de la costa chica de Oaxaca.

Asimismo podemos hacer mención, que esta región oaxaqueña, aparte de recibir la influencia de la cultura africana, también recibieron una notable influencia chilena, Minizo y Huatulco, fueron los puertos de entrada al comercio a través de comerciantes chilenos, quienes traían consigo la alegría de sus danzas y música que amalgamado con la picardía afromestiza dio origen a lo que en la actualidad se le conoce a esas canciones y música como “chilenas”.

Les había comentado que los primeros negros llegaron a México procedentes principalmente de África occidental. Los esclavos los llamaban “piezas de indias” cuando eran medidos, pesados y embarcados en Luanda, Angola. Los que sobrevivían a la travesía del océano se convertían en las manos y los pies del amo blanco. Otros negros de la costa de Guinea eran clasificados como más vigorosos, pues resistían más y “duraban mas” y dicen que tenían poderes mágicos, para descubrir el oro.

Hernán Cortes al llegar a América, durante la conquista traía un negro africano de esclavo, para su servicio llamado Juan Garrido quien fue el primero en sembrar trigo en el llamado nuevo mundo. Asimismo se dice que era costumbre de conquistadores y exploradores hacerse acompañar de negros esclavos.

Durante la entrevista que realice con el Sr. Remigio García Trinidad, me contaba que hace varios años un barco encalló frente a las costas de Oaxaca, mismo que era tripulado por españoles, y que además traía centenares de esclavos negros africanos, los cuales fueron abandonados a su suerte y ellos ingeniándoselas, desembarcaron en la costa chica oaxaqueña, y al paso del tiempo se mezclaron con la población indígena mexicana, dando como resultado la raza afromestiza, según la versión de “papa millo” como conocen a don Remigio García. Reforzando esta versión el Sr. Leonardo Andraca comenta que existen todavía en la actualidad vestigios del barco que trajo consigo a los africanos a nuestro país.

Retomando la procedencia de los negros a América y en especial a nuestro país, es difícil determinar, según los investigadores el señalamiento preciso de los orígenes tribales de los negros. Lo que si se tiene bien establecido es que los primeros negros venidos a México, procedían de una zona limitada de la costa occidental africana, situada aproximadamente entre el rió Senegal y el Coanza. Esos lugares de donde provienen los negros traídos a la nueva España son de: Galam, Sierra Leona, Guinea y Liberia, Sudan, Provincia Munshi, Cabo Verde, Delta, Madagascar, Malaya y sumatra.

La población de origen africano empezó a mezclarse poco después de su llegada a la costa chica con la población indígena de la región entre las que se encuentran la ayacatesca, quihuiteca, nahua, amuzga, mixteca y chatina entre otras mas, posteriormente con la raza mestiza y hasta asiática que también llegaron como esclavos procedentes de Indonesia y Melanesia, de esta manera en la actualidad en la costa chica coexisten tres etnias claramente diferenciadas: la indígena, la afromestiza y la mestiza.

En la década de los noventas, llego a México a la costa chica de Oaxaca a la agencia del Ciruelo, en el municipio de la Estancia, el Padre Glyn Jemmott, sacerdote de Trinidad y Tobago al llegar a esa zona negra, quedo sorprendido al encontrar a negros como él. Desde esa fecha, el padre Glyn ha sido un bienhechor y defensor de los pueblos negros de México y siempre ha luchado por los derechos humanos de los afromexicanos.

El padre Glyn Jemmontt ha realizado varios encuentros, talleres y reuniones de la cultura afromestiza, a él se le debe el que se tenga un museo y la lucha incansable por los derechos humanos de los negros. Cuentan que el padre Glyn al regresar de vacaciones a Trinidad y Tobago, contó a los suyos sobre la experiencia en México y les dijo hay negros como nosotros, no le creyeron y vinieron trinitarios a Oaxaca y quedaron sorprendidos por ese grato encuentro, se dice que hasta lloraron de la emoción al encontrar esta cultura africana en nuestro país.

La cultura de los afromexicanos se representa en varias tradiciones y eventos culturales, tal es el caso de la DANZA DE LOS DIABLOS que es la que más representa eh identifica las comunidades negras de la Costa Chica de Oaxaca.

En el municipio de Cuajinicuilapa, del estado de Guerrero, año con año se efectúa el tradicional concurso de Danza de los Diablos donde se enfrentan diferentes poblaciones y compiten danzando por largas horas, esta danza es un perfil vivo de las raíces africanas que tienen esos mexicanos de la costa chica de Oaxaca y Guerrero.

Esta danza de los diablos se personifica durante las fiestas y celebraciones a todos los santos y en el día de muertos y contrariamente a lo que podría pensarse de emular o invocar el mal, los diablos representan a las almas de los muertos.

Hay mucho por contar, y podríamos seguir escribiendo muchas paginas sobre los afromexicanos de la costa chica, en próximas entregas a través de esta pagina informativa de la Agencia Sinarquista de Información, seguiremos tratando este tema que para muchos es nuevo y novedoso, desconocido y excitante, al conocer que en México los negros tienen sangre del África y no como muchos pensaban “los costeños están así por tanto sol”.

El año próximo, la Unión Nacional Sinarquista, celebrara su VII FESTIVAL CULTURAL SINARKALLI 2009 en el Puerto de Acapulco, Guerrero, los organizadores ya preparan los temas, artistas y exposiciones que habrá de tener dicho festival, y los organizadores han incluido con el respeto y reconocimiento, a la raza afromexicana y habra un lugar muy especial para este importante y trascendental tema de la raza afromexicana. Pero eso lo daremos a conocer en otra ocasión, mientras tanto sigamos adelante y esperamos sus comentarios opiniones en los correos electrónicos en: antonio_mota2002@hotmail.com o asi.uns@gmail.com y asi_uns@hotmail.com

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Un Pedazo de Africa en Mèxico.

Un Pedazo de Africa en Mèxico.

domingo 7 de diciembre de 2008

 REPORTAJE DE LA AGENCIA SINARQUISTA

 


Por: Antonio Mota Flores
ASI-GUERRERO

El desconocimiento de la gran mayoría de Mexicanos que desconocen las raíces de nuestros pueblos, hispanos, mestizos son comunes para quien los escucha, e inclusive dentro de los libros de texto de primaria y de secundaria, el tema de los Afromexicanos es un tema que no se da a conocer y cuando uno se da cuenta de la existencia de estos mexicanos con raíces africanas, descubrimos “un mundo” de cosas nuevas que nunca habíamos conocido, ni escuchado y mucho menos visto.

Estos mexicanos han padecido innumerables ataques discriminatorios, algunos afromexicanos de Oaxaca que emigran a los Estados Unidos han sido detenidos por las autoridades del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México como fue el caso en que detuvieron a los familiares de Simeón Herrera porque no les creían que fuesen mexicanos. Los cuestionaron, los hicieron cantar el Himno Nacional y hasta que no presentaron su acta de nacimiento los dejaron ir.


sconocimiento de la presencia africana en México, a menudo las autoridades mexicanas cuestionan su nacionalidad a las personas de tez negra y cabello rizado, y que decir de los mestizos que discriminan a los “negros” oaxaqueños, por ser una raza a la que ellos ven risible y como si fueran de otro planeta caen en una actitud negativa y hasta fuera de lugar, pues los afromexicanos son nacidos en México y tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones que marca nuestra constitución política.

"A muchos los confunden con hondureños por sus características, pero antes que otra cosa, ellos siempre afirman que primero son mexicanos", expresa Martín Alemán, originario de Costa Chica, Oaxaca, en el suroeste de México, una de las áreas más conocidas por su población de origen afromexicano.

Martín Alemán, quien es primo de mi esposa Rosario Andraca, subraya que no quiere decir que los mexicanos se avergüencen de sus raíces africanas, simplemente es que las desconocen. Agrega que "La extrema pobreza y la falta de educación han contribuido a que sus pobladores ignoren su origen, a pesar de llevar sus características a flor de piel", Martín Alemán, es inmigrante en Los Ángeles en Estados Unidos y el junto con otros de sus paisanos han organizado la casa de la cultura Afromexicana.


Pero no solo hay desconocimiento en nuestro país de esta Raza Afromexicana, también en muchos países desconocen a estos mexicanos con descendencia africana, el desconocimiento es tal que Martín Alemán comento sobre el desconocimiento respecto a este tema entre la población mexicana e inmigrante en Estados Unidos es tan grande que durante la Gran Marcha celebrada el 25 de marzo del año 2006, Martín Alemán y unos amigos del mismo pueblo de José Maria Morelos, Oaxaca, constantemente escuchaban murmurar a las personas: "Mira, en medio de la marcha andan unos negros ¡y hablan español!". Martín subraya que cuando le decía a la gente que ellos no eran afroamericanos, sino mexicanos de Oaxaca, la gente simplemente no les creía y pensaban que eran hondureños o cubanos.

El desconocimiento de la cultura africana en México no es casualidad porque el mismo gobierno se ha encargado de enterrar la historia de esta cultura, con la independencia (1810), el sistema de castas español legalmente llegó a su fin, se abolió la esclavitud y se decretó que todos los ciudadanos, sin importar el color de su piel, fueran tratados iguales y reconocidos como mexicanos, a pesar de no existir una segregación racial en México como en Estados Unidos, la discriminación contra la población mestiza o Afromexicana no desapareció de la sociedad, y es un estigma que se sigue viviendo hasta nuestros días.

Con la instauración de una identidad nacional mexicana, también se dispersa de la historia ‘oficial’ de los afromexicanos y la eventual negación de las importantes contribuciones de África a México, después de la Revolución Mexicana, José Vasconcelos, ex secretario de Educación, definió la mexicanidad como la unión del indio y el español, eliminando de un brochazo toda influencia de origen africano. Con su teoría de la "raza cósmica", el también escritor estableció que la "raza de bronce" era el resultado del encuentro entre Europa y América, ignorando completamente África, razón de desconocimiento o de hipocresía y tal vez vergonzante para el propio vasconcelos.

Sagrario Cruz Carretero, antropóloga en la Universidad de Veracruz, indica que la historia de la tercera raíz mexicana —la africana— estaba prácticamente olvidada en México, y no fue reconocida por el gobierno hasta 1992, casi 500 años después de la llegada de los africanos a las costas de Veracruz.

Además, enfatiza que en los libros de educación pública se menciona vagamente su influencia, al grado que todavía mucha gente no sabe y/o niega su presencia en el país.

La antropóloga cuenta que cuando los afromexicanos salen de sus comunidades, en muchas ocasiones rumbo a Estados Unidos, constantemente son detenidos por elementos de la policía federal preventiva que los acusan de ser indocumentados y los obligan a cantar el Himno Nacional para comprobar su nacionalidad.

Agrega que en la década de 1990 un grupo de pobladores de Mata Clara, en Veracruz, fue encarcelado por varios días en el Distrito Federal, con el argumento de que en México "no hay negros".

Glyn Jemmott, sacerdote de Trinidad y Tobago que ha vivido en Costa Chica durante los últimos 25 años, indica que es imposible negar la presencia africana en México. "Se puede ignorar y ha sido rechazada por varios siglos, pero no se puede borrar porque nació y creció con el país".

El sacerdote comenta que en México no se lleva una contabilidad del grupo, pero es tan grande que hasta el más "blanquito" puede ser que lleve una gota de sangre africana, porque la mezcla entre españoles, indígenas y africanos empezó inmediatamente desde su llegada a las costas de Veracruz.

Incluso menciona que la mayoría de la población negra en México no se cree que sea pura, es por eso que se identifican como afromestizos.


Gonzalo Aguirre Beltrán, padre del primer estudio de Los Negros en México, en 1948, y del cual no hubo seguimiento hasta la década pasada, indica que después de la Independencia se consideró que el 10% de la población era de origen afromestizo.

Pero el padre Jemmott considera ese número conservador, tomando en cuenta el estigma que hay en gran parte de los países latinoamericanos de minimizar o ignorar la presencia africana de su propia identidad.

A pesar de sus grandes contribuciones, la población africana en México es una de las más marginadas en Oaxaca, Guerrero, Veracruz y Coahuila.


Actualmente algunos apellidos de origen afromestizo que podemos escuchar en México son Moreno, Crespo, Pardo y Prieto; y alimentos que se creen netamente mexicanos como el menudo, las tripas y la moronga tienen origen africano.

Héroes nacionales como José María Morelos y Pavón, caudillo de la Independencia; Vicente Guerrero, segundo presidente de México, y Lázaro Cárdenas, uno de los más reconocidos sanguinarios presidentes que ha tenido el país, eran de ascendencia africana.

Además, la música jarocha y las fiestas como El Fandango y los carnavales tienen grandes influencias africanas. En la costa chica de Oaxaca los principales asentamientos Negros son: Cortijos, Llano Grande, Lo de Soto, Tacubaya, Maguey, Santo Domingo Armenta, El Ciruelo, Corralejo, Collantes, el Chivo, La Boquilla, José Maria Morelos, Paso del Jiote, Río Viejo, Río Grande, Río Verde, y Chacahua sin dejar de contar con los poblados que comprenden en toda la costa chica desde Acapulco hasta el Istmo de Tehuantepec, que han arraigado sus costumbres afro-mexicanas con su música, bailes, comidas y costumbres, que incluso han arraigado y creado las famosas “chilenas” costeñas que será un tema que tratare en otra ocasión.

ANTECEDENTES HISTORICOS

De acuerdo con las investigaciones realizadas a varias personas afro- mestizos, en primer termino arribaron los africanos a la Nueva España y posteriormente a Guerrero y Oaxaca, negros islamizados del Sudán, provenientes de Cabo Verde, Sierra Leona y Las Costas de Marfil. Se afirma que éstos por haber sido los primeros y los que llegaron inmediatamente después en una forma masiva, habitantes del Bantú, originarios del Congo, Así Como Angola y en Menor cantidad de Mozambique, fueron los que marcaron su huella de un modo significativo en las diferentes culturas regionales de nuestro país. En tanto que los últimos en arribar a México, procedían del área cultural del Golfo de Guinea, dada su escasa importancia, no alcanzaron a dejar vestigios palpables.

Los primeros negros fueron introducidos a América por Hernán Cortes durante la conquista. Por otro lado el trafico de esclavos negros se concentro en el Puerto de Veracruz a finales del siglo XVIII el panuco, Campeche y Acapulco recibían mercancías y esclavos procedentes de las islas filipinas.


INTRODUCCIÓN DE LOS NEGROS A LA COSTA CHICA DE OAXACA Y GUERRERO

Se tiene conocimiento que desde el siglo XVI se introdujeron esclavos negros al Estado de Oaxaca para trabajar en las minas de Chichicapan y en el cultivo de caña de azúcar, estos esclavos podían ser vendidos y comprados porque se les desconocía su condición de seres humanos.

Algunos fueron enviados a las costas del antiguo reino mixteco de tultepec, lo que hoy es jamiltepec, juquila, pochutla y una extensa zona de la costa del pacifico.

Los negros de Oaxaca fueron llevados a los lugares donde se les necesitaba como trabajadores, porque una gran parte de la población indígena había muerto durante la conquista o después. La primera comunidad a donde llegaron los negros fue nombrada Cortijos.

Cuando uno esta pisando los lugares afromestizos de Oaxaca se pueden imaginar que se esta parado en algún lugar del África, sus bailes, su fisonomía, su fuerza, sus bailes, costumbres y culturas, sacan a la luz una herencia africana con la diferencia de que se esta en México y se convive con mexicanos y que aunque son tratados como personas “raras” son personas humanas, mexicanas y mexicanos que muchos mexicanos abusan de la dignidad de “nuestros negros”, y se cae e una xenofobia brutal e indigna, pues la raza afromestiza o Afromexicana es una raza muy nuestra y con orgullo debemos sentirnos complacidos en conocer, convivir y cohabitar con esta raza negra que forman parte de lo que somos, una gran nación mexicana.

Durante el próximo festival Cultural Sinarkalli 2009 estaremos preparando un apartado muy especial, con una exposición fotográfica de la cultura de la AFRICA EN MÉXICO.

CITAS BIBLIOGRAFICAS y apoyos para este reportaje:
PROYECTO DANZA TRADICIONAL AFROMESTIZA Prof. Israel Reyes Larrea. José Maria Morelos, Huazolotitlan, Jamiltepec, Oaxaca.
Periódico el sol de México.
Entrevista con el Sr. Remigio García Habana noviembre del 2008.
Entrevista con Teresa Andraca García Diciembre de 2008.
Fotografías de la Agencia Sinarquista de Información

BATALLÓN DE SAN PATRICIO

"Un sepulcro para ellos de honor..."

Francisco González Bocanegra

En las procelosas aguas de la historia nacional, nos hemos encontrado en multiplicidad de ocasiones con una serie de personajes de nacionalidad extranjera que han desempeñado papeles preponderantes en el devenir de los sucesos patrios, no todos ellos fastos por cierto (prueba de ello, es la tenebrosa figura de Joel Robert Poinsett, embajador norteamericano en México, con la encomienda de los grandes trusts esclavistas y de las logias masónicas de socavar los fundamentos de nuestra nacionalidad, misión que cumplió cabalmente y hasta la presencia de algunos yucatecos de infame memoria, entre los que destaca el execrable Lorenzo de Zavala, el mas perverso y deleznable traidor a la patria que haya visto la luz en este jirón del territorio mexicano). Merced a lo anterior, los habitantes de este país miramos con desconfianza y recelo a quienes habiendo nacido en otro sitio del planeta, se asientan entre nosotros y tratan de salir adelante (amén de que historiadores y comunicólogos de acentuado y trasnochado jacobinismo, se han encargado de atizar suspicacias de esta índole, ignorando que la gente que siendo oriunda de otros lares, decide adoptar como propia nuestra identidad y valores, es susceptible de amar y apreciar a nuestra patria, a veces con mayor intensidad que un nativo de estas tierras). Merced a lo anterior, es menester destacar la existencia de individuos que rompen el esquema consignado con antelación y cuya existencia, lamentablemente ha sido soslayada en los anales de nuestra nacionalidad. Me refiero concretamente al Batallón de San Patricio, unidad de artillería evadida del ejército norteamericano, debido a las similitudes que esta fuerza guardaba con su homólogo británico, que sojuzgaba entonces las verdes praderas de Erie: invasores de un pueblo mas débil y empobrecido, protestantes y arbitrarios. Aproximadamente un 45 por ciento de los integrantes del referido agrupamiento, eran de origen irlandés y en virtud de su catolicismo, se identificaron con nuestros compatriotas, decidiendo pelear hombro con hombro, para resistir la injustificable violación a la soberanía nacional. Al mando estaba el teniente Jhon Riley, que jugó un papel preponderante, motivando a sus hombres, estimulando la moral del batallón para pelear a favor de la causa de la libertad y entrenando a otros extranjeros (alemanes y polacos sobre todo) que vejados por causa de su religión católica, optaban por abandonar las filas del invasor yanqui y engrosar las de nuestras fuerzas armadas, atraídos por la promesa del gobierno de aquel entonces, de otorgarles tierras, que les permitieran arraigarse con firmeza y por supuesto, nuestra nacionalidad. Lo anterior, habida cuenta que habían sido llevados a Texas con argumentos falaces de parte de Sam Houston y Esteban Austin, pero que nunca fueron cumplidos, sufriendo a cambio, arteras y alevosas agresiones motivadas por la diversidad de sus creencias. El Batallón de San Patricio, participó activamente en la batalla de Monterrey, defendiendo con bravura el corazón de la urbe y rechazando "los colorados valientes" (como fueron cariñosamente motejados por los regiomontanos) en dos oportunidades, los asaltos del invasor al grito de "Irlanda por siempre", divisa del agrupamiento. A pesar de su valor y tenacidad, el general Ampudia, comandante en jefe de las fuerzas mexicanas, se desesperó y decidió pactar un armisticio con el general Taylor, quien mandaba las tropas intervencionistas, que estaba a punto ya de batirse en retirada. Los San Patricios, participaron destacadamente en los combates librados en Buenavista, Cerro Gordo, La Angostura (en esta contienda incluso fue otorgada a varios de sus oficiales, la Cruz de Honor de la Angostura, condecoración obtenida por méritos en combate, al causar cuantiosas pérdidas en hombres al enemigo y capturar dos cañones) y Churubusco, batalla que libraron transformados ya en cuerpo de infantería debido a una absurda determinación tomada por el presidente de la república en turno, el corrupto Antonio López de Santa Ana. En Churubusco, las tropas mexicanas se parapetaron tras los muros del convento y establecieron sus líneas de defensa tras los márgenes del río que surcaba los terrenos y pese la desventaja numérica y el superior armamento enemigo, opusieron férrea resistencia, en unión de los batallones Bravos e Independencia, al mando de los generales Manuel Rincón y Pedro María Anaya, hasta que una granada del invasor estalló contra la reserva de pólvora de nuestro ejército, dejando a nuestras fuerzas sin municiones para continuar la brega. El general Anaya, ordenó arriar la bandera para pactar la rendición, cosa que impidió el capitán Patrick Dalton, quien en unión de los integrantes del batallón Irlandés, prosiguió la lucha a bayoneta calada e incluso a puño limpio, consciente de la suerte que correrían en caso de ser tomados prisioneros. Consumada la derrota, los soldados de línea fueron ahorcados por las tropas yanquis, con el cadalso orientado hacia el castillo de Chapultepec, a efecto que vieran como el lábaro mexicano era arriado e izada la enseña de las barras y las estrellas para mayor escarnio. Los oficiales de la agrupación fueron flagelados y marcados con la letra "D" de desertor en las mejillas y condenados a trabajos forzados. Se sabe que Jhon Riley, obtuvo las tierras prometidas por el gobierno mexicano y se asentó en Veracruz donde murió. El ejército mexicano disolvió la unidad en el año de 1850. Los días 12 de septiembre (fecha de las primeras ejecuciones) y 17 de marzo (día de San Patricio, santo patrono de Irlanda) debemos recordar con gratitud a estos valientes, cuya memoria es evocada en la cinta "One Man`s Heroe" (Héroes sin Patria, protagonizada por Tom Berenger, Joaquim de Almeida y Daniela Romo) y cuyos nombres debieran estar con letras de oro en la sede del Congreso de la Unión, pero sobre todo, en el corazón de todos los mexicanos.

POST SCRIPTUM.- Guillermito: que el ejemplo de estos valientes siempre te guíe. Nunca permitas hijo mío, que nada ni nadie vulneren tu honor ni integridad. Tan mexicano es el que nace aquí, como el que habiendo visto la primera luz en otro sitio, decide por convicción, cobijarse bajo nuestra bandera. Rinde honor a la memoria de estos valientes soldados y si otros no reconocen sus méritos, hazlo al menos tú. Te amo profundamente. Besos

 

Revolucion Cultural en el enfoque de Paulo Freire

Revolucion Cultural en el enfoque de Paulo Freire

Freire es uno de los padres de la pedagogía crítica. En una etapa científicamente positivista plantea que la ciencia no puede ser neutra, ni el científico tampoco. En la sociedad del “fin de las ideologías”, del individualismo, del vertiginoso aumento de la riqueza y de la pobreza, Freire habla hasta sus últimos escritos de esperanza, liberación, utopía y amor y, sobre todo, de lucha y no resignación. Esto es lo que caracteriza su vida y su pensamiento, que como él mismo reconoce ha ido evolucionando con el paso de los años y las circunstancias históricas, pero sus ideas eje siguen siendo, para nosotros, de total actualidad.

INTRODUCCIÓN:

Estamos en una nueva etapa histórica denominada Sociedad de la Información. Esta etapa supone un cambio cualitativo respecto a la Sociedad Industrial a la que sustituye, cambio que puede sintetizarse en el nuevo papel que el conocimiento adquiere como elemento productivo frente a otros como la energía, las materias primas, o la mano de obra (Gago, 1995). Como consecuencia, se aprecian cambios en todas las dimensiones de la vida social, desde la laboral (p.e. necesidad de trabajadores cualificados), familiar (p.e. nuevos tipos de familias y relaciones) y, por supuesto, la educativa (necesidad de formar en nuevas competencias adecuadas a las nuevas exigencias sociales). Dentro del mundo de la educación, también merece ser destacado el papel de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (TIC´s)  como agentes educativos cuya presencia es cada vez mayor.

Como consecuencia de lo anterior, podemos afirmar que, ya entrados en el siglo XXI de la “globalización”, las exigencias de la sociedad a la educación son distintas a las de épocas pasadas, tanto en lo que se refiere a nuevos aprendizajes (se incrementa la necesidad del aprendizaje de idiomas, dominio de las nuevas herramientas electrónicas y alfabetización informática, formación en competencias para la acción laboral, social y  personal más que formación de eruditos, …) como procedimientos (capacidad de planificación, supervisión y revisión de la propia acción, aprender a aprender, …) y a valores y actitudes (respeto por la diversidad cultural, pensamiento crítico y creativo, aprender a lo largo de toda la vida, …)

Es evidente que los centros educativos deben cambiar para estar a la altura de las circunstancias, para ser instituciones educativas del siglo XXI que sean respuesta a las necesidades y a las personas que van a vivir en el futuro y no instituciones pensadas para necesidades y personas del pasado.

Esta reforma se está viviendo, a veces, con desasosiego e incertidumbre en todas las etapas del Sistema Educativo, desde la escolaridad obligatoria donde las reformas se suceden cada vez más rápidamente, hasta la Educación Universitaria donde la creación del Espacio Europeo de Educación Superior está suponiendo un replanteamiento de los objetivos y metodologías de enseñanza.

En momentos de cambio como los que estamos viviendo (y que previsiblemente serán cambios continuos) no está de más tener fundamentos sólidos, principios educativos a los que agarrarse, una formación básica profunda desde la que abordar con sensatez los desafíos sociales y educativos que los nuevos tiempos están planteando a la escuela y a la educación en general.

Paulo Freire es una de esas fuentes a la que podemos (y debemos) acercarnos en busca de principios educativos desde los que abordar la reflexión y la acción transformadora de la educación. Y no como una opción más, sino que su aportación es clave para los nuevos retos educativos que se avecinan (que ya están entre nosotros) y a los que no se puede hacer frente más que desde una actitud dialógica, tanto de las propias relaciones de los centros educativos con su entorno (familias, barrio, ciudad,…) en un proceso de transformación de las escuelas, como del propio proceso de aprendizaje que se lleva a cabo dentro y fuera de las aulas. Para afrontar estos retos, Freire es una referencia obligada.

Por tanto, y a pesar de que hay quien sigue pensando que Freire es un autor que tuvo su razón de ser en los años 60 y 70 del siglo pasado, pero que en la actualidad ha sido superado por otras nuevas aportaciones de autores más recientes, en este artículo vamos a defender y argumentar acerca de la actualidad y de la vigencia de las ideas de Freire.

BREVE RESEÑA BIOGRÁFICA

Paulo Freire nace en 1921 en Recife (Brasil). Cuando tiene 8 años su familia tiene que emigrar a Jaboatao, allí muere su padre, experimenta el hambre y comprende el hambre de los demás. Consigue entrar en la Facultad de Derecho de Recife con 22 años, y poco después se casa con Elza, profesora de Primaria. Él que siempre creyó en la fuerza de la familia nos dice (INODEP, 1976: 21):

“Como tenía una irresistible vocación de padre de familia, me casé a los 22 años, con Elza Maia Costa Oliveira de Recife, hoy Elza Freire, católica como yo. Con ella continué el diálogo que había aprendido con mis padres. Tuvimos cinco hijos. Tres niñas y dos muchachos, gracias a los cuales el campo de nuestro diálogo se amplió”

Deja la abogacía, sin apenas haberse estrenado en ella, e ingresa en la División de Educación y Cultura de la administración brasileña. Desde esta nueva situación empieza a implicar a las familias en la escuela y aumentar la connotación política de esa presencia. Entabla contacto con la educación de adultos y ve la necesitad urgente de alfabetización.

Obtiene el título de doctor en Filosofía de la Educación, da clases en la universidad, participa en la fundación del Movimiento de Cultura Popular y crean los Círculos de Cultura que se extienden rápidamente por toda la región. Su método de alfabetización fue probado y elaborado a partir de experiencias prácticas. El movimiento de educación de base patrocinado por el episcopado brasileño tomó el “método Freire” como línea programática hasta la dictadura (Assmann, 2007).

Con el golpe militar de 1964 fue destituido de sus cargos, encarcelado y posteriormente exiliado en Bolivia, trasladándose después a Chile, siempre acompañado de su mujer y sus hijos. En este país escribe “La pedagogía del oprimido” y trabaja para los gobiernos de Frei Montalba y Allende. Da clases en la Universidad de Santiago y en Harvard.

A lo largo de los años 70 asesora a diversos países africanos en sus programas de alfabetización (Tanzania, Guinea-Bissau, Angola, Mozambique,…). Recoge esta experiencia en el libro “Cartas a Guinea-Bissau” escrito en 1977.

Después de 15 años de exilio vuelve a Brasil y se instala en San Paulo. Años más tarde pasa momentos muy duros con la muerte de Elza, su esposa durante 42 años.

Vuelve a casarse con Nita (Ana María Araujo), viuda como él, maestra, pedagoga y escritora. Se plantea, junto a ella, nuevos retos. En 1989 le hacen Secretario de Educación de Sao Paulo (el municipio más poblado de Brasil con 17 millones de habitantes) con el Partido de los Trabajadores, en cuya fundación había participado. Dos años después deja el cargo y vuelve a la docencia en la Universidad Católica de Sao Paulo y a escribir. Muere en esta ciudad en 1997 a los 76 años de edad.

La labor de Freire es reconocida en vida a través de numerosos premios y homenajes, entre ellos, 35 títulos de doctor Honoris Causa y candidato al Novel de la Paz en 1993. Su influencia en el pensamiento pedagógico actual y en las experiencias educativas han sido y siguen siendo muy importantes en todo el mundo.

ACTUALIDAD DE PAULO FREIRE

Freire es, sin duda, uno de los pedagogos más importantes del siglo XX y nos deja un legado de ideas y prácticas que todavía no han sido ni estudiadas con la profundidad que se merecen, ni han impregnado nuestra práctica profesional como el paso de los años irá haciendo. Freire fue una persona adelantada a su tiempo, y seguirá siendo novedoso para nosotros por muchos años.

Como señalábamos más arriba, en este escrito queremos hacer una relectura de las ideas fuerza que han marcado el pensamiento de Freire y que siguen siendo, bajo nuestro punto de vista, de gran actualidad.

1. La educación no es ajena a la realidad sociopolítica.

Precursor de la pedagogía crítica, crea una pedagogía global que relaciona educación, política, imperialismo y liberación, y que gran parte de los educadores todavía debemos descubrir.

Considera que la afirmación de que las cosas son así y que no pueden ser de otra manera es una concepción fatalista del mundo, e implicaría que los pobres y excluidos estarían destinados a ser ignorados, a morir. Sin embargo afirma en una de sus últimas obras (Freire, 2002: 26):

“Es preciso que la debilidad de los débiles se transforme en una fuerza capaz de instaurar la justicia. Para ello es necesario un rechazo definitivo del fatalismo. Somos seres de transformación y no de adaptación”

No podemos renunciar a nuestra capacidad y a nuestro derecho a decidir y como consecuencia a “reinventar el mundo”. El objetivo del ser humano es protagonizar su historia, y la educación debe contribuir a que ello sea posible.

2. Aprendizaje dialógico.

El aprendizaje dialógico (“nadie ignora todo, nadie sabe todo”) que nos plantea el autor, es mucho más que un aprendizaje significativo. Es una acción global que permite a los sujetos descubrirse a sí mismos y tomar conciencia del mundo que les rodea (Freire, 2006). Desde esta perspectiva, el pensamiento de Freire no sólo tiene en cuenta al sujeto como constructor del conocimiento, situación reclamada por las corrientes constructivistas, sino que valora también la importancia del contexto social. La unidad dialéctica entre aprender-enseñar, introduce una perspectiva sociocrítica en el proceso de conocer (estamos mediatizados por el mundo) y hace de la comunicación entre sujetos el instrumento para la apropiación de un conocimiento activo y crítico.

3. Revolución cultural.

Dice Freire que “toda revolución, si es auténtica, es necesariamente una revolución cultural” (Freire, 1970: 167). La liberación de un país exige su liberación cultural, para entender lo que está sucediendo, descubrir el origen del problema, y ser capaz de organizarse para buscar respuestas.

El centro del trabajo de Freire está orientado a la liberación de las clases pobres, los oprimidos, de forma que se conviertan en sujetos de su propio destino histórico, pues la condición de opresión en la que han vivido les ha distorsionado su visión alrededor de su identidad lo que los ha incapacitado para construir su propio destino y además han sido condenados al silencio porque no conocen la escritura.

La educación no puede ser abordada como un problema técnico, puesto que es allí donde se desarrolla la concienciación crítica de las condiciones sociales, económicas, políticas y culturales en las que viven las sociedades.

Sin duda fue el pedagogo de la esperanza. Nunca consideró la esperanza como una separación entre mente y corazón, entre pensamiento y acción. La esperanza es la práctica del testimonio. Permite pensar de forma diferente para actuar, también, de forma diferente

4. Creencia en la persona.

Obsesionado por el analfabetismo creyó en los hombres que algunos colocaban fuera de la historia, en su libertad, en su poder de creación y de crítica.

Políticamente no cree en las reformas de los políticos poderosos como medio de resolver los problemas. Se mantuvo fiel a sus raíces, a la llamada de su gente, orientando correctamente su corazón y su mirada en el rostro del que sufre y transformándose progresivamente en el pedagogo de la indignación. Creía que nadie que no fuesen los mismos pobres, van a velar por los intereses de los pobres.

La valoración del hombre se ve en el término alfabetizando en lugar de analfabeto. Nadie es analfabeto para siempre y todos somos alfabetizandos, somos personas que estamos en continua formación, estamos en movimiento, estamos andando, estamos aprendiendo.

Sabe, sin embargo, que la persona (también el pobre) es capaz de lo mejor y de lo peor, de luchar solidariamente por la justicia jugándose su propia vida, y de acomodarse en lo conseguido de forma individualista. Por eso siempre defenderá el trabajo conjunto, donde la dialéctica colectiva se abre paso.

“El hombre solo se expresa convenientemente cuando colabora con todos en la construcción de un mundo común; sólo se humaniza en la construcción dialógica de la humanización del mundo.” (Freire, 1970: 14)

Ante la actual actitud de pragmatismo existente, que en realidad es un camino cerrado a la mejora de las cosas “yo quiero pero no puedo”, “no se puede hacer nada”, “las cosas van a seguir siempre igual”, ”que lo hagan lo poderosos”,… Freire habla de lo inédito viable, es la creencia en la utopia. Los hombres tienen diferente actitud ante las situaciones límite de la vida personal y social, ante las barreras y obstáculos que se presentan. Unos las perciben como algo que no se puede o que no se quiere superar, otros son capaces de hacer “actos límite” para romper las “situaciones límite”, en contra de lo que nos dan hecho y a su aceptación dócil y pasiva.

Unos actúan aprovechando las pequeñas oportunidades y parcelas de poder que el sistema nos brinda para sobrevivir, otros ven que las circunstancias hay que cambiarlas, se sienten movidos a actuar y a descubrir lo inédito viable, lo que todavía no es pero puede existir (la utopía). Es algo que nuestra ilusión y nuestro deseo nos pide que sea posible. Así que cuando las personas conscientes quieren, reflexionan y actúan para derribar las situaciones límite que nos obligan a “ser menos”, lo inédito viable deja de ser una ilusión para ir convirtiéndose progresivamente en realidad.

5. El poder del amor.

Otro aspecto a destacar es su insistencia, sin ninguna vergüenza, en la importancia del poder del amor. El amor es la característica esencial para el diálogo, por eso se tiene que dar siempre entre iguales, y no en relaciones de dominación; en la Pedagogía del Oprimido (p. 72) podemos leer:

 “No hay diálogo si no hay un profundo amor al mundo y a los hombres. No es posible la pronunciación del mundo, que es un acto de creación y recreación, si no existe amor que lo infunda. (…) El amor es un acto de valentía, nunca de temor; el amor es compromiso con los hombres. Dondequiera exista un hombre oprimido, el acto de amor radica en comprometerse con su causa. La causa de su liberación. Este compromiso, por su carácter amoroso, es dialógico”

El amor siempre instaura un proyecto político. Pues un amor por la humanidad desvinculado de la política hace un flaco favor a su objeto. El amor es el oxígeno de la revolución, nos dirá, que nutre la sangre de la memoria histórica. El diálogo es el medio a través del cual el amor puede ser el testigo que nos transmiten quienes han sufrido y luchado antes que nosotros, aquellos que lograron resistir a todos los intentos de exterminar y retirar de los anales de las conquistas humanas su espíritu de lucha. El amor lleva a la identificación con el dolor de los oprimidos.

 

6. Educación bancaria y educación liberadora

Entiende por educación bancaria aquella en el que el profesor es el que sabe y los alumnos tienen que aprender lo que no saben. Negando la educación como proceso de búsqueda. “Será siempre el maestro quien tome la actitud paternalista de dar, ofrecer, transmitir lo que hay que saber, sea necesario o no, interese o no al alumno (…). Se impide dotar al aprendizaje del gozo del descubrimiento, de la experiencia”  (Hernández,  2006: 45)

La educación se entiende como un depósito que los alumnos reciben pacientemente, memorizan y repiten. Esto supone una concepción de la cultura cosificada, como algo ya hecho, encasillado y delimitado.

La educación liberadora por el contrario la entiende como educar al hombre en libertad, y por tanto exige la creación de personas responsables. Nadie tiene el saber total y nadie es un ignorante absoluto. Todos aprendemos de todos si estamos abiertos a ello.

Los conocimientos nuevos, deben llevar a hacerse preguntas (educación problematizadora). Educación con el educando y no para el educando, como nos han venido proponiendo las leyes de educación de la democracia española. Educandos y educadores se distancian del mundo para analizarlo mejor, y posteriormente volver a él. Se trata de una pedagogía que nos invita a analizar y transformar el mundo.

7. Concientización-acción

Para Freire alfabetizar es concientizar, crear y recrear colectivamente lecturas del mundo. Y concientización es aprender a reflexionar, junto con los demás, acerca del mundo tal como es experimentado.

La alfabetización es un modo de lectura y transformación del mundo. Es parte de un concepto más amplio, el de ciudadanía, democracia y justicia, un concepto global y transnacional

El hombre llega a personalizarse reflexionando sobre lo que es y le está pasando. Será más libre cuanto más consciente sea. Del análisis de sus circunstancias concretas podrá entender la situación global. Esta dialéctica local-global, concreto-abstracto es fundamental para articular la reflexión en acciones que afecten a la raíz de los problemas, no solo a sus consecuencias. Cuando esto pasa se empieza a crear cultura. La cultura es una creación del hombre, no así la naturaleza que se nos regala. La cultura es la aportación que el hombre hace a la naturaleza transformándola en un esfuerzo con los otros hombres.

Igual que crea la cultura, va construyendo la historia, es decir, una serie de respuestas que los hombres dan a los desafíos que encuentran en la naturaleza en los otros hombres y en su proceso de relación, o sea, en las estructuras sociales.

8. La palabra

Se requiere una filosofía de la educación que piense desde el oprimido y no para el oprimido. Una educación encaminada a romper la cultura del silencio, una educación concebida como una acción cultural dirigida al cambio, a través de la concienciación de las personas, cuyo primer alcance es lograr que las personas aprendan a pronunciar sus propias palabras y no a repetir las palabras de otros. Por medio de la comunicación legítima, a través del diálogo, el individuo se transforma en sujeto constructor de su propia historia.

La liberación de los oprimidos supone una revolución, a través de “tomar la palabra”. Con el dominio de la palabra el hombre se hace hombre. Debe asumir su propia palabra responsablemente en la comunidad humana. De esta forma toma parte en la construcción del mundo humanizándolo. La persona crece en el diálogo con el mundo y con los demás.

Devolverles la palabra a los oprimidos (al pueblo) requiere de una institución escolar democrática y centrada en el educando, que estimule la formación de una conciencia crítica en él, impulsora de transformaciones sociales.

CONCLUSIÓN

Para concluir y a modo de resumen de todo lo anterior,  queremos señalar de manera telegráfica las aportaciones, que a nuestro juicio, siguen siendo propuestas innovadoras para profundizar en la pedagogía de Freire y que hoy, más que en momentos históricos anteriores, siguen siendo de gran actualidad en el quehacer educativo universal y de nuestro país, que vive un momento educativo de gran pragmatismo entre los educadores:

-          Respeto hacia el educando y su saber. Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo

-          El reconocimiento de la realidad del educando como punto de partida y principio en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

-          La importancia del diálogo como recurso pedagógico. Enseñar exige saber escuchar

-          La ciencia y la tecnología deben estar al servicio de la humanización del hombre

-          Su pensamiento pedagógico es un pensamiento político. Dedicando su vida a los pobres allá donde estuvo trabajando (como maestro, como político, como filósofo y escritor, como asesor internacional, como profesor universitario…)

-          Hombre de utopía: cree en el cambio social, en la capacidad transformadora del hombre, en una cultura responsable, creadora de personas libres. El hombre es el máximo valor, que es capaz de luchar, de acomodarse y de traicionar

-          Importancia de la palabra, que hace al hombre, hombre; y que lleva al proceso dialógico, y éste conlleva un proceso de escucha

-          El amor siempre instaura un proyecto político, porque lleva a la identificación con el dolor de los oprimidos. “La libertad, sin la cual no podemos ser, no es una donación, es una conquista”

REFERENCIAS

Assmann, H: Bibliografía de Paulo Freire. http://www.servicioskoinonia.org /biblioteca/general/FreirePedagogiadelOprimido.pdf. [on line]. Consultado 2007-09-10

Freire, P. Pedagogía del Oprimido.  Buenos Aires: Siglo XXI, 1970

Freire, P. La naturaleza política de la educación.  Barcelona: Paidós, 1990

Freire, P. A la sombra de este árbol.  Barcelona: El Roure, 2002

Freire, P. Cartas a quien pretende enseñar.  Mexico: Siglo XXI, 2005

Freire, P. El grito manso.  Buenos Aires: Siglo XXI, 2006

Gago, A. El comercio mundial de la tecnología.  Madrid: Voz de los sin voz, 1995

Hernández, L.E. Paulo Freire.  Madrid: Fundación Emmanuel Mounier, 2006

INODEP. El mensaje de Paulo Freire.  Madrid: Marsiaga, 1976 


Autor: Mayte Gómez del Castillo Segurado- Fecha: 2007-11-14

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