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REVISTA SINARQUÍA - Mexicanidad y Democracia

Paseos Ideològicos.

Paseos Ideològicos.

Daremos un paseo por el mundo de las Ideologías, de las filosofías y de las corrientes culturales en pugna con el Sistema vigente Capitalista - "Democrático" y Liberal.

Revista Sinarquía publicará una serie de textos a modo informativo y de estudio. No implica necesariamente simpatía o relación alguna con el contenido del texto. Las opiniones en todo caso, se pueden publicar en "comentarios" o directamente en el Foro Tierra Solidaria

PROCLAMA  NACIONAL ANARQUISTA

del 12 de noviembre de 2005



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Llegará un punto en el que los gobiernos, tal y como actualmente están organizados, dejarán de ser una garantía para los ciudadanos.

La Gran Empresa, aquello que se ha ido gestando  en el marco de la globalización, estará, si no lo está ya, fuera del control de las competencias de las Naciones. Es más, la Gran Empresa los controlará a ellos como instrumento al servicio de sus propios fines. Para entonces, ya no existirán vínculos solidarios entre los individuos de una misma Nación, por ser la sociedad que se dibuja en el futuro un ente absolutamente atomizado, producto de un mestizaje desarraigado.

Es aquí, en éste contexto, dónde se hace necesaria la defensa de la identidad para salvar a los pueblos de la esclavitud al Capital y a la Gran Empresa. La pérdida de los signos de identidad del individuo no es un hecho neutro, es en realidad un proceso que busca convertir al individuo en un sujeto absolutamente dependiente del Capitalismo y sus formas. Su identidad vendrá marcada por las modas, la tribu urbana a la que se pertenezca, el tipo de musica que se prefiera, las marcas que se lleven o cualquier otro aspecto superficial propio de una sociedad de consumo.

El futuro, bajo el sistema que actualmente impera, es un futuro de injusticia social, de esclavitud a lo efímero y de dependencia a lo superficial. Todo ello, basado en la destrucción de la conciencia de los pueblos para hacer del individuo un simple consumidor, carente de cualquier identificación que trascienda las leyes de consumo.

Es en éste contexto donde el Nacional Anarquismo debe convertirse en la base de la resistencia. Debemos ser la AUTÉNTICA OPOSICIÓN  a un mundo que rechazamos en su conjunto y no en una u otra de sus facetas, en  uno u otro de sus colores o tendencias.


No somos ni de derechas ni de izquierdas, ni progresistas ni conservadores. Ni siquiera somos demócratas o antidemócratas: rechazamos el mundo moderno, el sistema imperante, en su totalidad.

Josef Venator III 


venator

Contra el Globalismo ( Tierra y Pueblo)

Contra el Globalismo ( Tierra y Pueblo)

CONTRA EL GLOBALISMO, REFLEXIONES Y NUEVAS ESTRATEGIAS




Hábitat, identidad, sociabilidad: puntos de referencia para una perspectiva estratégica.
Es tiempo de refutar esquemas gastados (manidos) y de recorrer nuevos caminos.

Al lenguaje todo detalle tiene su importancia, sobretodo la elección de los elementos significativos. “globalización” y “mundialismo” son términos a veces sobrepuestos o incluso confusos, que en cambio indican aspectos distintos no obstante estén en el ámbito del mismo fenómeno.
La globalización (corporate globalization) nos parece se puede definir como “proceso de liberalización de los intercambios economíco- financiarios dirigido a la constitución de un mercado único planetario”.
El mundialismo (global governance) creemos que se puede definir como “proceso de homologación socio-cultural que afirma la hegemonía del pensamiento único neoliberal como modelo universal y
tiende a la constitución, con formas no necesariamente explícitas, de un dominio mundial.
Ambos procesos se valen de nuevas potentes tecnologías, sobretodo en el campo crucial de la comunicación. Ambos son difundidos: por medio de la manipulación mediática y la corrupción económica por más que suficiente, por medio la presión financiera y la fuerza militar por más que necesario.
Se trata de procesos complementarios y relacionados, cada uno de los cuales no sería pensable sin el otro. Para evitar equívocos, nos referiremos por lo tanto al globalismo como a la sumatoria (suma) dinámica de los dos procesos (globalización y mundialismo) distintos pero indispensables.
Se podría decir, bajo un cierto perfil, que el inicio de los procesos globales haya coincidido con el lanzamiento mismo del capitalismo, cuya compulsión a la metástasis, como en el cáncer, es congénita: la expansión por todo medio en cualquier espacio es de hecho una tendencia constante en el desarrollo histórico del sistema capitalista.
Más específicamente, sin embargo, el frenético proceso difusivo en el cual son reconocibles los caracteres del actual globalismo tiene inicio en el último ventenio del siglo XX y manifiesta sus primeros efectos en la época de la presidencia Reagan en los Estados Unidos (1981 – 1989) y del ministerio Thatcher en Gran Bretaña (1979 – 1990): lugares y personajes significativos. Ambos Estados son las históricas guaridas del economocentrismo con inclinación mercantilístico-financiaria, y ambos individuos son ajenos a la política en el sentido del “noble” arte del gobierno del Estado: uno ha sido actor cinematográfico de poca notoriedad antes de hacer aprendizaje como gobernador de California, la otra es hija de un vendedor de fruta. Según la teorética liberal-liberista el Estado debe hacer cuanto menos política posible y sobre todo no debe sustituirse a los centros de decisión económica. Su despolititación es la premisa indispensable de la vuelta al revés en la jerarquía de las funciones dirigida a subordinar lo público a lo privado, lo comunitario a lo individual, las mismas instituciones impersonales al imperativo económico de la empresa: los círculos industriales y financieros, las multinacionales que se transforman en empresas globales, los centros de poder a veces ocultos que dependientes de tal sistema de intereses, se apoderan directamente del Estado para vaciarlo de sus prerrogativas esenciales, y no ciertamente para trasladar éstas a comunidades libres autogobernables. Es en cambio la función económica a que se aparta de la tutela de la política y coloca a sus testaferros, en este caso, al mando de las máximas potencias capitalistas mundiales.
En la época Reagan-Thatcher comienza el gran asalto al welfare state de tradición típicamente europea, avanza con ímpetu el financieramiento de la economía y sobre todo, en 1986, a través del G7, es introducida la desreglamentación financiaria global. Despega en resumen lo que el mismo Edward N. Luttwak, entendido en la materia, ha definido “capitalismo sobrealimentado”, o “turbo-capitalismo”: la quinta esencia del globalismo.
Las consecuencias están hoy delante de nuestros ojos: un neo-colonialismo fundado en la usura institucionalizada en los siervo-organismos globalistas (World Bank, World Trade Organization, International Monetary Fund, etc.), verdaderas mutaciones antropológicas generadas por el pensamiento totalitario neoliberal; agresiones militares desencadenadas contra los reacios al nuevo orden mundial. Y después la destrucción del medio ambiente, el loco ataque a la identidad de los pueblos, la explotación neo-esclavista del trabajo e incluso también el infantil.
En el curso de la gran ofensiva globalista el crimen organizado se ha globalizado también y ha penetrado en profundidad en los sistemas económicos y políticos, incluso en Estados importantes. Al reciclaje del dinero sucio y al tradicional contrabando de armas y droga, ha sostenido el tráfico de clandestinos y de la mano de obra esclavizada. Además ha invertido enormes sumas en el sector inmobiliario, en el estratégico de los medios de comunicación y en el esencial del crédito. Entre gobernantes, especuladores y padrinos de la mafia hay a menudo establecidos ligamenes orgánicos. Y algunas veces los criminales han infiltrado sus propios hombres en los mismos aparatos de gobierno, asumiendo en algunos casos el control.
En la compleja acción de oposición al globalismo consideramos sean destacables algunos aspectos prioritarios.
1) En materia de ambiente se combate una batalla fundamental contra el economocentrismo que es la raíz del globalismo. Ésta no puede utilísticamente limitarse a la “contención del daño” sino que debería más bien desarrollarse sobre tres líneas distintas y correlacionadas:
- tutela y vivificación del carácter sagrado, en sentido anagógico, del medio ambiente en todos
sus componentes vivientes y no vivientes;
- salvaguarda del paisaje, en cuanto a factor contitutivo esencial de la identidad étnica, contra el afeamiento y el saqueo economicista: lucha a la especulación inmobiliaria, a las “grandes obras” de devastación, a la deforestación, a la canalización de las aguas, a la utilización industrial, etc.:
- oposición a todo campo de la explotación ambiental, sobre todo si privado y lucrativo, por sus desastrosas consecuencis prácticas (efecto invernadero, desertificación, modificaciones climáticas, inundaciones, polución atmosférica, etc.).
Dentro de estas líneas principales de referencia se colocan elementos más específicos y articulados de la acción ambientalista, que preferiremos no atribuir al apelativo de la “ecología” (la segunda parte del término compuesto deriva del griego ???o? y específicamente significa discurso, estudio) sino más bien a aquel de la “ecofilia”, osea del amor por la propia morada (????? = vivienda + f???a = amor).
2) Un ámbito esencial de la lucha antiglobalista es aquel cultural-identitario. El desarraigo de los pueblos y la cancelación de las identidades está en la misma naturaleza del globalismo, que prospera allí donde gentes atontadas y amorfas, sin ningunas tradiciónes ni valores de referencia, se dejan dócilmente estandarizar, more armentorum, al pensamiento único y al consumo global.
La invasión de Europa por parte de los así llamados “inmigrantes”, una Völkerwanderung sin precentes en época moderna, no procede de la atracción del modelo occidental (como impúdicamente sostienen los defensores de su pretendida “superioridad”), más bién de la hábil promoción que los globalistas mismos realizan, reduciendo a las gentes al hambre y a la desesperación por un lado, y seduciéndole por el otro con el espejismo, instalado por vía televisiva, de un luminoso futuro en el país de las jaulas. En Europa, los llamados “inmigrantes” en realidad cumplen, con gran ventaja para los globalistas, una doble función de devastación: de una parte funcionan como reserva de mano de obra a ínfimo coste, utilísima para subversión del mercado del trabajo y para acometer contra la renta y condiciones de vida de los trabajadores europeos; de la otra parte constituyen un factor objetivo de desnaturalización de la identidad étnica, utilísimo para abatir el bastión inespugnado de una Kultur multimilenaria en la chusma indistinta del melting pot. De aquí el derecho inalienable de los pueblos de Europa a la autotutela étnica, osea a la salvaguarda de la propia cultura y de la propia tradición, claro está sin ninguna presunción racista de superioridad. Pero por otra parte, como subraya Alain de Benoist, “quien calla acerca del capitalismo no debe lamentarse de la inmigración”.
La identidad es en otro sentido el presupuesto básico esencial de una necesidad de autogobierno, que no sea meramente instrumental a las convulsiones poujadisticas de quien anhela sustraerse a las imposiciones tributarias independientemente del uso que viene dado de los recursos derivados (mientras sin embargo reivindica servicios y ventajas), o a los saqueos de quién ansía enriquecerse con cualquier medio, lícito o ilícito; sino más bien fundamentándose sin duda en una concepción democrática y comunitaria de las relaciones sociales, que apoye sobre la relación directa de libertad y derechos con responsabilidades y deberes. A la cual la naturaleza antiglobalista, ya en el plano estrictamente antropológico, es consubstancial.
3) El tema social ocupa una importancia central en la oposición al globalismo. Este último se caracteriza por un darwinismo social basado en el paroxismo economicista, sobre el enpobrecimiento de los pueblos, sobre la desestabilización y sobre la subversión de las relaciones sociales a beneficio de una casta innoble y depravada constituida en el fundamentalismo del dinero. La llamada nueva economía, el centralismo de la Bolsa, el Finanzkapitalismus, son los instrumentos modernos de esta guerra social. El globalismo propone e impone modelos de consumo superficiales y nocivos. Disminuye la “pobreza absoluta” ampliando los mercados y multiplicando los beneficios, mientras tanto extiende, en la misma medida, la tenaza de la pobreza relativa y reduce de esta forma a un estado de permanente precariedad, en la carencia de sólidas pespectivas existenciales y familiares, millones de jóvenes en Europa y otros lugares. Llama con el nombre de “privatización” al robo de los servicios de interés público, que realiza con la llamada subsidariedad horizontal propulsora del lucro individual, mientras que obstaculiza cualquier forma de subsiedariedad vertical, de autogobierno del territorio, puesto que es la aprobada por el interés comunitario. Plutocrátas, usureros y explotadores son elevados a artífices socio-antropológicos esenciales en los procesos globalistas. La justicia social, al contrario, es un elemento base de la misma identidad europea, cuya afirmación constituye un objetivo irrenunciable de la lucha antiglobalista.
Aspiramos podernos ocupar, fundamentalmente, de nosotros mismos (Wir selbst), no cultivando la perversa ambición de extender nuestros modelos tradicionales a la entera ecúmene. Justo por esto, dado que otros en cambio quisieran ocuparse de nosotros en lugar nuestro y malgré nous, advertimos la necesidad de mirar a nuestro alrededor y de extender por cuanto sea posible la resistencia, que reducida en ámbito local sería probablemente dominada.
El globalismo no es un destino ineludible, como sostiene la insistente propaganda de sus partidarios. En contra suya se ha levantado un poderoso movimiento antagonista, una red compuesta, diversamente formada, no privada a veces de contradicciones, pero que tiene el mérito de la iniciativa y de la acción.
En el mare magnum del movimiento anti-globalista, al lado de tendencias francamente poco condivisibles (¿), fermentan reflexiones nuevas, y diversas, que reabren el debate, y por lo tanto a una posible reconsideración, factores ya considerados inamovibles. Neo-comunitaristas, ambientalistas radicales, animalistas, bio-regionalistas, partidarios de la agricultura campesina, identitarios, autonomistas, exponentes de movimientos de liberación y muchos otros más participan a la resistencia en primera línea y contribuyen de esta manera a conferir un auténtico rasgo postmoderno a un movimiento que algunos quisieran en cambio instrumentalizar y englobar según los cánones consentidos en los esquemas de la politique politicienne. El antiglobalismo está de hecho caracterizado por numerosos elementos que poseen un propio alcance intrínseco y políticamente “neutro”, y que por lo tanto no encuentran adscripción en las taxonomías politiqueras. La línea de la discriminación no pasa entre aclaraciones homologadas, ésta más bien distingue quien se opone sólo a “un cierto tipo” de globalismo de quien es contrario al gobalismo como tal, bajo el presupuesto que no exista una versión “buena”. No vemos razones que impidan una convergencia y un entendimiento estratégico entre todos aquellos que se reconocen en esta última posición.
En el terreno del anti-economicismo, en particular, puede desintegrarse la osificada homologación política de las categorias de referencia. El cuadro de las tendencias, de los valores de referencia, de la proyección cultural y social puede resultar provechosamente confundido. Los esquemas, y entre ellos el de “derecha-izquierda” típico del parlamentarismo representativo, es, a estas alturas, sólo instrumental al sistema, pueden descomponerse y recomponerse en nuevas formaciones. En el rechazo de un reacionarismo grosero y de un progresismo miserable la lucha de resistencia al globalismo puede verdaderamente forjar una mentalidad persuasora, si logrará encaminar hasta el fondo nuevas vias, si será capaz de ser al mismo tiempo, en espíritu y acción, conservadora por lo oportuno y revolucionaria por necesidad:
National freedom, Social justice, Cultural identity

Sinarquismo en dilema: Nacion o Devoción

Sinarquismo en dilema: Nacion o Devoción

El Movimiento Nacional Sinarquista se debate en un dilema. Mejor dicho, se le ha llevado a una encrucijada que no era necesaria.

Se dice en el Manifiesto Fundal: "Frente a cada dolor humano, frente a cada mal social; el "sinarquismo" se propone estudiar la forma de suprimirlo y trabajar hasta conseguir este fin.  Ninguna cosa que tenga trascendencia social le será indiferente; el bien común habrá de ser su ocupación constante y su tarea de siempre será trabajar para alcanzarlo "

Esto implica una vision completamente social del Movimiento Sinarquista. Y no solo eso, también se asegura lo siguiente:

"Frente a los utópicos que sueñan en una sociedad sin gobernantes y sin leyes, el "sinarquismo" quiere una sociedad regida por una autoridad legitima, emanada de la libre actividad democrática del pueblo, que verdaderamente garantice al orden social dentro del cual encuentren todos su felicidad; pero no de un modo egoísta, sino procurando que todos alcancen el bien que cada uno desea para si."

Aquí la crítica va contra quienes "sueñan" con una sociedad futura desligada de la realidad actual.  Mas que contra el anarquismo en sí, la crítica es también para quienes "sueñan" como sinónimo de no actuar, de dejar a Dios la tarea de organizar la sociedad humana.  Porque "dejarle a Dios" la tarea de "gobernar" es prácticamente dejarles el control de la vida pública a los avispados que se atreven a presentarse como enviados de "dios" para gobernar. ( La minúscula es porque queda claro que un dios que oprime a la especie humana no existe. No es el Dios de Jesús).

El segundo punto: libre actividad democrática del Pueblo.  Que garantice la Felicidad para todos.

La Política es la actividad del Pueblo para garantizar su Felicidad. No el placer ( efímero) sino su Felicidad ( tarea cotidiana). Pero habla de Democracia.  No la democracia liberal, que aspira solo a votar a ser votados. La aspiración exige actividad del pueblo. Esto es Participacion del Pueblo. Hoy lo definimos como Democracia Participativa.

Tenemos dos aspectos del Sinarquismo: Su vocacion Social y su vocación política.

Veamos algo más:

El sinarquismo es un modo de ser y de vivir, un modo se sentir y de obrar frente a los problemas que afectan al interés general. Es una actitud espiritual, generosa, es el ánimo y la voluntad siempre dispuestos a servir a los demás .

Implica una actitud ética, un sentido profundamente espiritual de la existencia. Pero definamos: Espiritualidad es lo que se refiere a la esencia humana, su búsqueda de saber y de comprender, lo que le motiva a vivir.  Una manifestacion de la espiritualidad es la religion, pero también lo es la filosofía, la ética, el carácter.  El ser humano es social. Y cuando se expresa como grupo, entonces, su espiritualidad se define como cultura. El Espíritu de un Pueblo, de una Comunidad es la Cultura.

Este es el otro aspecto del Sinarquismo: la Cultura. El Arte, la filosofía, la Ciencia, la búsqueda de la belleza, de la armonía, de los orígenes y de las razones de ser.  Del Destino.

Para las burguesías del siglo XIX y gran parte de las oligarquías del XX, la Cultura es simplemente la acumulacion de datos o el "buen gusto" en las Bellas Artes.

Para nosotros no. La Cultura es la raíz de una sociedad. Puede ser una cultura que libere y dé dignidad o puede atrofiar y cercenar la creatividad.

En el Manifiesto Sinarquista, se afirma que la razón de ser del Sinarquista es ser para los otros.  Una actitud espiritual generosa. Esto es: implica la solidaridad, la fraternidad.

Y construir una Sociedad donde sea posible vivir a plenitud esa solidaridad.

Político, Social y Cultural es el Sinarquismo, basándonos en su Manifiesto.

De unos años hacia acá, dentro del Movimiento hubo una corriente que afirmaba que la única razón de ser del Movimiento era transmitir de padres a hijos una tradicion. Esto es, una tradicion de familias.

Pero el enfoque de ésta corriente insistía en la base religiosa de su percepcion.  Una religiosidad sui géneris pues no iba en sintonía con las líneas pastorales de los episcopados latinoamericanos ni del mexicano. Aún cuando se afirmaba que sí.

Así, veíamos como se fomentaban los gritos de "Viva Cristo Rey" pero con poca o nula relacion con los equipos de pastoral social, pastoral obrera o los movimientos sociales como los cooperativistas.

Me refiero a los que se identificaron con ésta corriente estrictamente religiosa. A lo más, cívica.

Su postura en el tema religioso los volvió un grupo en cierta forma selectivo, cerrado.

Ante ésta línea, el Sinarquismo tuvo otra vertiente: el Sinarquismo Trascendente.  Una corriente que insiste en reconstruir el Movimiento. Recuperar la raíz fundal: la lectura crítica del Manifiesto. De los Puntos Básicos, pero más importante: de los contextos políticos, sociales y culturales en que sufre el ser humano, la sociedad mexicana.

Esta corriente rescata lo siguiente:

Ante los angustiosos problemas que agitan a toda la Nación, es absolutamente necesario que exista una organización compuesta de verdaderos patriotas, una organización que trabaje para la restauración de los derechos fundamentales de cada ciudadano, que tenga como su más alta finalidad la salvación de la Patria.

 Por lo tanto, su perfil ideològico es un nacionalismo. Patriotismo. Pero no a secas. No es un nacionalismo "romàntico" o " emocional". Es un nacionalismo que implica la restauracion de los derechos fundamentales de los ciudadanos.  Esto significa que asume que los ciudadanos - cada uno - tiene derechos.  Pero tambien, se entiende que son los ciudadanos organizados los que forman la Naciòn.

Sigamos con la lectura:

El Comité Organizador Sinarquista lanza en este manifiesto un llamado a todos los mexicanos que estén dispuestos a trabajar por el engrandecimiento de México, a todos los que, despojándose del egoísmo, quieran prestar su cooperación para organizar una Nueva Sociedad sobre bases de mayor justicia.

Ya vemos el rumbo del discurso Sinàrquico: Una Nueva Sociedad.

Sociedad se podrìa definir como "la relaciòn que existe entre varias personas, que puede ser jurìdica y con objetivos comunes".

Una Nueva Sociedad implica por lo tanto, que el pacto entre las personas que forman la Naciòn Mexicana tiene que ssutentarse sobre bases nuevas. Respecto a las vigentes.

La sociedad humana tiene objetivos muy sencillos:

Existir. Vivir.

Se manifiesta en varias formas: La Economìa o el proceso para resolver sus necesidades bàsicas, la Polìtica o el proceso para administrarse, la cultura, que ya la comentamos pàrrafos arriba.

 

Hoy, las bases del "pacto social" son las siguientes:

Un Estado Guardìan del libre mercado y los compromisos internacionales.

Una cultura de la explotacion laboral y la economìa sustentada en la avaricia y el lucro.  

Una Nueva Sociedad implica modificar la estructura econòmica: Promover una Economìa sustentada en la solidaridad. Que resuelva las necesidades bàsicas. Una polìtica que mas que administrar, conduzca y planifique `para que la vida de la sociedad humana estè garantizada.

Tenemos pues las lineas a seguir en el Sinarquismo històrico:

Naciòn, Pueblo- Sociedad-Comunidad, Etica y espiritualidad.

De ahì que la corrienta actual  promueve la reconstruccion del Movimiento Sinarquista sustentando su trabajo en recuperar el perfil ideològico: Nacionalismo o Mexicanidad, Democracia Participativa, Conciencia de Pueblo, Social-Comunitarismo o sea, el sentido comunitario de lo Humano.

La pregunta sigue siendo entonces: ¿ Es vàlido reducir el potencial revolucionario de un Movimiento Social, Popular, polìtico, a una serie de pràcticas de culto ? Mas aùn... ¿ Es realmente necesario que un Movimiento Político Social y cultural se convierta en un grupo devocional más, cuando la vida devocional tiene una infinidad de grupos y comunidades activos, que SI estudian y que sí están en sintonía con el trabajo pastoral, hablando solamente de la Iglesia Catolica en México?

¿ O serà que se busca tener un grupo dócil, dispuesto a servir de "tapete" donde otros grupos políticos se trepen y sacudan sus zapatos?

¿ Un grupo devocional donde antes hubo un proyecto de estado, de sociedad y de cultura.... No es un contrasentido?

Esas preguntas son las que siguen cuestionando a muchos sinarquistas. Por ello, se preguntan a donde podrìa llegar un grupo que abandone su històrica lucha social y política, profundamente popular, democratica y nacionalista para inclinarse a cualquier grupo político que con discurso semi religioso le pida su sumisión.

Por eso, el lema del Movimiento se sacude con preocupacion de ser arrinconado:  "Patria, Justicia Social y Libertad Democràtica". 

Segun declaraban las primeras credenciales del Movimiento allá en el lejano 1937. *

Y no, no se afirmaba que el objetivo fuera ser un "grupo devocional" más.

Y los Sinarquistas del Siglo XXI se preguntan : Entonces.... ¿ Naciòn o Devoción?

( Este artículo continúa con Los Monjes Soldados, la Guerra del Espíritu).

Bibliografìa:

 Sinarquismo, Contra Revolucion.

Historia Gràfica del Sinarquismo Tomo I

Periòdicos El Sinarquista y Orden de los primeros años.

Sitios Sinarquistas en Internet 

Adrián Chimali (Periodista)

El Sapo

 

El Sapo

28 de mayo de 2008

 

El finado Chalino Sanchez, idolo, su estilo de cantar nativo a las sierras de Durango y Sinaloa. En su estilo de cantar se percibe todavía la fuerte influencia de los cantos de las tribus guerreras nativas a estas tierras.

Chalino interpreta el corrido de “El Sapo.” Se puede escuchar aquí:

 http://www.youtube.com/watch?v=Qk37JCiZoMk

El corrido trata de un matón que al final de su vida se convierte a la Fe.

El Sapo era el apodo de José Ortiz Muñoz. El Sapo fue un asesino formado dentro del ejército mexicano para exterminar fríamente a cualquiera que se opusiera al gobierno de México.

Según la cuenta del Sapo, a la edad de 45 años ya había asesinado a más de 100 personas gracias al ejército mexicano.

El Sapo ingreso al ejército a los quince años. El Sapo comete el descuido de no saludar a un oficial. El oficial le da una paliza, el Sapo responde con una daga y mata al oficial.

El Sapo fue sentenciado a morir fusilado. Pero curiosamente recibió un perdón. Para el ejercito el Sapo era más valioso vivo que muerto. Este era la clase de hombre que necesitaba el ejército. Desde entonces el Sapo gozaría de una licencia para matar.

En 1938 el Sapo se convirtió en cazador de Cedillistas, matándolos a su gusto. Pero eso no se compara al gusto que sintió cuando acribillo a Sinarquistas.  En una entrevista que dio el Sapo este relataba que nunca se dio tanto placer y vuelo matando como cuando ametrallo a los Sinarquistas en León, Guanajuato. Decía el Sapo que, -La sangre corrió ese día.

Fueron 27 personas incluyendo muchachas jóvenes que cayeron ese Enero de 1946, varios cuales ni siquiera eran sinarquistas. Su crimen fue protestar contra el gobierno municipal impuesto por los caciques políticos.

El Sapo es interesante porque nos ilustra cual es el producto humano del ejército mexicano. Existen innumerables Sapos que ha producido el ejército Mexicano. Jóvenes pobres, analfabetas, expuestos a un régimen de condicionamiento psicológico.

Este condicionamiento psicológico tiene el fin de producir una psicosis en estos jóvenes vulnerables por su poca capacidad intelectual, por su inmadurez, su juventud ingenua.

Convertirlos en sicóticos asesinos que ya no ven a una madre, a un padre, a un hermano, a una hermana, a un hijo, a un abuelo, a su raza, sino que ven solo a enemigos que deben morir.

Un gobierno criminal como el mexicano de vez en cuando tiene que exhibir demostraciones de poder para sostener la percepción de que es todo-poderoso. Es decir de vez en cuando es necesario matar a unos cuantos para asustar a los “indios” recordarles su lugar que deben ocupar en este orden.

El ex-presidente de México, Echeverría, infame traidor que también fue agente de la CIA, al mejor estilo del Sapo, asesino a cientos de gentes en Tlatelolco. Es decir dio una demostración de poder. Acto que lo califico ante la CIA como apto para ser presidente de México.

 Pero fueron gente como el Sapo que hizo el trabajo sucio, condicionados sicóticamente para ensañarse contra gente inocente.

Hoy nos dice el gobierno que estos sicóticos son héroes y que necesitan nuestra ayuda.

Pero no necesitaban ayuda cuando masacraban a los Sinarquistas en León, no necesitaban ayuda en Tlatelolco, no necesitaban ayuda en tantas otras demostraciones de poder en la triste historia de México.

 

 

 

Mensaje al Pueblo de México y a las y los Sinarquistas en su Aniversario

Mensaje al Pueblo de México y a las y los Sinarquistas en su Aniversario

71 años ya.

 

La Causa que nos inspira es  la misma:

La Nación, el Pueblo y el Honor.

Para la Nación: Soberanía, Tierra y Naturaleza sana.

Para el Pueblo: Justicia Social, democracia integral, vivienda, dignidad, alimento, educacion, salud.

Y por Honor: Luchar, estudiar, analizar, pelear y combatir.

Como Guerreros de una Causa que no se agota en la palabrería demagógica. Guerreros que combaten contra la miseria, la represion, el pensamiento único, el derrotismo de los que no creen en que es posible construir una Nueva Sociedad.

En este sentido, somos revolucionarios. Radicales. Vamos a la raíz del problema:

El Capitalismo, hoy con maquillaje "democrático", empobreciendo y corrompiendo.

EL PAN. tremendamente más corrupto que el PRI, y notablemente más estúpido. Ahora se quiere disfrazar de "devoto" y nos quiere confundir. Manipular la religion como un medio de control social.

Pero no le creemos. No tragamos.

Somos Sinarquistas y reafirmamos nuestra Causa:

Orgullo por nuestra historia, nuestra libertaria conciencia.

Lealtad por nuestro Sueño, nuestra Utopía posible.

No cejaremos, seguiremos combatiendo. Hasta construir un nuevo México, heredero de milenios de historia, pero nuevo en sus instituciones, nuevo en sus esperanzas, nuevo en sus ansias de conquistar y crecer.

Hasta implantar la Justicia Social, la Dignidad, la verdadera Democracia, la Autogestion y la Conciencia.

Hoy, como ayer: Los Sinarquistas seguimos luchando. En éste Aniversario numero 71.

Nosotros y los Caídos.

Aquellos que siguen firmes, que nos acompañan, que nos alientan, que nos urgen, desde el Paraíso de los Guerreros del Espíritu.

Salud y Gloria Camaradas !

Por la Nacion, el Pueblo y el Honor, Por los Caídos !!!!

Sinarquistas: Viva México !!!!

 

Juicio Sobre el Neoliberalismo

Juicio Sobre el Neoliberalismo

Pedro Casaldáliga


 

 

El gran desafío para cualquier conciencia humana, y evidentemente para toda acción pastoral, es, sin duda, el neoliberalismo, ese sistema, ahora único y señor, y que se cree definitivo, el "no va más" de la historia humana. No soy especialista ni en política ni en economía ni en sociología, pero quiero compartir, humanamente y cristianamente, con ustedes ese desafío mundial.

Para salir al paso de cualquier ingenuidad, es bueno recordar que el neoliberalismo es capitalismo puro; más aún, es el capitalismo llevado a las últimas consecuencias. No es sólo el capital sobre el trabajo, sino el capital contra el trabajo; trabajo que sería un derecho de todos y que está siendo prohibido a una mayoría creciente, por obra del desempleo. El lucro por el lucro, que en el capitalismo neoliberal se constituye en el mercado total y omnipotente, haciendo de la misma humanidad una compraventa. La propiedad privada, cada vez más privatista y privatizadora: el neoliberalismo es el capitalismo de la exclusión decretada para la inmensa mayoría de la humanidad. Siempre el capitalismo impidió a muchos «tener», a la mayoría; hoy el neoliberalismo le impide «ser» a esa mayoría inmensa. Hablábamos de tres o cuatro mundos. Para el sistema neoliberal el mundo se divide redondamente en dos: los que tienen y cuentan y pueden vivir bien, y los que no tienen y no son y, por lo mismo, sobran.

El capitalismo que podríamos llamar más tradicional se apoderaba de los estados y capitalizaba encima de ellos. El capitalismo neoliberal propugna e impone la estructura del estado mínimo. Con lo cual, de hecho, acaba negando la misma sociedad. Un mundo, con sus países, sin unos estados auténticamente representativos y garantes de los espacios, oportunidades y armonía de convivencia para los ciudadanos y ciudadanas, ya es un mundo sin sociedad. Y sin futuro también. El neoliberalismo es tan homicida como suicida. A los países de ese otro mundo, el tercero, les queda el desempleo, el hambre, la violencia.

Una violencia que es reacción muy explicable de seres estructuralmente violentados. En nuestros países pobres la economía informal ya era aproximadamente el 70 % de la economía. Hoy día la violencia ha pasado a ser una nueva economía de sobrevivencia. Para el primer mundo, también, el creciente desempleo y la dramática perspectiva del sinsentido. Y para ambos mundos la marea incontrolable de la migración. Ya, analistas muy sensatos del futuro próximo, han definido el siglo XXI como el siglo de las migraciones. «Los nuevos bárbaros» habremos de invadir el nuevo imperio. O se le da espacio a la humanidad o la humanidad se lo toma.

Y esa iniquidad toda del neoliberalismo, supuestamente acabadas las alternativas, las utopías, la socialización humanizadora, entraña la iniquidad de una impunidad total. A nadie ha de rendirle cuentas. Teóricos o teólogos, digamos, de esa religión-idólatra del mercado total, han tenido el coraje de aceptar que un 15 % de la humanidad tendrá de hecho el derecho de vivir y de vivir bien. La humanidad restante sobra. Un maltusianismo economicosocial definitivo. El Dios de la vida, PadreMadre de toda la humanidad, calculó mal, se empeñó ingenuamente y habrá de ceder su puesto a ese otro Dios de las minorías y... de la muerte.

Para nosotros, el neoliberalismo es esencialmente inicuo, es pecado, pecado mortal, porque mata. Un juicio simplemente humano y con mas razón si es cristiano, sólo puede condenar de raíz el neoliberalismo, su filosofía y su práctica. No negamos, evidentemente, el derecho y hasta la necesidad del mercado. Siempre, a su modo, la humanidad, lo ha ejercido. Negamos, eso sí, la primacía y la totalidad del mercado. Ser humano no es solamente comprar o vender. El lucro a toda costa y sin otras consideraciones y el consumismo desenfrenado matan físicamente a los que no tienen acceso, y matan moralmente a los supuestamente beneficiados. Pero además destruyen el entorno humano. Son antiecológicos por definición.

Para la fe religiosa, la humanidad posee una genética divina. Está destinada a la vida. Y para la fe religiosa, el universo, con sus potencialidades, es una casa común: la oikos de todos los hijos e hijas del único Dios Padre-Madre. Tener fe en ese Dios de la vida y en su proyecto para la humanidad, necesariamente exige una total rebeldía frente a ese sistema excluidor, homicida y ecocida.

Yo vengo propugnando el macroecumenismo, aun a sabiendas de ciertas susceptibilidades, y no precisamente para prescindir de mi identidad cristiana y católica. Creo en el macroecumenismo porque creo en el Dios único, Presencia, Llamado y Encuentro en todas las religiones. A partir de un macroecumenismo vivido con lucidez y sinceridad, es evidente que las grandes Causas de la humanidad se tornarán nuestras Causas. Porque son las Causas de Dios. Los derechos humanos son derechos divinos. En cristiano, la gran Causa de Jesús: el Reino, que es el proyecto de Dios para la humanidad.

La teología de la liberación, precursoramente, salió al paso del neoliberalismo al proclamar la opción por los pobres y sus causas como la opción de la iglesia, y el criterio ético para la sociedad. Se ha repetido mucho la afirmación del Papa Juan Pablo II acerca de la teología de la liberación. Es bueno recordar que la teología de la liberación nunca fue comunista; que el muro de Berlín nunca fue la cátedra de la teología de la liberación; y que el neoliberalismo sí es el mayor muro que la humanidad haya levantado entre una minoría de privilegiados y la mayoría de los excluídos.

Acerca de la vigencia de la opción por los pobres y de la teología de la liberación basta reconocer que hay pobres, cada vez más numerosos y cada vez más pobres; confesar todavía al Dios de los pobres y a su hijo Jesús, que los proclamó bienaventurados; y pensar en la relación entrañable que existe entre esos pobres y ese Dios, entre los pobres y el evangelio.

¿Qué queda de la opción por los pobres? ¿Qué queda de la teología de la liberación? Son dos preguntas que se van haciendo impertinentes. La respuesta es más que sencilla, insoslayable: mientras exista el Dios de los pobres y haya pobres en el mundo y haya cristianos y cristianas que opten por ese Dios y por esos pobres, y haya cabezas cristianas que piensen la relación que existe entre los pobres y el Dios del evangelio habrá opción por los pobres y la teología de la liberación. La opción por los pobres no es, para la iglesia de Jesús, una opción facultativa, o una más entre otras: es la opción históricosocial de la iglesia, la versión político-económica del mandamiento del amor.

Yo recordaba estos días las tres autodefiniciones de Dios:

-«Yo soy el que te saqué de Egipto», dice el Señor en el libro del Éxodo (20, l). Yo soy el Dios de la liberación.

-«Yo soy el que iréis viendo cómo soy» (Ex 3, 14). Yo soy vuestro futuro, soy la utopía de la humanidad.

-«Dios es amor» o traducido más exactamente, «Dios consiste en amar» (1Jn 4, 16). Dios es la solidaridad.

Estas tres autodefiniciones divinas serían simultáneamente la más radical condenación del neoliberalismo, de la esclavitud del mercado, del fin de las utopías, y de la insolidaridad; y al mismo tiempo serían la garantía suprema de la esperanza de los pobres, en esta noche oscura que les quiere negar hasta el espacio de la sobrevivencia; y la confirmación revelada de la teología de la liberación y de la política alternativa de la solidaridad, la participación y la igualdad fraterna.

Hablo de la iglesia de Jesús, de las iglesias cristianas, y quisiera hacer constar que posiblemente sea ése el primer desafío: la vivencia y la expresión en el mundo actual de un ecumenismo real. La unidad de los cristianos no es sólo una especie de condición reconocida por el propio Jesús, diríamos, «que todos sean uno para que el mundo crea», sino también una condición sacramental para que el mundo viva. Si alguna misión tiene la iglesia en este mundo es, sin duda alguna, la de anunciar y practicar la filiación divina y la fraternidad y sororidad humanas.

A lo largo de la historia la iglesia de Jesús muchas veces no ha sabido ser la diakonía que Jesús soñaba: ser proximidad, hacerse prójimo de los caídos a la orilla del camino de la sociedad; anunciar la buena noticia a los pobres y liberar a los cautivos; dar de comer, vestir, humanizar... El terrible antitestimonio de las diferentes guerras cristianas y las muchas cruzadas conquistadoras, así como el ansia de poder, el lujo y la insensibilidad frente a las injusticias institucionalizadas, dejan a la iglesia con una «deuda externa» cuya cancelación sería el paso previo para su credibilidad y para una evangelización verdaderamente nueva y eficaz.

Uno puede temer, justamente, que la historia futura condene a la iglesia de hoy por no manifestarse con gallardía profética frente al neoliberalismo, como ya ha sido condenada la iglesia de ayer por no haberse pronunciado debidamente contra los colonialismos en América Latina, en Africa o en el continente asiático, y, muy particularmente, contra la esclavitud del pueblo negro.

Pienso que como iglesia sufrimos una multisecular esquizofrenia, la dicotomia entre la fe y la política, entre la caridad y la economía, entre la escatología y la historia. En el fondo no acabamos de creer en la encarnación histórica de Dios, en esa unidad de lo humano y lo divino en la figura de Jesús de Nazaret.

El paradigma programático más actual y siempre más evangélico para la iglesia de ese Jesús debería ser la evangelización liberadora, comunitaria e inculturada. En nuestro Continente, por la gracia de Dios, por la sangre de nuestros mártires la iglesia de América latina ha sabido, en teoría por lo menos, proclamar esa evangelización inegral.

A partir del Concilio Vaticano II, y ubicando en nuestra hora y en nuestro lugar los signos de los lugares y de los tiempos, los tres grandes concilios continentales de Medellín, Puebla y Santo Domingo, asumieron, respectivamente, la opción por los pobres, la comunidad como «comunión y participación» y la inculturación.

En una versión muy lúcida y práctica, la iglesia de Brasil en concreto, y no solamente ella, ha ido traduciendo ese programa renovador en las comunidades eclesiales de base, en las pastorales específicas, en la multiplicación y diversificación de los ministerios y en programas nacionales de respuesta a situaciones de emergencia o a reivindicaciones populares.

La «campaña de la fraternidad» que la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil viene organizando desde el año 1964, tuvo como lema en 1996 «Fraternidad y Política», y su lema fue la hermosa utopía del salmo 85: «La Justicia y la paz se abrazarán». Sólo con leer los temas y lemas de esas treinta y tres campañas anuales, ya se percibe la voluntad de encarnar la fe y de hacer social el amor.

A raíz de la famosa afirmación del Papa, en el avión en que venía a Centroamérica sobre la teología de la liberación, me llamó un periodista de México para preguntarme si ya había muerto de verdad esa teología. Yo tenía en las manos, precisamente, el texto base de esa campaña de la fraternidad brasileña: todo él es pura teología de la liberación, en su contenido y hasta en su metodología de ver, juzgar y actuar.

Por cierto que, el mismo Papa, en otro vuelo hacia América Latina, acosado por los periodistas, respondió categóricamente: «Yo también soy teólogo de la liberación». Y, en aquella carta ya histórica que el mismo Papa envió al episcopado brasileño en una ocasión de alta emotividad, Juan Pablo II afirmaba que «la teología de la liberación es no solamente oportuna sino útil y necesaria». El Concilio Vaticano II quiso ser el aggionarmento, la renovación moderna de la iglesia semper renovanda (que siempre ha de renovarse). Desgraciadamente para algunos, el Vaticano II fue un inoportuno soplo del Espíritu, o ya habría pasado también de actualidad. El gran teólogo Rahner pensaba, por el contrario, que nos llevará un siglo para implementar ese pentecostal concilio.

Pues bien, esa constante renovación, la renovación mayor de la iglesia, solamente se dará en la medida en que ella se vaya convirtiendo al Dios de la Vida y de la historia revelado en Jesucristo, y a los excluidos de la historia y de la vida, crucificados con Él; en la medida en que también ella sepa que está en el mundo no para condenar al mundo sino para salvarlo. Con una salvación integral, que es liberación total.

 

 

Cambios Climáticos e Iglesia

Cambios Climáticos e Iglesia

2007-11-23


 

  Luiz Cláudio Costa es un eminente científico brasileño de la Universidad Federal de Viçosa-MG que colaboró en los trabajos de la Organización Meteorológica Mundial de la ONU sobre los cambios climáticos y sus impactos en la agricultura. En el «Encuentro Fe y Política», que reunió a más de cinco mil personas los días 10 y 11 de noviembre en Nova Iguaçu-RJ, coordinó una sesión plenaria sobre el calentamiento planetario. Quiero transcribir aquí su testimonio, pues hace una reflexión que seguramente nos puede ayudar. Escribe:

«El Premio Nobel de la Paz otorgado al Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) y a Al Gore es necesario que nos lleve a una inquietud dinámica y se transforme en acción-esperanza de que es posible encontrar un nuevo modelo de vida, de desarrollo y de construcción de estrategias para asociar la necesidad y la vocación natural del ser humano al desarrollo con la responsabilidad ecológica. ¿Será posible cambiar y encontrar nuevas maneras de producción, de distribución, de relación con el prójimo y con el ambiente? Si consideramos solamente la perspectiva de mercado estaremos, como enfatiza Leonardo Boff en el Jornal do Brasil “…construyendo solamente un Arca de Noé salvadora del sistema imperante, que escamotea lo esencial de la cuestión, el propio sistema, y que no nos salvará del diluvio…”.

Durante el 6º Encuentro de Fe y Política tuve el privilegio de realizar una reflexión técnica sobre el tema del calentamiento planetario. Encontré allí a un joven agricultor llamado Grenaldo Pinto, de Vermelho Novo, Minas Gerais, Brasil. El día siguiente a la plenaria, me abordó Grenaldo: "Profesor, yo tengo que hacer algo en mi ciudad para evitar el calentamiento mundial. ¿Podría usted mandar un CD con su presentación al cura de la parroquia de Vermelho Novo, a fin de que él y yo podamos empezar un trabajo de concienciación en la comunidad?". Y antes de que yo le respondiese aclaró: "Profesor, yo trabajo en el campo; necesito cerca de diez días de trabajo para pagar un CD de ésos...".

Después de este diálogo, yo, que siempre tuve confianza en que la humanidad sería capaz de vencer el gran desafío del calentamiento planetario, pasé a estar convencido de ello. Pensé todavía en lo equivocados que estamos cuando afirmamos que los cambios climáticos fueron causados por la acción antrópica, o sea, por la acción humana. ¡Cuanta injusticia con Grenaldo! Los cambios climáticos han sido causados por una pequeña parcela tan bien definida por Gandhi: “La Tierra tiene lo suficiente para el sustento de todos, pero no para la ganancia de unos pocos”. Pero, por el contrario, las soluciones serán antrópicas. Ciudadanos comprometidos como Grenaldo serán los que traerán la solución.

La combinación de informaciones científicas, voluntad política, competencia técnica y fe de los ciudadanos como Grenaldo y tantos otros que encontré durante este 6º Encuentro nos proporciona la certeza de que podemos pensar, actuar y cambiar los hábitos y los valores equivocados que hoy rigen el planeta. Para Grenaldo y sus colegas del encuentro, la fe es mucho más que los dogmas, el rito mucho más que actos mecánicos, el amor mucho más que una verbalización poética. Son instrumentos de acción y por tanto pueden transformar».

Muy bien dicho.

 

 

 

Sinarquismo Exige renuncia de Emilio Glez, Gobernador de Jalisco

Sinarquismo Exige renuncia de Emilio Glez, Gobernador de Jalisco

Ante el Gobierno Panista... 

BOLETIN DE PRENSA

 

En la ciudad de Acapulco de Juárez, Guerrero,  dentro del marco del Congreso Nacional de la Unión Nacional de Sindicatos de Obreros Libres, organismo de proyección del sinarquismo, La Unión Nacional Sinarquista (UNS) anuncia a todos los medios de comunicación, el siguiente pronunciamiento:

Durante la  cena del llamado Banquete del Hambre, del Banco Diocesano de Alimentos de la Arquidiócesis de Guadalajara, Emilio en un estado “inconveniente” precipitó la bomba que lo tiene en el ojo del huracán no solo en el Estado de Jalisco, sino a nivel Nacional.

Cerca de 285 millones de pesos “despilfarrados” lleva donados el Gobernado de Jalisco Emilio González Márquez; 90 mdp para el Santuario de los Mártires, en el cerro del tesoro (de los cuales ya entregó 30), 67 millones para Espacio 2007, de Televisa, 3.5 millones para el festival del Juguetón en Guadalajara (evento de TV Azteca), 12 millones a la telenovela Las Tontas no van al cielo, Un millón de pesos a la Iglesia de Yahualica, (de donde es originario el arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Iñiguez), 15 mdp para el Banco Diocesano de Alimentos (Cáritas). 50 mdp a Expo Guadalajara. 102 mil pesos a la telenovela Tengo todo excepto a ti (TV Azteca) y 45 mdp al Teletón del 2007 y 2008 (Televisa).

La postura de la Unión Nacional es la Siguiente:

PRIMERA.- Expresamos nuestra inconformidad  por la “obscura” manera de entregar dinero en donaciones para los diferentes empresas y a la iglesia Católica.  Ese dinero antes de haber sido entregado a manos ajenas a las del gobierno, debió haber ido a atender las apremiantes necesidades de la gente en el Estado de Jalisco. Para construir mejores clínicas de salud, para remodelar espacios deportivos. La situación del Estado de Jalisco lo exige y Emilio González Márquez ha optado por hacer oídos sordos, ojos ciegos y soberbia plena de su ejercicio.

Eso no es gobernar con responsabilidad ni respeto. Ni con interés y atención al Estado de Jalisco. Estos son los casos en los que se requiere tener –en todos los Estados y a nivel federal- una figura para la revocación de mandato. Emilio no debiera de gobernar más. Debería de ser despedido por sus gobernados.

SEGUNDA.- Con relación a la donación para el santuario de los mártires, el Cardenal, Juan Sandoval Iñiguez, en entrevista en varios medios de comunicación de Jalisco, en el mes de Noviembre del 2007, declaró que “estaba satisfecho porque ya se habían cumplido las expectativas para construir el Santuario de los Mártires”. Mencionó el Plan de Venta de nichos como medio de cooperación económica. Por lo tanto, no hacía falta dinero.


El Estado NO CUMPLE SU FUNCION. Incluso, desvía el dinero que corresponde a Proyectos Sociales para un objetivo Particular. Exactamente como el anterior sistema del PRI lo hacía, sosteniendo a otros grupos religiosos o filosóficos. Esto significa que es un Gobierno básicamente inmoral.

 

Consideramos que esto lo hace el PAN, al faltarle un Plan de Gobierno, un Proyecto Ideológico sostenible, para secuestrar la autoridad moral de algunos sectores católicos.

 

Consideramos que Emilio González Márquez está dañando a la Iglesia Católica al pretender someterla a sus intereses partidistas y justificarse a sí mismo, y ante sectores poco críticos, como un generoso donador.

 

TERCERA.- Consideramos que la Iglesia Católica tiene en su historia, logros importantes: Personajes heroicos que han dado su vida por su comunidad, por los enfermos, los más pobres, los oprimidos, los perseguidos, por la Justicia Social... Este legado, lo reconocemos y lo aplaudimos.


Precisamente por ello, demandamos una actitud digna por parte del Patronato Pro-Construcción del Santuario de los Mártires de Guadalajara, para evitar que el dinero envilecido por la actitud inmoral de éstos gobiernos, ensucie la Memoria de los que fueron Fieles a su Misión, Anunciar el Evangelio. El dinero del gobernante inmoral, contamina con su misma falta de ética. El dinero que el gobernante inmoral desvía de otros programas prioritarios (Garantizar Salud, Alimentación, Educación, Vivienda, etc. a todo el Pueblo), es un dinero que está "quitando el pan de la boca de muchos". Recordemos a San Jerónimo: "El que quita a un Pobre lo que le corresponde, se lo quita al Pobre y se gana su propia condenación".

 

El Movimiento Nacional Sinarquista exige, por lo tanto, una actitud ética de ambos: González Márquez y el Patronato. Y del Pueblo de Jalisco: Conciencia clara de que el Modelo de Estado que padecemos, es una herencia del Viejo Régimen del PRI, corrupto, demagogo, ineficiente, que el PAN solo Pretende maquillar y con toda perversa intención y busca justificar con actos demagógicos, que para colmo, están tan absurdamente hechos, que no se sabe que criticar más, su inmoralidad o su estulticia.

CUARTA.- Emilio González Márquez, NO ES MILITANTE DEL SINARQUISMO , nunca a militado en la UNS. En los registros de afiliaciones del comité Nacional y del Regional de Jalisco NO existe afiliación alguna de Emilio como miembro del sinarquismo.

En diversos medios de comunicación, han ligado a Emilio González Márquez como militante de la UNS, lo cual rechazamos tajantemente y pronunciamos que el Gobernador de Jalisco NO es, ni fue, ni será militante sinarquista.

Si fuera Emilio sinarquista, “ya tuviéramos alguna donación de su parte”, declaramos enérgicamente que NO TENEMOS NINGUNA RELACION CON EL ACTUAL GOBERNADOR DE JALISCO.

Hacemos hincapié que el sinarquismo ha contado con varios Partidos Políticos Nacionales como: el Partido Nacionalista de México, el partido Unidad Nacional, el partido Fuerza Popular y el Partido Demócrata Mexicano. En el cual, sí reconocemos que Emilio fue militante del PDM y que incluso llego a ser dirigente del Comité Directivo del Comité Municipal de Guadalajara y también en 1988 fue Presidente Nacional Interino, cargo que ocupo durante 7 meses, pero eso no quiere decir que sea sinarquista, pues una cosa es que el PDM fue fundado por el sinarquismo y otra que en el partido muchos pedemistas no fueron miembros del sinarquismo.

Emilio presento su renuncia al PDM y fue a parar al Partido Acción Nacional en donde ustedes ya conocen su trayectoria.

 

QUINTA.- Exigimos a Emilio González Márquez que rectifique el camino QUE COMO Gobernador debe tener y que retire los donativos y si su actitud de soberbia la mantiene, exigimos su Renuncia inmediata al Gobierno de Jalisco.

 

 

 

A T E N T A M E N T E:

“Patria, Justicia Y Libertad

Acapulco de Juárez, Gro. 1 de Mayo Del 2008

 

COORDINADOR DE PRENSA